Duele verte y no sentirte. Hallar el vacío, cumplir con firmeza las leyes del arte de doler, en pos de respetar un amor ajeno cuya
mitad lleva mi nombre. Creo que sólo me quedan fuerzas para morir un poco más. Qué débil y qué levedad, que me elevo al más alto de los cielos de los celos de ver que no tenerte cerca, es cumplir condena, pagar por mis pecados, llegar a destiempo, y enterrar mis venas para anclarlas al desnivel del fracaso de ni siquiera intentar irrumpir. Irrumpir e interrumpir en la unión de tus manos, con otras. Con otras que no son las mías. Otras que ya no saben acariciarte, ni viajarte, ni comprender las curvas de tus huellas dactilares.
Elén
Sandra Legal
El más oscuros de los cielos, para los amantes. Buen relato Elén.
Saludos y mi voto