Esto no es un artículo de rehabilitación, ni si quiera es artículo, desde hace unos meses no me llega, ni por error, ninguna idea que pueda desarrollar artísticamente. Tampoco quiero que parezca esto una razón imbécil para anhelar dejar de existir. Ahora que me encuentro en esta situación ambigua de mi consciencia, me llega a la memoria una expresión que cualquier persona con un poco de capacidad reflexiva puede llamar reflexión colonial: El que se droga, inconscientemente, se quiere morir.
Hay muchas razones por las que alguien se quiere morir.
Hay muchas razones por las que alguien se drogaría, y la mayoría de ellas no las entenderíamos. Para unos fumar marihuana es la puerta de la libertad; ya no hay sentimientos de vacío interior ni exterior, y sucede que así podemos dormir, comer y hacer todas las cosas que las personas “normales” hacen. La marihuana es el llanto solucionador, para quienes padecen de insomnio. Nosotros casi siempre estamos llorando. ¿Y por qué no?
Nos damos cuenta que la vida no tiene colores. Nos hallamos aburridos y absurdos. Fumar algo que te hace feliz, es tan valedero como el café en las mañanas. Amortigua la pesadez del día con día y hace más amena nuestra estancia en la tierra. Un lugar que se convirtió un reto para vivir. La tecnología que, de muchas maneras y ejemplos, nos desnaturaliza, llevando la vida ordinaria a las pantallas. Alguien debería enlistar las cosas que hacen más daño que la marihuana, pues es verdaderamente
estúpido desacreditar a una persona por una adicción, y más cuando es una adicción tan blanda e inofensiva, pero es aun MÁS ESTÚPIDO creer que el consumo de marihuana te llevará al centro psiquiátrico o que te volverás loco. Cuando el mismo sistema te vuelve loco.
He aquí una de las respuestas al título de esta nota:
Primeramente, nacemos, casi siempre brindamos felicidad a la familia, por ser algo nuevo, quizá presumible y cambiante de hábitos, pero casi nunca por lo maravilloso que sería dar vida, lo fabuloso que es pensarlo, sembrar y dar fruto un ser capaz de pensar, capaz de cambiar al mundo y tambien de destruirlo todo, una simple vida. Y lo primero que hacen al aparecernos a este mundo de malcogidos: registrarnos, ¡seguimos siendo un registro! Después, sin tener la capacidad de decidir, nos bautizan. Ya despabilados del parto, hasta un aaaaaño después, aprendemos a caminar y a hablar. Pronto nos damos cuenta que debemos levantarnos temprano y estudiar, pero no por un año o dos, sino por doce años, lo de ley, porque si estudiar especialidad quieres, debes chutarte otros 4 años más.
Para muchos, en ese lapso el existir no es problema, es decir, aun se cuenta con los padres, familia. Pero eso no impide que te des cuenta que la vida consiste en pagar recibos de agua, luz, pagar necesidades impuestas como el internet, cablevisión, teléfono, y uno tiene que trabajar duro para pagarse sus satisfacciones materiales que a la vez a muchos les dan confianza y plenitud.
¿Por eso se drogan? Saber que pagamos impuestos con cada cosa que compramos, con solo caminar pagamos impuestos. Y una de las razones para pagar impuestos es la seguridad, los policías. Los estamos manteniendo para que ellos te persigan
como delincuente, te digan que eres una mierda, te golpeen, te humillen y te saqueen, mientras le pagas su sueldo. Un punto para reconocer la necesidad de llorar en grupo o individualmente, sentirse libre, como quien va a la iglesia a drogarse de fe, razón de vivir que amortigua la realidad.

Ruben Ariel Alarcón
Es evidente que el artículo no tiene intenciones literarias ni periodísticas,sin que por ello no nos obligue a pensar en profundidad respecto al acontecer humano. Sabemos que la droga nace de insatisfacciones que el sistema no ayuda a superar. Artistas y poetas, dada su extrema sensibilidad, son quienes asumieron históricamente la necesidad de evadirse de la mediocre cotidianeidad. Hoy el drama superó los límites y clasificaciones. Basta con pertenecer al género humano. Lo difícil es opinar sin juzgar ni caer en facilismos ideológicos.Sin embargo,hay que atreverse a decir algo: no es deseable una humanidad necesitada de drogas para evadirse de la realidad. Soy padre (imperfecto como padre y como hombre) y cruel sería mi padecimiento si mis hijos se drogaran.Me considero afortunado, porque no cayeron en adicción alguna, teniendo oportunidades de hacerlo,al compartir actividades con jóvenes que sí lo hacían. Es de agradecer el trabajo de Julioko.Ayuda a compartir distintas formas de entender la vida.
volivar
Julioko:me ha gustado mucho lo que has publicado; me doy cuenta que a muchos jóvenes les es necesario drogarse para evadir este mundo insoportable, con sus leyes injustas; con sus autoridades corruptas; y con el sinfín de cargas que nos echa a cuestas la vida actual. Interesante, mucho, tu texto.
Te felicito
Mi voto
Volivar