¡Holaa!, antes de empezar quiero disculparme por la tardanza jeje. Los estudios y eso. Pero ¡ya!, este va dedicado a Frewin que me ayudó a escribirlo<3. Ahora si, espero que les guste. Besos.
Era un sábado por la tarde cuando Su Jong y Min Hu me avisaron que saldrían para hacer unas compras y que Lee Yang estaba en práctica de fútbol, por lo tanto estaría sola en la casa. No podía salir puesto que no conocía nada así que llamé a mi mamá.
-¿Hola?-
-¡Hola mamá!, soy yo-
-Elizabeth, hija ¿cómo has estado?-
-Bien, ya tengo algunas amigas y la familia es muy amable. ¿Qué tal ustedes?-
-¡Me alegro hija!, excelente. A la chica que vino aquí también está muy bien, tiene problemas con el español pero, hace el esfuerzo-.
-Jajajaja, espero conocerla cuando llegue-
-Estoy segura de que se llevarán bien-
-Bueno mamá, te llamaré después. No quiero abusar, perdona si te desperté- Había olvidado por completo la diferecia horaria.
-No te preocupes hija, te extrañamos mucho-
-Y yo a ustedes, saludos a todos-
Al colgar el teléfono una ola de melancolía me atravesó, me quede sentada en el brazo del sillón pensando en mi familia, en mis amigos. En todo lo que había dejado.
Derepente, el sonido de la puerta me sacó de mis pensamientos. “Volieron rápido” dije para mis adentros. Pero, era Lee Yang el que había llegado, pasó sin mirarme, sin decir una palabra, lo cual no me sorprendía e ignoré por completo. Lee Yang era un arrogante… O quizá no, ¿qué iba a saber?.
En fin, de nuevo algo me sacó de mi conversación interna. Esta vez, el sonido de mi estómago reclamando un sandwich que, por su puesto no iba a negarle. Busqué todo en la nevera, salvo el pan. Busqué en todos los gabinetes que estaban a mi alcance y no había señales de el.
-¿Donde estará?- Dije en voz alta.
Y, casi por acto de magia, Lee Yang apareció en la cocina. Tenía el torzo desnudo que alardeaba unos muuuy marcados pectorales a pesar de que solo tenía 16 años, lo observé embobada un rato mientras buscaba algo en el gabinete más alto de la cocina, justo donde estaba el pan. Sacudí la cabeza y me concentré en tratar de alcanzarlo, sabía que el me estaba observando, sin embargo no sabía como pedirle que lo bajara ni tampoco quería hacerlo. Así que tome una silla, dispuesta a defenfer mi independencia de mujer y tomar el pan por mis propios medios.
Al estirarme para alcanzarlo, la silla se tambaleó.
Cuando desperté, estaba acostada en una cama, no era la mía, tampoco era la de un hospital, pero sentía una fuerte mano sosteniendo la mía. ¡Estaba en la habitación de Lee Yang!. Me levanté, caminé hasta la puerta mientras sentía que me desplomaba de nuevo, ya estaba preparada para el impacto. Pero unos brazos detuvieron mi caída… El rostro de Lee Yang estaba muy cerca del mío, podía sentir su aliento, podía ver que sus ojos no me estaban viendo friamente, mas bien, eran tiernos pero firmes. Notaba como el rubor en mis mejillas comenzaba a salir y como en sus labios perfectos se dibujaba la primera sonrisa que había visto en toda mi estadía.

Edward Moreno
Excelente.
gabrielc
Me gustaron más estas ultimas dos partes que las primeras, pero como dije antes, debes profundizar ciertas cosas, ciertos pemsamientos. Si es posible deberías hacer recuerdos hacia el pasado. En otraspalabras, profundiza el personaje. Voto!
HeyCandy
Papá, gracias<333
Gabriel, le temo a esa parte porque ¿y si profundizo mucho?. Entonces existe ese cierto temor a aburrir con muchas descripciones y flashback
VIMON
Buen relato, saludos y mi voto.
HeyCandy
Gracias, ¡Saludos!
volivar
HeyCandy: cómo me gusta lo que nos compartes; es muy lindo. Felicidades.
Mi voto con un saludo muy afectuoso.
Volivar
HeyCandy
Volivar, jajaja. Muchísimas gracias, tu siempre instruyéndome. ¡Saludos y muchos abrazos!
Paula HG
I like it ! Excellent xx