A las tres y media de la mañana se escucha un violín, la noche sin estrellas se escapa y se escapa sin mi, los esqueletos caminan por las calles buscando alguien que no tema conversar, la muerte puede ser solitaria tanto como la vida gatos, perros y borrachos desafinan tristes canciones de amor mientras los niños sueñan con viajes interestelares y piratas y futbol y los viejos con fotografías descoloridas de lujuria y violencia de una vida que hace mucho alguien les dijo que estaba terminada, los policías buscan cabezas que cortar y los ladrones a toda costa buscan oro para inyectarse en las venas y brillar, pero sus balas desean paz, quizá el plomo es mas sabio. Los que odian y los que aman duermen tranquilos por que es igual de agotador y algunos sonríen un poco.
El diablo toca ese violín y es una canción hermosa, lo hace mientras fuma un cigarrillo y piensa en trapecistas y en Chopin y en los amantes ya rendidos de sentir que se desploman en tácito silencio. Que lindo es todo eso, al menos es creo yo, pero realmente me gustaría dormir.

Sandra.Legal
Una prosa dura, pero que refleja lo que la noche sin estrellas transmite, cuando los sones de ese violín la atrapan. Me gustó tu mucho la expresión poética de este micro.
Felicitaciones y mi voto
Un abrazo
Max.Sanabria
No suelo responder mucho, por que normalmente nadie me comenta nada. Pero les agradezco su tiempo y su amabilidad hermosas damas.
Saraiba
me dejó sin palabras…sólo puedo darte mi voto y una recomendación : duerme, no te dejes seducir por los violines, al menos no tan a menudo!