A la velocidad de la lágrima
he visto en el rostro del niño
helarse una sonrisa
como la tarde muere
y se apagan las voces.
Como nace la noche
y sigilosamente
los pasos en las sombras
se alejan para siempre,
se desvanece el beso
y se crea el recuerdo.
Melancolías son
la tarde, el beso, el niño.

Sandra Legal
Escribes de maravilla!!!! No hay género que no domines. Profundo. Sentido.
Te felicito y mi voto
Un abrazo
MayezHess
Me encanta, es directo, con ese aire de haber perdido algo, me gusta, mi voto.