Hoy me ha regalado flores, como aquel primer día en el que bañados por la fina luz plateada de la luna me susurró por primera vez que me amaba.
Recuerdo su timidez y el dorso de su mano paseando tiernamente por mi sonrojada mejilla. Aquel primer beso que me trasportó durante un instante a un mundo paralelo donde toda preocupación carecía de importancia.
Veinte años juntos. Veinte años en los que finamente, el despejado cielo del amor fue nublándose hasta adquirir un estado tormentoso.
¿En qué momento ese dorso de la mano dejó de pasear, distraída y enamorada por mi mejilla? ¿En qué momento los te quieros se ahogaron en el alcohol y las drogas? ¿En qué momento las caricias se tornaron en golpes que amorataron más mi alma que mi cuerpo?
La esperanza de un cambio es inútil, cual amor entre las nubes y el mar…que por mucho que logren fabricar un reflejo, nunca podrán tocarse de verdad.
Hoy me ha regalado flores regadas por el rocío de sus ojos y vestidas con una nueva suplica de perdón. Mi lápida recibe los colores que ya no brotan de su corazón…

RafaSastre
Enorme, Javier. Un relato enorme, lleno de poesía y sentimiento. Te felicito. Un abrazo.
Sandra Legal
Guauuuu!!!! Javier, excelente relato. Una prosa cargada de poesía. Me encantó
Un abrazo y mi voto
Eva Franco
Increíble, súper intenso, muy bien logrado y con un final sorprendente. Eres genial, me súper encantó, más allá de la cruel realidad de tantos que quedan atrapados en una violencia que quema el alma.
VIMON
Muy buen relato, Javier. Saludos y mi voto.
Mariposasnegras
Nunca hubiera imaginado que un relato escrito por un hombre en la piel de una mujer resultaría tan verosímil y logrado. Un saludo y mi voto
gabrielc
Excelente relato con una dosis muy alta de poesía y de sentimientos!
El Moli
Excelso, pintaste en blanco y negro una cruda realidad, el nacimiento diáfano del amor a su violenta muerte.
Tu relato aturde, moviliza, felicitaciones.
Un abrazo.
Luis