Estimada Elena:
A diario eres tú la que está en mi mente. Eres tú la que ocupa la mayor parte de mis pensamientos. Eres tú la persona de la que más me acuerdo todos los días. Ya han pasados dos años y medio, pero te echo de menos tanto, o más que el primer día. Recuerdo tu sonrisa como de si un recuerdo amargo se tratara pues, ya no voy a volver a presenciarla otra vez, al menos mientras viva. Guardo la esperanza de que nos reencontraremos en algún momento, pero no en este mundo. Ya no seremos hermanas, sino almas que han dejado atrás su cuerpo y disfrutan de una libertad que no encontraron anteriormente.
Durante este tiempo he pensado en el futuro. Se me hace raro que no pueda hacer planes junto a ti, solo quedamos Mila y yo. Me pregunto si ella se acuerda de tí, pues solo era un bebé cuando tu nos dejaste. También dudo de si tendré hijos, y si es así, de como decirles que su tía murió cuando era apenas una niña, pero que fué la persona más valiente y alegre que he conocido a lo largo de mi vida.
Te echo mucho de menos, la habitación no es lo mismo sin tí pidiendome que guarde orden y que la mesa siempre debe estar despejada, dado que la vas a usar cuando caiga la noche para poder dibujar.
Gracias otra vez por haberme enseñado a luchar, por haber sido tan fuerte y haber hecho a los demás que llevaramos con paciencia y tranquilidad el ver como cada día te apagabas.
Los viajes no son lo mismo sin tí, ya no tengo a nadie a quien chinchar cuando voy en el coche, ya no tengo a nadie que me diga que no haga muchos videos, que haga fotos. Ya no tengo a nadie que me comprenda.
Hasta siempre, mi ángel.

Sandra.Legal
Cuánto amor, nostalgia y agradecimiento en esas palabras Milema. Me estremecieron.
Un abrazo y mi voto
VIMON
Excelente texto. Una despedida tierna y amorosa. Un abrazo, Milema, y mi voto.