Me falta la risa descarnada,
noto una extraña desazón,
aliñada con escarceos
de evidencias
y razón.
La piel se estira
buscando una rendija de compañía,
un leve vestigio de amistad,
sensual,
sensitiva.
Atraigo la locuaz actividad
me rehuye la experiencia,
el intercambio de fluidos
y sabores
me enajena.
Empleo mil cometas
en mis desdichados arrebatos;
las desaliñadas tentativas
conmueven a las madres,
engatusan a las viejas.
Almaceno sus respuestas
como un vulgar coleccionista;
ordeno mis fracasos
por cronología
por deslices, tentativas,
y por daños.
En el anual inventario,
catalogo y defino mis desmanes
como un ejemplar bibliotecario;
los colocó en mi cerebro
por sí en alguna ocasión
he de rescatarlos.
Tomo amplios periodos de inactividad
como un eficaz ermitaño,
la pereza se suma a completar
tan triste cuadro.
Proporciono distracción
A quien tenga más a mano;
solo se me solicita
en casos de suma necesidad,
por una suplencia
o para un rato.
Aderezo mis ilusiones
con medias verdades y engaños;
cuando cualquiera me incita
siempre caigo en el reclamo.

Zeta
Me trajiste unos cuantos recuerdos. Mi voto.
Sandra Legal
Guauuu. Espléndida poesía. Eres tajante y sincero. Mi voto
Un abrazo
VIMON
Buen poema, Maral. Saludos y mi voto.