Es gracioso ver en retrospectiva, cómo pudiste haber solucionado la situación La cadena del columpio rompiéndose y dejándote caer Su brazo soltando el tuyo, aquella vasija rompiéndose en el suelo. Pero, luego lo ves. Te das cuenta. Repites el momento en tu memoria, Y lo enmiendas en el paralelo que crea tu mente. Pero, en ocasiones, contadas veces... Sucede que no se arregla No hay arreglo, porque no quieres arreglarlo; quieres que se quede así siempre. O tal vez, tú no quieres que se quede así, pero ella sí.
Juan Pablo Marín A.

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