Selene
Me subo la manga de la sudadera y araño con las uñas la piel de mi antebrazo. Me escuece y siento como la piel se levanta y arde. Me inclino sobre el pupitre y un pinchazo me recorre el cuerpo cuando algo golpea mis costillas. Abro los ojos de golpe y miro a mi derecha. Levanto la cabeza y miro a la profesora que me mira con los ojos entornados.
- Presentate.- Me levanto del asiento y me bajo rapidamente la manga de la sudadera. El tono de la profesora es seco, sus ojos verdes me miran escrutandome y sus labios teñidos de un rosa palido tienen una ligera mueca de desprecio. Paso la mano arriba y abajo distraidamente mientras hablo. Estamos a tercera hora lo que quiere decir que he conocido a setenta y dos compañeros, tres profesores nuevos y he repetido esto mismo otras dos veces.
- Me llamo Selene D’Flame. Llegamos hace una semana y estamos viviendo con nuestras tias en la casa que hay cerca del acantilado. Vinimos desde la costa de Italia por el trabajo de mi padre. Tengo 17 años y pronto cumplire los 18. La mayor parte del tiempo la dedico a escribir a nuestra prima y a mi madre que siguen en Italia.- Me siento y espero a que la profesora reanude su clase como hicieron el resto de los profesores.
Me levanto la manga de nuevo y me inclino sobre el brazo. La piel esta roja y escamosa. Cierro los ojos con fuerza y me centro en el brazo, en la circulación de la sangre pero no cesa y cierro con fuerza la mano entorno al antebrazo. Me encojo sobre la superficie lisa y fría de la mesa, apoyo la frente y abro los ojos que comienzan a chispear. Un perfume dulce, agradable y sencillo llega desde mi derecha. Giro la cabeza para toparme con los labios rosados y los ojos verdes de mi profesora de Historia. Su mano derecha se posa sobre la que rodea mi brazo y la otra se enreda en mi pelo. La mira y sus ojos reflejan preocupación, ¿Desde cuando les importa que estemos bien?
Aflojo la presión sobre el brazo y su mano roza mi piel. Sus ojos verdes se abren y tira de mi brazo hacia ella, me quita la mano y ve la piel roja, escamosa y sangrante, ¿¡Esta sangrando!? Roza con los dedos la piel y yo cierro los ojos, creo que me desmayare como vuelva a tocarme. Me levanto, la echo a un lado y salgo corriendo de la clase. Entro tropezando en el baño y meto el brazo bajo el agua fria. La piel se levanta y deja en carne viva el brazo. Duele pero el agua fría actua como tranquilizante. Me siento en el borde del videz y miro como va callendo la piel, dejando un dibujo con rastros de sangre. Siento como se cierran los ojos, como poco a poco mi cuerpo va perdiendo peso, me siento cansada y antes de cerrar los ojos apoyada en la pared escucho mi nombre.
No hay mucha luz pero se ve en la penumbra. ¿Donde estoy? Me incorporo y en seguida me tumbo de nuevo. Que mareo. Levanto el brazo y veo la silueta de las vendas. Cierro los ojos de nuevo. ¿Porque estoy tan cansada? Me hundo en la cama y tras acomodarme bajo las mantas de nuevo, me quedo dormida.
Un grito, agudo, alto, ensordecedor. Me duelen los oidos y la garganta. Estoy gritando, soy yo la que grita. Me arde el brazo. Escucho la voz dulce y agradable de mi tía.
- Ya esta cariño, ya has pasado lo peor.- Entreabro los ojos y la miro. El pelo castaño ondulado recogido en una coleta alta, su sonrisa, sus ojos verdosos. - Ya has pasado lo peor, tranquila mi niña.- Un trapo humedo recorre mi frente y siento el frescor de algo sobre las vendas de mi brazo. Mi cuerpo se relaja poco a poco. Respiro hondo y fuerzo una sonrisa. Una voz conocida susurra mi nombre desde el fondo de la cama.
- Selene.- Unos ojos verdes y la sonrisa blanca enmarcada por unos labios rosados.- ¿Como te encuentras? - Mis ojos se abren y miro a mi tia que sonrie y le hace un gesto para que se acerque. Parece mas joven.
- Ya la conoces. Su verdadero nombre es Artemisa y fue mi profesora privada y la de mi hermana. Cuando acabamos nuestra enseñanza comenzo a dar clases en el instituto pero siempre ha estado con nosotras.- Mi tia se aparta y la mujer que me da Historia se sienta al borde de la cama y me aparta el pelo castaño.
- Sirvo a tu familia desde hace mucho tiempo pequeña Selene y ahora tengo el deber de protegerte a ti y a tu hermana.- Lorea. Normalmente cuando una de las dos esta enferma la otra no se aparta y a riesgo de pegarnos las gripes, la varicela o las anginas nunca nos separamos. ¿Porque no esta aqui?- Lorea esta en clase.- Tiene las manos suaves, agradables al tacto y sorprendentemenete frías para el calor que hay en la habitación. Sigo el movimiento de su mano por mi mejilla y ella se rie. Tiene una risa cantarina.
Mejoro durante la mañana, Artemisa esta conmigo, me trae la comida y me explica como encontro a nuestra familia y como educo a mis tias. Es una mujer fascinante que asombrosamente tiene ciento diez años. Mis tias me sacan al jardin, junto a la fuente.
- Vamos a mirar ese brazo.- Me siento en la hierba y le tiendo el brazo a mi tia que sigue escociendome pero ya no me duele como antes. - Margaret dame el cuenco.- Comienza a quitarme la venda y cachos de gasas van callendo a la hierba.
Mis tias son dos mujeres que tendran entre los cuarenta y muchos y los cincuenta y pocos pero se conservan en los treinta y pocos. Margaret es la pequeña; Alta, delgada, sonriente, cariñosa y dulce. Es rubia con el pelo sobre los hombros, los ojos grises y los pomulos altos. Katy es la mayor y la que mas conocimientos posee sobre medicina. Es alta como Margaret, de ojos azul electrico, rasgos delicados, siempre alegre, divertida y algo bromista. Es morena, tiene el pelo castaño por la cintura con reflejos dorados y su piel siempre presenta un matiz cafe.
Los últimos pedazos de venda y gasas caen sobre el cuenco y la tía Katy me gira el brazo. Sigo teniendo el brazo inchado y rojizo pero líneas azules dibujan trazos irregulares entre los que se distingue el reflejo de una media luna. Margaret posa los dedos sobre el dibujo y la piel escamosa se eriza y con un susurro se alisa. La inchazon desaparece y el color rojizo remite dejando el tono cafe de mi piel. Artemisa se inclina sobre mi hombro. Margaret mira a Katy con lo que creo es una mirada de preocupación.
Mi tía Margaret se desabrocha el puño de la camisa y se levanta la manga, gira su brazo y deja al descubierto un tatuaje uniforme, definido con líneas azul y negro. Un tatuaje tribal que tiene como simbolo una media luna. ¿Así quedara el mio? ¿Que significa?
- Todavia no ha cumplido los 18.- Artemisa me abraza por la cintura y yo me dejo levantar. Me siento sobre sus piernas y entierro la nariz en su pelo. Huele muy bien.
- No hay una edad preconcebida para la iniciación. Tenemos que estar pendientes.
- ¿Que pasa?
- La luna nos lo dira cariño, no podemos estar seguras pero me temo que tu camino esta escogido y la elección final sera de tu hermana Lorea.- ¿Hace falta que os diga que no entiendo lo que sucede? Mis tias y Artemisa me miran con cariño y afecto.- Bienvenida a la Hermandad de la Luna mi niña, eres miembro de la Oscuridad, la luna te ha escogido.
¿Oscuridad? ¿Hermandad de la Luna? Las tías y Artemisa siguen hablando en el piso de abajo y a mi me han recluido en cuarentena en mi cuarto hasta la noche. El sol entra por la ventana e ilumina mi brazo. Las líneas azules y negras siguen avanzando, agrandando, engordando y definiendose, convirtiendose en una sola. Es como si la tinta saliera de mi sangre, como si la sangre se hubiera tintado y comenzase una circulación programada. Oscuridad. Miro el sol que comienza a caer. Pronto sera de noche y con la caida del sol el gravado comienza a cobrar intensidad, firmeza y siento como tira de mi piel, como una energía desaparecida recorre mis venas. Me levanto de un salto y corro hasta el espejo. ¿Estoy soñando?
La tinta de mi brazo brilla y sigue expandiendose, esta en el codo. En mi pecho comienza a formarse un remolino, alrededor del ombligo una media luna. Ramas de filigranas sin ningun orden hacen espirales y circulos en mi piel sobre mi pecho. Un tatuaje perfecto, tribal, sin ningun sentido que conecta el gravado de mi brazo con mi corazón. Los primeros rayos de la luna rozan mi piel y se reflejan en el espejo. Unas letras, en desorden, palabras que no tienen sentido. La puerta se abre y veo el reflejo de mis tias y Artemisa. Mi hermana Lorea esta detras y se acerca a mi. El espejo se vuelve opaco y las palabras cobran sentido.
«Bienvenida a la Hermandad de la Luna mi pequeña Selene. Seras iniciada en el arte de la Magia Oscura, deberas acatar ciertas normas que tu tía Margaret, como gran Bruja y Hechicera, debera enseñarte. Tendras tu ceremonia de iniciación a los dieciocho, hasta entonces disfruta de tu relativa libertad pero recuerda: “Una vez aparece la Sangre Negra la Oscuridad reclamara tu presencia” »


VIMON
Muy interesante, Lucía. ¿Es el primer capítulo del libro? ¿Lo piensas subir todo?
LuGlez96
Voy ha dejarlo unos días mas y aprovecho de paso para subirlo a Pamamo, megustaescribir , WattPad y mi blog como lanzamiento. Durante el fin de semana prometo subir lo siguiente.
Con tu comentario aprovecho para avisar: Son gemelas Lorea y Selene. Se narra en primera persona y os pondra que personaje narra en la parte de arriba. No siempre narraran ellas al menos eso tengo planeado, veamos como se desarrollan las chicas y la historia
LordEnrique
Una propuesta Muy interesante Lucia !! Un placer Leerte … Mi voto
y un gran Abrazo .
LuGlez96
Gracias Lord, a ver si hoy subo el capitulo 2