Siniestro, por Walter Barba

Escrito por
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Este es mi primer cuento. Espero criticas

 

Título del cuento: Siniestro

Escrito por: Walter Barba

Mis pensamientos se sumergen y buscan perderse en este largo trago, tratando de olvidar lo sucedido. Elizabeth, mi querida esposa, ella lo fue todo para mí, sí supieran con cuanta pasión la amé y ahora…. Ahora ya no queda nada por lo cual seguir, perdí todo, es hora de acabar con este sufrimiento, este tormento.

Me llamo Christian Hudson. Procedo de una familia poderosa, adinerada y donde jamás hubo algo que me faltara, algo material obviamente… tenía todo lo que quería, pero odiaba esto ¡lo odiaba!, claro procedía de una familia “adinerada, poderosa”… era sólo una familia de hipócritas, falsos con una asquerosa soberbia.

Mi padre era un poderoso empresario, dueño de muchas tierras, creía saber todo acerca de cualquier tema, pensaba que todo el mundo lo amaba y nunca se dio cuenta que realmente lo odiaban por creerse más que todos… cosa común que tenía con mi madre quien no hacía nada, vivía prácticamente con sus “amigas” metiéndose en la vida de los demás y en donde faltaba con no ir un día para que hablaran mal de una de ellas, pero claro, todas eran “mejores amigas”.

Desde mi niñez noté todo esto y decidí alejarme para no pertenecer a esa falsedad y mentiras. Con el pasar de los años me convertí en un chico completamente solitario, alejado de todo, vivía prácticamente encerrado en mi habitación donde buscaba compañía en los libros ya que no tenía amigos.

La escuela, desde un principio, fue una tortura para mí que iba empeorando poco a poco, no por estudiar, como tantos otros chicos, sino por el simple hecho de tener que tratar de hacer “amigos”, amigos que nunca pude tener, compañeros de clase que con sus prejuicios nunca me dieron una oportunidad, claramente es por la familia que me tocó, la cual yo no elegí.

Realmente fue una verdadera tortura, cada año tenía menos ganas de ir, de volver a la pesadilla.

Era el tercer año, el último, acababa el verano y como siempre, sin ganas, preparaba mis cosas, no quería volver a soportar todo lo de estos años, me odiaban, aguantar otro año ¡Dios! ¡Aguantar otro año!, no quería ni pensarlo así que simplemente agarre mis cosas y camine hacia la escuela.

Me esperaba el mismo trato de tantos años, las mismas caras, entré y sólo podía pensar en irme desde el primer momento, se hacía interminable. Pero ocurrió algo inesperado en mí, algo que jamás pensé, ni me creía capaz, de sentir, por mi manera de ser. Al transcurrir unos minutos de la clase vi la cosa más hermosa en el mundo, me sentí atraído desde el primer momento en que la vi, no podía creer estos sentimientos que surgían de mí, una mezcla de sentimientos que no podía controlar. Era alta, su piel era como la fría nieve del invierno que nos azotaba, su cabellera larga y negra como la noche sin luna, era Elizabeth.

Esto representaba un nuevo cambio en mí, era completamente un nuevo reto, yo que jamás hablaba, que nunca podía mantener conversación alguna, que prefería pasar desapercibido, ¡yo, que no tenía amigos!

Me costó muchísimo acercarme a ella, lograr algo, ¿cómo podría hablarle? O peor aún ¿de que hablaría? El miedo siempre se terminaba apoderando de mí. Poco a poco logré acercarme, supe que vivía a solo unas cuadras de mi casa de modo que de a poco me ofrecía a acompañarla y poder contemplar su eterna belleza sólo por unos momentos más. Pasaron los meses, yo ya había logrado una buena amistad con ella, algo que jamás creí posible, se terminaba el colegio, generalmente hubiera pensado en la alegría de mi vida, no, imposible. Esto implicaba no verla más. Sí, podría verme con ella fuera tal vez pero ¿cuánto duraría esto? Me armé de valor y me decidí invitarla a salir, aceptó alegremente mientras yo moría de nervios pero a la misma vez tenía el confort de pensar que me trataba tan tierna y dulcemente que me llevaba a lugares que sólo uno visita en sus sueños. Varios meses estuvimos saliendo hasta que por fin tuve el valor suficiente de proponerle que sea mi novia, temía que ella no tuviera las mismas intenciones que yo, pero para mi suerte todo salió bien.

Había terminado la escuela y me preocupaba conseguir un trabajo para poder mantenerme por mi cuenta y dejar atrás la casa de mis padres, este lugar donde tan mal la pasaba.

Pasaron dos meses y conseguí trabajo en una oficina, cosas administrativas, papeles, etc. Mi relación con Elizabeth era la mejor, al tiempo de conseguir el empleo me puse en búsqueda de un lugar para vivir afortunadamente al poco tiempo encontré un departamento cerca del centro de la ciudad, le propuse a Elizabeth que viniera conmigo, al principio se negó lo cual me entristeció pero al tiempo reconsideró mi propuesta y aceptó, esto trajo cierto desagrado de parte de su familia que con el tiempo lo dejaron ir.

Nos mudamos, contentos en nuestro nuevo hogar, ella se encargaba de las tareas del hogar y yo buscaba escalar en mi trabajo. Eran días de pura felicidad y satisfacción, hasta que llego el maldito día, tal vez fue mi culpa, debería haber esperado pero ¿cómo iba a saberlo? estaba emocionado, fue un accidente, no pudo ser mi culpa, ¿o sí?

Había recibo una enorme noticia en el trabajo, me ascendieron. Pensé en salir corriendo, en correr y abrazar a Elizabeth para darle la noticia se pondría contenta, sonreiría… esa hermosa sonrisa que jamás podré volver a ver. Fue tal la felicidad que me calmé y decidí hacer algo que tenía en mente desde ya hacía tiempo, iba a proponerle matrimonio. Salí del trabajo me dirigí a la joyería más cercana y le compré el mejor anillo que encontré, el más hermoso, con esta nueva posición en mi empleo podríamos darnos ciertos lujos.

Llegué a casa, emocionado, le conté la gran noticia y le propuse salir a festejar para poder darle la verdadera noticia en el momento adecuado. Salimos, hacía frío, la nieve caía sobre nosotros, la calle estaba completamente mojada. Caminábamos hacia el restaurante cuando al ver un puesto con golosinas se me ocurrió una infantil idea, una tonta idea, corrí y crucé la calle mientras ella me esperaba del otro lado, compre unas golosinas para ella y para mí, cosa de niños, cuando al querer volver observé su rostro, me sonríe. Escuché una persona gritar se aproximaba un auto patinando sobre la calle a una velocidad considerablemente alta, rápidamente le grité que se moviera mientras me acercaba a ella, pero fue demasiado tarde el auto la alcanzó primero, cuando llegué al lugar sólo había sangre, me acerqué a ella, me miraba con sus hermosos ojos y trataba de decirme algo pero no pudo, me limité a verla hasta el momento en que se fue y lloré ,se había ido, y con ella ,se fue mi vida y todo lo que había en ella.

Elizabeth murió, todo se desvaneció, es raro ¿no? Todas las cosas que marchan bien, en un abrir y cerrar de ojos, se desmoronan y se destruyen. Cuánto puede llegar a significar una persona en tu vida y como puede cambiarte todo tu mundo. Escribo esto despidiéndome, me iré a donde tal vez debería estar, o no, quién sabe, esta es mi decisión y estoy seguro que, a lo mejor, me encontraran en mejor estado del que me encuentro ahora. Tal vez logre volver a ver a mi amada, tal vez no…

 

Comments

  1. RafaSastre

    27 marzo, 2013

    Triste relato muy bien contado, Walter. Mi voto.

  2. volivar

    27 marzo, 2013

    Walter, así es la vida, amigo, por desgracia; eres feliz, inmensamente, y de pronto todo se acaba.
    Y como dices que esperas críticas, me atrevo a sugerirte que le eches un ojo a la sintaxis y a los signos gramaticales.
    Por ejemplo: Varios meses estuvimos saliendo hasta que por fin tuve el valor suficiente de proponerle que sea mi novia (quedaría bien: Varios meses estuvimos saliendo, hasta que por fin tuve el valor suficiente de proponerle que “fuera” mi novia).
    Y acentuar los verbos en tiempo pasado: a lo mejor, me encontraran en mejor estado del que me encuentro ahora (encontrarán, con acento).
    Esto, amigo, es para mejorar, no para decirte que estás mal, no, sólo hay que hacer un poco de más trabajo en la narración, que por otro lado tiene todo lo necesario para interesar al lector al tal grado de tenerlo leyendo al filo de la butaca, como se dice popularmente, y esto es una imensa cualidad que posees, por la que te felicito.
    Mi voto
    Volivar

    • Walter

      27 marzo, 2013

      Gracias Volivar, voy a tener en cuenta tu observación. Seguiré escribiendo y tratare de mejorar esas cosas, saludos!

  3. Mamberti Victoria

    28 marzo, 2013

    Excelente reflexión final, y ni hablar de las descripciones.
    Me gustó mucho, sigue así que ¡¡¡queremos leer más!!!

    • WalterBarba

      28 marzo, 2013

      Muchisimas gracias por tu comentario, espero poder escribir otras cosas para así subirlas.

  4. metropolis_vii

    28 marzo, 2013

    Walter, muy profunda y triste historia, y como has pedido criticas, me tomo esa libertad para entregarte algunos consejos, más allá de cómo se narra la historia ya que eso es parte de tu estilo.

    El resto como dice volivar, sintaxis, buen uso de verbos, evitar redundancia:
    Ejemplos:

    al querer volver observé su rostro, (3 verbos en una frase) la misma construccion de la oración te empuja al uso de las comas. “al volver, observé su rostro”.
    el simple hecho de tener que tratar de hacer “amigos” (lo mismo anterior)
    “el simple hecho de estar obligado a hacer amigos” (si te fijas te facilita la lectura)

    Ayudate en el uso de (;) punto y coma, te dejo esa inquietud.

    Y bueno hay varios detalles más pero no es el afán de ser tan detallista. Son solo consejos que estoy seguro absorverás ya que nosotros alguna vez tambien nos enfrentamos al primer cuento.
    Mucho animo, mi voto sin duda y estaré mirando tus relatos, un abrazo y mucho esfuerzo

    • WalterBarba

      28 marzo, 2013

      Muchas gracias por tus observaciones espero poder arreglarlas con el tiempo ya que es lo primero que escribo y realmente me alegro de que a pesar de esos errores les guste, saludo!

  5. VIMON

    28 marzo, 2013

    Interesante relato, Walter, pero además de las cuestiones de sintaxis señaladas yo quisiera agregar que el final me pareció un tanto confuso. Cuando tu personaje dice: “Escribo esto despidiéndome, me iré a donde tal vez debería estar, o no, quién sabe, esta es mi decisión y estoy seguro que, a lo mejor, me encontraran en mejor estado del que me encuentro ahora. Tal vez logre volver a ver a mi amada, tal vez no…” Parece que está anunciando que se va a suicidar, pero no queda claro. Convendría precisarlo. Saludos, mi voto y bienvenido a esta red.

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