Síndrome del escritor, cómo identificarlo

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El malestar se hace notorio cuando el insomnio ataca, no hay remedio ni cura, bueno excepto sobredosis de televisión con contenidos de baja calidad y aún así esto no es garantía de alivio o mejora. Usted puede identificar a quien padece este mal si nota segundos o minutos de ausencia en la mirada del posible enfermo, seguramente está enfrascado en pensamientos reiterativos que son el inicio de algún nuevo escrito.

Lo anteriormente mencionado aplica para otras ramas artísticas, pero en esta ocasión trataré sobre los adictos a escribir, como he mencionado no existe remedio ante el infalible deseo que lleva al enfermo a retratar sus pensamientos mediante letras ya sea en medio físico (papel) o en digital (computadores, tabletas, etc)

Otro de los signos es que hacen anotaciones incoherentes a los comentarios de las demás personas, por ejemplo si alguien menciona algo sobre su visita a la Catedral de Notre Dame en Francia, el apunte que hará un afectado por el síndrome del escritor será algo así como: ¿sabían que la película que hizo Disney sobre ‘Nuestra Señora de París’ de Víctor Hugo, cambió por completo el final de la historia para que los niños tuvieran el final feliz que siempre se espera?

Las miradas recriminatorias no se harán esperar y la persona sentirá que no es comprendido y que por lo tanto no encaja en el mundo que le rodea, esto naturalmente lleva al sujeto a un selectivo rechazo por la ‘vida típica social’ y disfrutará más en compañía de personas con las cuales comparte la enfermedad.

No es un hecho, pero la mayoría presenta como síntoma una fuerte adicción a ‘oler libros’, ya sean nuevos o viejos, según algunas descripciones, esto les permite percibir el ‘alma’ de lo que están a punto de leer, porque entre otras cosas, son buenos lectores o en buena medida disfrutan de leer un par de libros al menos anualmente.

¿Es contagioso?

Si bien los estudios no concluyen que el síndrome se transmita de un ser humano a otro, son reiterativos en afirmar que si usted ha leído este documento posiblemente sea uno de los afectados, debe considerar que de ser así, sus noches, no todas, se tornarán en un exquisito espacio para que su cerebro recree escenarios que nunca se le habrían ocurrido en el pasado, llevándole a sacar de algún modo todo aquello que piensa en forma de escrito.

Los expertos recomiendan controlar los ataques con la compra de alguna libreta que le ayude a llevar cuenta de las cosas que se le van ocurriendo, cada detalle cuenta, en ello radica la riqueza de sus próximas creaciones y no se preocupe, lo peor que le puede llegar a pasar es que el tiempo lo inmortalice cuando sea leído por otros, ante lo cual posiblemente sea usted un agente de esparcimiento de su enfermedad.

La etapa terminal del síndrome, responde a la necesidad del enfermo de compartir sus creaciones incluso con personas que no padecen del mal, empezarán a suscribirse a redes sociales que les ayuden a elevar su voz, trinarán en 140 caracteres sus mejores ocurrencias fruto sus pensamientos, abrirán un blog, dos o tres y se enfrascarán a diario en el mundo de otros aquejados por la enfermedad.

Recuerde, si usted o alguien cercano sufre del síndrome no dude en regalarle un libro o un buen cuaderno donde llevar sus aventuras mentales, quien sabe a lo mejor está conviviendo con un futuro premio nobel de literatura, algún premio Rómulo Gallegos, un(a) destacado(a) poeta (poetisa), un premio Cervantes o incluso un nuevo best seller.

Déjese llevar por lo que aquellas voces en su cabeza dictan, es decir, plasme todo aquello en papel o en un blog, léase de vez en cuando o léase a diario, siempre viene bien recorrer sus creaciones, protéjalas como si de sus hijos se tratara y no permita nunca que le digan que su enfermedad requiere cura, rodearse de más enfermos puede ser la solución cuando la soledad ataque y lo quiera convertir en quien no es, un ser normal, común y corriente.

Menos mal hay enfermos como usted y como yo dispuestos a darle color al mundo en el que aterrizamos hace tiempo.

 

Comentarios

  1. lourdes lasheras

    13 diciembre, 2012

    Un saludo y mi voto. Firmado: Una afectada por esta enfermedad (incluso llevo una libreta en mi bolso)

    • MarieAlnav

      13 diciembre, 2012

      Estimada Lourdes, gracias por el voto y espero que la enfermedad no mejore, sino empeore, qué bueno que sufres de tan delicioso mal 🙂 Un abrazo

    • Fernando Osorno

      17 julio, 2015

      Muchas gracias por compartir!! ya me sentía de otro planeta jajaja!! Dios bendiga este síndrome!

  2. VIMON

    13 diciembre, 2012

    Acúsome de padecer el síndrome en forma grave. Especialmente los largos ratos de ausencia social, cuando he llegado a escribir mentalmente cuentos completos mientras estoy entre amigos. Cargo siempre una de mis cinco libretas conmigo, y cuando las llego a olvidar escribo en servilletas, notas de compra y hasta en papel del baño. Compro mas libros de los que puedo leer y me encanta el deliciosos olor del papel impreso. Se que es una enfermedad incurable, pero estoy seguro de que me ha librado de la demencia total. Te felicito, MarieAlnav por haber descrito con tanta precisión y mucha gracia, el síndrome que padecemos todos, si no la mayoría, de los miembros de esta Red. Un aplauso y mi voto.

  3. halize

    13 diciembre, 2012

    Muchos de los que entramos por aqui padecemos ese síndrome…¿habrá cura?jejeje.
    Un saludo y mi voto.

  4. Borgeano

    14 diciembre, 2012

    ¡Bravo Marie! De lo mejorcito que he leído de tu producción. Me he reído mucho y me he visto reflejado en algunos puntos v.gr.: oler libros, preferirlos como regalos a cualquier otra cosa, poseer libretas donde constantemente hago anotaciones (en plural, tengo, al menos cinco), pensamientos reiterativos, etc.
    En lo que no estoy de acuerdo es en eso de leer «un par de libros al año». En ese sentido debo estar considerado como el talibán de la lectura, ya que considero como poco menos que iletrado al que no lee, al menos, tres libros por mes.
    ¡Cuenta con mi voto!

  5. volivar

    14 diciembre, 2012

    MARIEALNAV: yo tuve un maestro de literatura que siempre nos aconsejaba: Nullus die sine lítera (ningún día sin escribir).
    Mi voto
    Volivar

  6. Esther.A.P.Ruinervo (Sofista)

    14 diciembre, 2012

    Gracias, no sabia que habia reconocimiento oficial de nuestro síndrome. Este año, por mi cumpleaños, me regalaron mis amigos una preciosisima libreta para que la llevara siempre encima y dejara de escribir en las servilletas de los bares.
    Saludos, y mi voto

  7. María.del.Mar.(Cenicienta-literaria)

    16 diciembre, 2012

    Querida amiga, ingenioso y divertido relato que plasma con total realismo los síntomas de este mal, que aqueja a gran parte de la humanidad desde hace muchos años.
    Espero, se convierta en toda una pandemia, ja,ja,ja.
    Mi voto, un beso muy fuerte y Felices Fiestas

  8. vane

    10 junio, 2013

    Buenas noches a todos, quisiera hacer una pregunta muy sincera ya que nadie ha podido contestármela.
    como podría llamarle al mal que tengo? he escrito un libro a pesar de que me falla la memoria, no se el contenido de este hasta que lo leo. tengo ausencias de hasta tres horas, y jamas he fallado en lo que escribo ya que todo tiene coherencia. inclusive mi psiquiatra cree que es algo fuera de lo común.

  9. Mandarin Girl

    26 agosto, 2013

    Mi entorno siempre ha insistido en que me curase y me dedicase a hacer cosas «más productivas» como fregar rellanos o ser cajera de supermercado. Pero no, yo no me conformo. No me conformo con tener una nómina, un coche, una casa, un matrimonio, unos hijos. No me conformo con un buzón lleno de deudas y un cabello lleno de canas, con una mirada cansada, con noches de insomnio por no poder hacer frente a la hipoteca de una casa. ¿Y para qué hipotecar mi vida por una satisfacción pasajera con quebranto a la larga? ¿Para qué repetir el estereotipo, para qué sirve llorar los años perdidos?
    Porque no soy una marioneta del sistema, quiero dejar mi huella en este planeta.
    ¡Qué bonito sería que nuestros hijos fueran alumbrados por la luz de un nuevo mundo, su mundo!

    Y si he de renunciar a mis sueños
    ¡Diantres! ¡Los enfermos son ellos!

  10. MILANO

    7 marzo, 2015

    Bueno, yo recién me entero de que padezco este síndrome, sin embargo, creo que es algo maravilloso poder desarrollar la habilidad de plasmar por escrito lo que uno lleva en la mente, de poder descargar tus pensamientos, tristezas , alegrías y así comprender mejor tu subconsciente. Desafortunadamente, la gente a tu alrededor a veces no suele entenderte.

  11. David

    22 junio, 2015

    Yo creia que me estaba curando de esto, ahora que leo esto me doy cuenta que no es tan así. Porque, a veces, me desespero si no escribo siquiera un pequeño poema. Emm… ¿oler libros no era normal? jaja Creo que ahora me cierran algunas cosas. Aunque lo escribieras a fines del 2012, te quiero agradecer por escribir esta pequeña columna. =)

  12. Mabel

    23 junio, 2015

    ¡Excelente texto, me encanta! Un abrazo y mi voto desde Andalucía. Bienvenida

  13. Rick

    20 julio, 2017

    En lo personal no me gustan las ausencias enfrascado en mis propias fantasías, suelo distraerme con demasiada facilidad y tiendo a divagar constantemente, resultado de esto me cuesta un poco concentrarme en otras cosas; aunque bien es cierto que escribo, no había pensado en guardar a mis pequeños abortos mentales, hasta ahora solo los he sacado de mi mente, les he confinado al papel o pequeñas celdas binarias y se me han ido escapando con el tiempo…

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