Más me hubiera valido no ir a Morelia aquella vez, porque desde entonces no he podido bien a bien conciliar el sueño, a pesar de que han pasado las semanas.
No creo que conozcan ustedes a doña Joaquinita, porque ella es moreliana y ustedes, habitantes de otras regiones del planeta, y, además, porque la mujer no ha salido nunca de la ciudad, siendo la colonial e impresionante catedral de cantera rosa, que se encuentra a tres cuadras de su casa, el sitio más alejado que en su vida ha visitado, al asistir diariamente a misa.
Y con la premisa de que ignoran que exista Doña Joaquinita, les contaré de ella.
Es una mujer sobre la que estoy dudando en serio si decirle o no “viejita”, dado que, aunque con el cabello canoso, sin pestañas, y larga como vara de carrizo, es alegre y ágil al realizar sus actividades hogareñas.
Por eso no puedo señalar que sea viejita, aunque lo parezca, especialmente al reírse, que es cuando se le arrugan los cachetes, del color de las manzanas.
Y que es activa y entusiasta quedará completamente demostrado al decirles que es dueña de una finca que su difunto esposo acondicionó como “casa de estudiantes”, en donde, con esmero atiende a cinco jóvenes universitarios originarios de la llamada Tierracaliente Michoacana; creo que dos son originarios de Tepalcatepec, otros dos de Apatzingán y una joven que quiere ser Doctora.
En mi pequeño carro iba yo por la carretera, animoso y escuchando música; a las cuatro de la tarde había salido de Sahuayo y quería llegar antes de que a dormir se retirara el sol, para entregar unas pinturas al óleo en un hotel y regresarme al otro día, temprano, para seguir con las labores de mi cotidianidad.
Para dormir, me quedaría en el cuarto que le rento a doña Joaquinita; se lo rento con pagos mensuales, pues muy seguido visito a una hija internada en un colegio de la capital.
Se habían quedado atrás las comunidades de los Once Pueblos, y empezaba yo a subir la sierra montañosa, cuando escuché el espantoso estruendo de un rayo, por lo que me concentré en los preparativos para enfrentar una soberbia borrasca; encendí las luces de los faros, chequé el limpiabrisas, y cuando se soltó en serio el chubasco, ya había yo encontrado por allí la franela para desempañar el parabrisas.
Por fortuna las balatas de los frenos eran capaces de detener el auto en las pendientes al pasar los ríos lodosos que arrastrando piedras y ramas bajaban del cerro cruzando la cinta asfáltica.
Cuando a eso de las once de la noche llegué a mi destino, muy tarde, a decir lo cierto, pues tuve que lidiar con los cincuenta mil problemas que otros tantos demonios me pusieron en la carretera, luego de estacionar el auto junto a la banqueta de la “casa de estudiantes”, toqué el timbre, y esperé unos minutos en lo que la mujer abría.
-¿Quién es?
-¡Soy yo, doña Joaquinita!
-Ah, es usted, señor. ¿Por qué ya no había venido?
Y sin contestarle, caminaba yo a mi cuarto, cuando muy amablemente me invitó a que pasara al comedor. Encendió la estufa y puso un jarro de aluminio con avena, que luego en una taza me sirvió, arrimándome, asimismo, un plato con dos sabrosos panecillos.
-¡Lo agarró la tormenta! Debió de ser terrible ¿verdad? Aquí, los chicotazos luminosos de los rayos estremecieron la casa -me dijo, riéndose, como era su costumbre, sentándose a mi lado.
-Así es, señora; con decirle que por poco no llego, pues a la altura del Puerto del Tigre, en el preciso momento en el que pasaba yo bajo un añoso pino, el viento achiflonado le tumbó una gruesa rama que tapó la carretera; no me cayó encima nada más por buena suerte o seguramente porque alguien me cuida desde el cielo.
—Este té caliente le quitará el frío; y como es de tila, también le calmará los nervios.
—Gracias, doña Joaquinita, lo necesitaba en serio, se lo juro.
Y al terminar de tomarme el último trago me paré y subí las escaleras rumbo al segundo piso donde estaba mi cuarto, durmiéndome de inmediato para despertar como a eso de las diez de la mañana del día siguiente.
El sol se daba gusto calentando cualquier cosa que sus rayos encontraban; el viento era mansito, estaba vacía la casa, pues, según creí, los estudiantes se habrían ido a sus lugares de origen a disfrutar el fin de semana, y como no vi a doña Joaquinita por ninguna parte, me fui a desayunar con mi hija en el colegio.
Después del saludo me senté a la mesa, conversando sobre temas familiares. Que la mamá, es decir, mi esposa, estaba mal, pero recuperando poco a poco la salud; que el trabajo, que la pintura al óleo, que el periódico, y sabrá Dios de cuentas otras cosas platicamos.
-¿Y dónde te quedaste a dormir? ¿Por qué no llegaste al colegio, papi? Aquí hay cuartos para las visitas.
-Preferí no molestarlos; ya pasaba de las once y toqué a la puerta de la casa de estudiantes de doña Joaquinita.
-¿Qué dices, papi?
-Sí, querida, aquí, a la vuelta de la esquina, donde le rento el cuarto a la mujer.
-Pero… si esa casa…
-¿Qué tiene esa casa?
-Que ha estado cerrada; que los estudiantes se fueron a otra parte.
-Con razón no escuché el ruido que esos jóvenes hacían casi siempre hasta a las tantas de la madrugada, ahora cantando acompañados con el sonsonete de una desafinada guitarra, ahora a capela, pero siempre tomando cervezas, o tequila con limón y sal. Pero tuve buena suerte, pues la señora aún no se dormía y me abrió.
-¿Quién dices que te abrió, papi?
-Ella, doña Joaquinita… ¿Quién más?
-Andas mal, muy mal, querido padre mío. La señora murió hace veinte días; los herederos corrieron a los estudiantes mientras se ponían de acuerdo con el asunto de la herencia.
Al escuchar esto, con los dedos crispados me agarré la cabeza que me daba vueltas, y al poco rato me levanté del comedor, pálido como vela.

oscardacunha
Precioso relato amigo Volívar. Hay tierras, montes y lugares donde los encuentros y las experiencias más inesperadas son posibles. Parece wei que estemos en algo sincronizados, pues ahorita mismo ya publico lo que me ocurrió el otro día, verás que la magia abunda por todas las esquinas oscuras de nuestro mundo.
Un gran abrazo compañero.
volivar
Ese, mi wei, Oscar, amigo ¿ya le entendiste a esto? me hago bolas… ah, pero tú eres chingón, fuiste de los primeros en publicar en esta nueva Falsaria…
Sandra Legal
Por fin!!!! querido amigo nos deleitas con uno de tus cuentos. Joaquinita te protegió y quiso cuidarte como lo deseamos tus amigos de Falsaria.
Un fuerte abrazo . Mi voto
Sandra
P.D. Aún no sé cómo se hace para subir un texto…
Sandra Legal
Quise poner el voto, pero me sale una leyenda que dice: “tienes que estar logueado para realizar esta acción”" Qué significa y cómo se hace????
EXPLICAME POR FAVOR
volivar
Sandra, amiga linda, esto está de toditita… yo le atiné a lo uro wei, como se dicen aquí en México.
Pero voy a seguir intentando a ver si entiendo.
Al parecer tú también ya le entendiste, preciosa, te felicito.
Volivar
eliud
así se llama mi abuela jejej joaquina
AaronSuspense
Me pasa eso y me muero…. y después le voy a dejar flores a la tumba.
Como siempre, un agrado leer tus relatos cargados de lo cotidiano.
Un abrazo!
volivar
Sandra linda, pues amiga, yo sabría cómo nada de nada… ahorita no sé nada de nada sobre este nuevo sistema. todo un cambio, que nos costará dolores de cabeza, mientras te envío un saludo muy afectuoso, y al rato me meto a lo que has publicado, a ver si logro mi objetivo.
Volivar
elpotro
Al finnnnnnnnnnnn amigazo!!!!!!!!!!! Me gustó tu historia!!!!!!!!
VIMON
Bienvenido de vuelta, amigo Volívar, al nuevo mundo falsariano. Veo que regresas hablando con los muertos, como Pedro Páramo. No negarás la cruz de tu parroquia, que es la misma que la del gran jalisciense, el maestro Juan Rulfo. No me preguntes cómo, pero logré ponerte el “me gusta”, mismo que acompaño con un abrazote.
Cencienta literaria
Querido amigo, Jorge, Me alegra muchísimo poder leer tu nuevo relato. Es magnífico. Bienvenido, de nuevo. mi voto y muchos besines.
Mariav
Que bien que esto ya funciona y tenemos aqui.
Tu historia, como siempre, nunca defrauda. Un Abrazo. <3
CHARIS CAVERA
Que miedo al día siguiente no?. Me ha encantado tu historia, Volivar. El voto y un Abrazo fuerte. Hacía tiempo que no se te leía.
volivar
Charis Cavera: resulta que habia problemas en la red; me explicaron los señores organizadores que me esperara, que tuviera paciencia y eso hice, aunque desanimado, pero aquí estamos, nuevamente con tantos queridos amigos, para disfrutar, y a veces para alentar al que así lo necesita.
Muchas gracias Charis.
Volivar
RafaSastre
Un gran abrazo de rebienvenida, querido amigo Jorge. Como sabías que te echábamos de menos nos has hecho un regalazo con este super-cuento. Me encanta tu estilo, tan mexicano. A veces tus trabajos suenan a rancheras, eres genial. mi abrazo y mi admiración. Y por supuesto, mi voto.
volivar
Mariav: linda, qué gusto saber de ti; recuerdo cuando publicaste aquellas bellísimas narraciones de El Jefe, Teclazos… y tantas y tantas, pues es enorme tu talento; en verdad que te extrañaba, querida mía.
Me siento muy feliz por estar en comunicación contigo, tesoro.
Volivar
volivar
Rafasastre: amigo, por fin estamos aquí, nuevamente; no es que me haya ido; los señores organizadores me explicaron que tenían ciertos problemas en la red, que afectaban a muchos escritores. Y me siento muy feliz por compartir nuestras letras, nuestros comentarios, o simplemente para saludarnos y desearnos un día feliz.
Gracias
Volivar
volivar
Mari Mar, lindísima amiga, qué gusto saludarte; por fin se terminaron los problemas que impedían que publicara yo en esta red; los señores organizadores me explicaban que tuviera paciencia, que pronto arreglarian las cosas, y aquí estamos, querida Mari, agradeciendo tu amabilidad, y especialmente admirando tus ojos, tan bellos; no creo que los vendas, ni mucho menos que los regales, pero al menos disfrutamos de esas lindas esmeraldas, de tu sonrisa amable. Mari, me siento feliz, porque puedo, al fin, decirte tantas cosas, que tus libros son maravillosos… que tú eres bella, que te felicito por esa entrevista y publicidad para tus bellas obras literarias…
En fin, querida amiga, qué felicidad saber de ti.
Volivar
volivar
Vimon: paisano, en verdad que al principio se hace uno bolas con este nuevo sistema de la red, pero poco a poco va uno encontrando el hilo, como se dice muy prosaicamente. Pues mira, paisano, que se arreglaron los problemas que habia en la red, y aquí estoy, como tú, leyendo, escribiendo, pues nos gusta mucho.
Te agradezco tu apoyo en los días tristes, pero al fin a salido el sol y todos felices.
Volivar
volivar
Elpotro: así es, amigo, al fin se terminaron los problemas que habia en la red, y aquí estoy nuevamente, para seguir leyendo las bellas obras de mis compañeros, para comentar, para tratar de ser amigos, todos, impulsándonos, y alegrándonos la vida, como ahora lo haces tú con este amigo tuyo que admira esa gran capacidad que tienes para este bello arte.
Gracias por todo.
Volivar
volivar
AaronSuspense: qué gusto leer tu comentario; en realidad parece que lo natural y lo del otro mundo se unen por un pequeño hilo. Un gusto saludarte; te envío mi agradecimiento, y mi felicitación por tus bellas publicaciones, que no me pierdo de leer.
Volivar
volivar
Eliud: me hizo reir tu comentario; espero que goce de salud; te agradezco que hayas ocupado algo de tu tiempo en mi narración. Nos leemos.
Volivar
DavidRubio
Estrenamos sistema pero no talento. Monumental retrato el de Dña. Joaquinita, maestro. Me ha costado pero bueno parece que ya tengo el login, la imagen. De todas formas me va un poco lento el guardado de textos y el registro de votos. Un gusto volver a leerte
volivar
DavidRubio: amigo, la verdad es que nunca me fui de falsaria; lo que ocurrió fue que me indicaban los organizadores que tenían problemas con el sistema y que muchos habíamos salido perjudicados.
Y gracias por tu comentario y la lectura.
Volivar
El Moli
Has vuelto al ruedo amigo, me da mucho gusto, encima vienes acompañado de este extraordinario relato, vaya con tus fantasmas, ¿no será el tequila?
Me ha gustado mucho. Por lo que te dejo un gran abrazo y mi voto.
volivar
Hola amigo Luis… pues fíjate que ya estoy de nuevo aquí; se terminaron los problemas en la red, y ahora a publicar mis pendejaditas.
Y otra cosa: en breve tendré la venganza de Moctezuma… no, si me las deben tú y Lucho Bruce.
Gracias por tu apoyo incondicional, cuate. Y un saludo al otro ojete… se les extraña cuando no publican.
Volivar
Lidyfeliz
Qué hermoso relato, volivar. Yo creo que en México es donde más abundan estas historias de fantasmas y misterios más que en otros sitios, me parece. Muy bien narrado, cumpa. Mi voto.
Lidyfeliz
Wei, que le apreto y le aprieto al corazoncito y no pasa nada. Me parece que esta nueva Falsaria viene con más problemas que soluciones. En cuanto pueda, toco el timbre nuevamente.
Jose María S Alfonso
Bienvenido !! y bienvenida la gran literatura !
Un abrazo grandote Jorge!
volivar
José María (chema) S Alfonso: se han solucionado mis problemas que tenía para publicar; los señores organizadores hicieron cambios en su sistema que me han favorecido. Estoy feliz, porque esta red me encanta, para saludar a los amigos, como tú, y saber, como dices, de la buena literatura. A ver si vemos por aquí ese gran cuento que me hiciste el honor de darme a conocer.
Muchas gracias.
Volivar
Jose María S Alfonso
Cuate, Jorge, te prometo publicar mi relato premiado una vez que lo lea en el acto de entrega de los premios el próximo sábado.
José María
volivar
Lidyfeliz: bella dama argentina, te agradezco que me digas wei; significa que ya somos “cuates”, pero así, de a madres.
Amiga, en cuanto a lo de puntear, al principio te sale el letrerito ese de que antes debes de loguearte. Yo tampoco entiendo, claro si se tratara de loquearme, no habria ningún problema.
Un saludo, tú siempre tan linda.
Volivar
nanky
Al fin puedo leerte nuevamente, felicitaciones por este bonito relato, me custa acostumbrarme a estos cambios tecnológicos, será que me estoy poniendo viejo?. Un gran saludo desde Buenos Aires. Veré si puedo votar, si puedo cuenta con mi voto.
volivar
Nanky: amigo, lo que interesa (claro que da gusto saber que obtiene uno puntos) más es saludar a los amigos; contigo tenemos un chingo de tiempo en estas lides literarias, y hemos sabido organizar una bonita amistad, que te agradezco.
Gracias por tu comentario.
Volivar
Lualla
Volivar, me has puesto la piel de gallina!
Que genialidad la tuya con la escritura, como mínimo, mi voto!
volivar
Lualla: qué bello comentario; qué feliz me haces al saber que me has leído.
Volivar
Irma
Dejando a un lado el miedo… Me encantan tus descripciones porque tus relatos se viven y se sienten! Muy buen relato maestro! Ya te extrañaba… Espero que tu esposa se recupere pronto, que sea muy fuerte para tolerar lo que venga… Ten fe en Dios, mientras yo pedire por ti en mis oraciones diarias… lo prometo! Un beso para ti (Desde Guadalajara!) y por supuesto… mi votoo!!
Mauro Rosencrantz
Al más puro estilo de las leyendas mexicanas, con ese toqué de terror de antaño y tan folklorico creo yo porque desde chico me contaban historias de este tipo… más que miedo me dio nostalgia por aquellos días, muy buen relato amigo.
Orfeo
Como siempre, estupendo, Volivar
volivar
orfeo: te agradezco tu comentario, muy motivante.
Felices vacaciones
Volivar
volivar
Mauro: me alegro que te haya recordado los buenos tiempos, amigo. Te deseo unas felices vacaciones
Volivar
volivar
Irma: linda amiga, me es sumamente agradable tu comentario. Que gusto saber de ti, de que estàs en Guadalajara de vacaciones. Me entusiasmo al saber que estoy presente en tus oraciones. El Señor Jesùs escucha a la gente buena, y tù eres eso, una joven preciosa, con tu alma bella. Te felicito.
Volivar (Jorge Martìnez), que no te olvida.
volivar
Josè Marìa S Alfonso: pero lo cumples, amigo. Esa narraciòn es muy linda; me cuentas algo còmo te fue en tu presentaciòn, al leerla, al recibir el reconocimiento pùblico. Es a toda madre. Ya veràs.
Volivarf
AmilcarMartinez
Una poción de intriga y misterio!! Estupendo relato, Volivar! Reciba Ud. mis saludos cordiales y mi voto ♥ Nos estamos leyendo, amigo!!
Eva Franco
Hermoso maestro, lleno de experiencia, sentimiento, vivencias que nos despiertan unas ganas inmensas de abrazar a nuestra viejita…
Felicitaciones amigo, qué placer leer tus textos.
LuchoBruce
Ándale que ya está de regreso nuestro wei Don Volivar!, este argeentino amante de l tequila y los tacos te saluda! Y esta pinche cabrona pagina con este android del carajo que anda como engrudado de guacamole!un saludo afectuoso y sincero, Biienvenido JORGE, UN ABRAZO DE LOS QUE TU SABES, Lucho
Manuel Gamez
jaja muy bueno
volivar
Manuel Galez: un gusto saludarte, amigo; qué alegría que mi narración te haya gustado.
Un saludo.
Volivaf
volivar
Lucho: por fin se terminaron las vacaciones y ahora a disfrutar de la red; yo estuve toda la semana en una
ciudad cercana en donde está mi mujer enferma desde hace más de un año. Acabo de llegar, pero pero de puritito milagro, pues los desgraciados borrachos salen en putiza de los publitos y se meten a lo puro wei a la carretera. Yo estoy aquí, digo, porque en una de esas di el volantazo, y me escapé de que hiciera tortilla u desgraciadisimo chofer.
Bueno, amigo, ahora a seguir en lo nuestro, Si vieras cuánto lamento que no tengas un ordenador con una pantallota; si así escribes tus bellas narrraciones, ya mi imagino lo que harías con un buen aparato. pero, amigo, nunca es tarde.
Y otra cosa, está en portada el relato tan prometido de El Misterio de Lucho bruce. Por desgracia se publicó cuando todo mundo estaba en vacaciones, pero allí la llevamos: por pura suerte está en portada,y aún hay esperanzas de que se lea un poco más. Me alegro si te ha gustado, No he tenido tiempo de ver tu comentario, pues ahorita, aquí en mi oficina, son las 11 de la noche y tengo un sueño de la tiznada. Pero mañana, muy temprano veo los comentarios y los agradezco.
Amigo, recuerda lo que dijo salamandra: que tú y el Moli eran un par de ojetes, y te aseguro que me la van a pagar por haber dejado que me casi me tragaran vivo los perros hijos de sus tantas madres.
De cualquier forma, lucho muy estimado, no dejas de ser mi cuatacho.
Volivar (Jorge Martínez)
volivar
Eva Franco: amiga linda hace un rato llegué de la ciudad en donde está mi mujer en recuperación; y aunque el sueño me domine, he querido agradecer hoy mismo tu amabilidad en leer mi narración; te aseguro que un comentario tuyo es un tesoro invaluable que debo guardar con llave en lo más profundo de mi alma. ah, amiga, te informo que en breve haré un viaje al Caribe, especialmente a la pela, a la isla Margarita, en donde dicen que suceden tantas cosas maravillosas.
Un saludo, y un gran agradecimiento a la linda marbert.
Volivar
volivar
Amilcar: te agradezco que hayas ocupado un poco de tu tiempo en leer mi narración; te aseguro que es un honor inmenso que una persona tan culta, dotada de esa gran inspiración para el arte de las letras, se fije en mis relatos.
Volivar (Jorge Martínez, México)