Para identificarnos entre las millones de personas que existen en el mundo, establecemos una identidad desde pequeños, formamos parte de una sociedad, tenemos un nombre que muchas veces nuestros padres escogen con tanto ahínco y dedicación, o ya sea un capricho de la madre, o para reemplazar algún ser que tanto quisieron, o simplemente porque tu papá se llama Luis y a ti te hacen llamar igual porque fuiste el primogénito, aunque que culpa tienes de que después todas las personas no se cansen de decirte “junior”, también los padres pueden buscar en el mapa o en almanaques quizás, incluso hasta en el ¡mismo calendario!, nombres extraños, nombres populares, nombre que nadie lo tenga, en fin. Se dice que los padres quieren siempre lo mejor para sus hijos, escogen el nombre más hermoso para él o ella, según sea el caso; se han dado casos de personas que no les gusta su nombre, personas que ya mayores van al registro y se cambian el nombre por uno de su preferencia, porque la sociedad los va marcando o etiquetando con los famosos sobrenombres o como los conocemos popularmente, los “apodos”. Los apodos pues, son maneras de llamar a alguien o un nombre calificativo, un ejemplo es el de Isabel, “La Católica” 1
Una cuestión muy importante sería ¿por qué y de dónde nacen los famosos apodos?, los alias también llamados apodos nacen como un rasgo distintivo y exclusivo de las personas, pero algo que es muy curioso, la misma persona no puede asignarse el apodo, siempre es otra persona cercana a ti que te lo asigna, pero, ¿en que se basa? En que características, rasgos faciales, algún acontecimiento chusco, como dijeran muy popularmente, “una metida de pata”. Los apodos la mayoría de veces reflejan personalidades, éstos te marcan toda la vida, un apodo es intransferible, te guste o no tienes que aceptarlo, aprender a vivir con él, todos en algún momento de nuestro caminar, quizás en la primaria, tus mismos compañeros de clase te etiquetaron quizás inconscientemente con el apodo de “el capullo”, cuando el mismo maestro te pregunta frente a tus compañeros qué significado tiene tu nombre y el niño al que sus padres pusieron el nombre de Antonio que significa en griego “precioso como una flor”2, llegan a escuchar, empiezan las burlas y de ahí nace el apodo, “el capullo”, porque en poco tiempo será mariposa y el niño todo debilucho, con los pilares de su identidad agrietados, va creciendo con burlas, tratando de evadir comentarios chuscos, incluso hasta ofensores y puede volverse hasta homosexual y con mayor razón su apodo seguirá como una sombra hasta que el muera, podrá distinguirse como un cantante, como un chef, pero el apodo tiene un alcance tan grande que se extiende hasta donde tu vayas, es ahí donde la persona tiende a cambiarse el nombre para que así sea el fin a su apodo, pero todas las personas ya lo conocen de una manera y que incluso por culpa de los mismo apodos se olvida el nombre propio. Un apodo puede ser para bien o para mal, quizás dependa mucho de tu circulo social y la personalidad de esas personas, si tienen una madurez, un estilo de vida más especializado, con mayor estudio, observan tus logros, tu personalidad, tu carácter, puedes correr con la suerte de ser llamado “el intelectual” y no será igual la situación o los tipos de situaciones embarazosas que tendrás que pasar por un sobrenombre que no te agrade.
Es de total conocimiento la situación de seguridad que se vive en todo el país y que el crimen organizado se ha vuelto el régimen dominante, mucho más que las autoridades gubernamentales, pero se preguntarán, y ¿esto que tiene que ver con los apodos?, pues los narcotraficantes, sicarios, delincuencia organizada, como quieran llamarles, son un claro ejemplo de los apodos y en ellos se utilizan de una manera peculiar, ellos no utilizan un sólo alias, utilizan hasta más de tres, con la única finalidad de burlar a las autoridades que los buscan y reconocen un alias y lo persiguen, pero no lo encuentran porque también tiene otros sobrenombres que son desconocidos; estas personas se asignan su apodo de acuerdo a las hazañas o quizás por cuantas personas haya matado, o la manera de hacerlo. Algunos ejemplos, los más conocidos son Edgar Valdez Villareal alias “La Barbie”, sí, sólo por ser rubio y de ojos azules, de igual manera al “Pozolero del Teo” porque disolvió 300 cadáveres en sosa y lo hizo pozole según su confesión utilizando el argot del mundo del narcotráfico. El asunto preocupante es que al ser tan utilizados los sobrenombres o apodos se introduzcan tanto en nuestra vida cotidiana que llega el caso de olvidar el mismo nombre, entonces, ¿qué caso tendría el que los padres otorguen un nombre para sus hijos?, si de todas maneras la sociedad los va a marcar con un sobrenombre. Creo que los apodos no son malos simplemente hay que darle la importancia mínima que se necesite para que el nombre no sea olvidado.
REFERENCIAS
1 http://www.juegosdepalabras.com/nombres/nombres.htm
2 http://es.scribd.com
3 http://www.eluniversal.com





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