Que poco vales, cobarde e indecente,
títere vanidoso que te dejas arrastras por la corriente,
amor barato, amante falso y decadente,
embustera vulgar que engaña y siempre miente,
Me dejaste cuando mas te necesitaba,
y soltaste de mi mano para que me ahogara,
te marchaste cuando tu inconsciencia confesaba,
que no era Yo quien tu cara vanidad pagara.
Te perdí por ser un caballero decente,
por honesto amante, por ser un tipo valiente,
porque a tus caprichos nunca fui indiferente
por querer hacer de ti algo digno y excelente.
Quise sacarte del arroyo y mas te hundiste,
entre el fango del abuso y el lodo mordaz de tu existencia,
con tus falaces besos mi razón y mi sentir confundiste,
y ennegreciste el limpido amor de mi corazón con tu presencia.
Si supieses indigna mujerzuela que daño me has causado,
no puedo mirar de frente al destino, porque me siento engañado,
me volviste absurdo, sumiso y un miserable fracasado,
me robaste el alma, devoraste mi sentidos y me dejaste abandonado.
A pesar de todo el sufrimiento, falsaria, te perdono,
buscaré sosiego en mi penitencia y paz para que mi vida siga,
en una oración de madrugada rezo y al cielo te menciono,
y pido encarecidamente tu consuelo mujer e imploro, ¡Que Dios te bendiga!



VIMON
Buen poema. Luis. Saludos y mi voto.
Musa Peregrina
Versos intensos que arden como el fuego…Sólo corregir donde dice “amante falso y decadente” es amante falsa. Besitos y feliz inicio de semana.
Rubén Vázquez Charolet
Algo nuevo, muy bueno el poema, felicidades