Cuando en tus silencios
me miras;
me atas a las cadenas de tus pupilas.
Me apresan, me aprietan
hasta retorcerme y pulverizar mis entrañas.
Tras esa mirada, me recompongo.
Pero mis fuerzas son fugaces.
Y, mi cuerpo tirita
como los lirios de agua en la niebla.
Quiero que esas cadenas,
me amarren y cierren el candado
que me confine a tu tumba.
Vivo condenado al ostracismo
de tus pestañeos lacerantes.
Y esa exánime condena,
será mi draconiano destino.
David EPC ©
“Cuaderno de Italia” (POETÍZATE)
Todos los derechos reservados y copyright a nombre de David EPC.
Mr. D BOOKS





LUCIA UO
Muy hermoso.
Me ha encantado.
Un abrazo y un corazón.