Debería haber saboreado mejor los últimos alimentos que ingerí en casa. Aquellas tostadas con mantequilla, zumo natural recién exprimido, café con leche, galletas… Nunca pensé que llegaría el día. Me llamo Javier, soltero y tengo 55 años, aunque no creo que éso sea completamente importante. Debido a mi situación he tenido que hacer un cambio radical en mi vida. Aquel día me levanté y desayuné lo anteriormente mencionado. Me fui al trabajo. Acabé mi jornada completa, finalizó mi contrato. Regresé a casa y entre tanto pensamiento mezclado preparaba mi cena. Aquella noche cené un plato de sopa hecha por una vecina, que me había dado porque le había sobrado, y una dorada al horno. De postre un buen zumo de frutas variadas. Última ducha, último afeitado. Última vez que me introducía en aquella cama, en mi cama. La que tanto esfuerzo me costó conseguir y pagar. Me introduje en ella hasta que esperé tranquilamente que al día siguiente vinieran a visitarme todas las personas que debían desahuciarme.
Todo ello lo recordaba mientras intentaba taparme con un cartón para no pasar frío.

volivar
Pedro Enrique: escribes muy bien, amigo. en esta ocasión nos sorprendes con un final de maestro en estas artes literarias.
Mi voto
Volivar
Christopher Nei
Muchísimas gracias Volívar
LUCIA UO
Tú siempre me sorprendes.
Me ha encantado.
Un gran abrazo y un corazón.
Christopher Nei
Muchas gracias Lucía
Jose Arias
Buena narración en escasos renglones. Felicidades. Mi voto
Christopher Nei
Muchas gracias Jose.
LUIS_GONZALEZ
La realidad pega de frente, mi voto…
Christopher Nei
Muchas gracias Luis
Mariav
Que escena tan terrible y real dibujas en pocas lineas. Un abrazo y voto.
Christopher Nei
Muchísimas gracias Mariav
VIMON
Excelente micro, Pedro. Realista y contundente. Saludos y mi voto.
Christopher Nei
Muchas gracias Vimon
DavidRubio
Es que no nos dejan ni ser pobres. Saludos
Christopher Nei
Gracias David
J.Stark
Simplemente sublime, Pedro. Escalofriantemente real y muy bien escrito. Triste realidad. Un enorme voto y aplausos, aunque no puedas oírlos. Un abrazo
Christopher Nei
Me llegan, me llegan los plausos Gracias J. Stark