Compró el último pasaje que la regresaría a casa, sus amigos habían tenido la previsión de comprarlo apenas llegaron, así que todos ya habían partido en el último colectivo.
Apoyó su cabeza en el respaldo de la banca libre que quedaba esperando su colectivo. Odiaba viajar y más de noche, siempre tuvo este tipo de fobia, y ahora, encima debía hacerlo sola. Se le cruzó la idea por la cabeza de que algo malo iba a ocurrir, por supuesto, que le atribuía esos malos presagios al temor que le causaba viajar.
Luego de tres días de participar en aquel Congreso que organizara la facultad para los estudiantes de Historia Precolombina, estaba realmente cansada, porque, entre el programa que debía cumplirse, que de por sí era pesado y las escapadas, para comprar los regalitos para la familia,los souvenirs para los amigos, sumadas a
esas salidas de noche para conocer la ciudad y los lugares de moda, estaba consumida.
Se quedó dormida y en su sueño vio el accidente, el colectivo perdía el control y volcaba sobre su lado izquierdo, ella iba sentada del lado derecho, no sabía qué estaba ocurriendo, sólo se escuchaban gritos, gemidos, las luces del interior se apagaron, ella sintió que estaba sobre alguien o era al revés. Era tal la confusión que el pánico se apoderó de todos. Se escuchó una voz varonil que gritaba que martillaran las ventanillas así podrían ir saliendo los que pudiesen y para que entrase aire. El llanto de una mujer que clamaba por sus niños era aterrador, los nombraba a los gritos. Otra entre llanto y gemidos, decía no sentir que su bebé respirara que alguien la ayudara por favor.
Ella no sabía qué hacer, comenzó a moverse de a poco, no le dolía nada, sólo sentía un gran peso encima,
lentamente fue deslizándose hacia abajo para ver la posibilidad de librarse de eso que la oprimía. Allí se dio cuenta que era un cuerpo, la impresión fue atroz, está desmayado se dijo, evitando pensar lo peor.
Al fin pudo liberarse y ya vio luces que rodeaban al colectivo. Voces preguntando cómo estaban. Si alguien podía responder para que los guiaran. Que no se preocupasen que más ayuda llegaba, que todos iban a ser atendidos. Eran los conductores de los vehículos, que al ver el accidente, iban parando para tratar de auxiliarlos.
Entre las luces que iluminaban el interior pudo ver el desastre. Hombres, mujeres heridos, quizás muertos.
De los niñitos, sólo podían apreciarse las piernitas de uno de ellos, eran tres, si ella mal no recordaba. Se escuchaban quejidos, gritos de dolor. Se acercó a una mujer que, casi sin aliento, se quejaba de un fuerte dolor en su vientre, cuando en esas ráfagas de luz , ella pudo ver que un hierro estaba clavado en el estómago de la pobre, la sangre le brotaba a borbotones. No pudo más y perdió el sentido.
Las sirenas de las ambulancias la despertaron. Con alivio se dijo, qué suerte que fue sólo una ´pesadilla. Levantó su cabeza y vio que la terminal estaba vacía. No se observaba a nadie. Sólo quedaba un hombre sentado en el otro extremo de la banca a quien le preguntó si el colectivo que iba hacia el Norte ya había partido. El hombre respondió que sí. En ese momento se dio cuenta que no estaba ni su valija ni el bolso de mano que llevaba y comenzó a gritar que le habían robado y que allí tenía su boleto.
Este hombre le pidió que se calmara, que su equipaje, junto a su boleto estaban en ese colectivo. ¿Cómo? Respondió ella sin entender todavía. ¿Qué está diciendo, acaso está loco? Y fue entonces que observó su ropa ensangrentada. El hombre le dijo: Ya es hora, debemos partir.

Sandra Legal
Pido mil disculpas porque no pude configurar el texto. Tuve más de tres horas. Gracias
Patricia Legal
Asi y todo esta muy lindo, bien Sandra. mi voto.
Sandra Legal
Graciaaaasss Patriiiiiiii
Un beso
Eva Franco
Tranquila Sandra, el nuevo sistema lo fracciona, pero nosotros entendemos. Está increíble amiga, cada día me identifico más con tus relatos. Definitivamente soy tu fan…qué placer se siente al leer tus escritos. (2)
Sandra Legal
Gracias querida Eva por tu comprensión y por tu apoyo tan amoroso que me brindas
Un beso grandote
volivar
Sandra, eres una escritora que estruja al lector; nos llevas con angustia a un final, aún más sorprendente.
Mi voto, estimada amiga.
Volivar
Sandra Legal
Ohhh!!!!! Querido amigo, eres muy atento y un gran estímulo para esta aprendiz.
Gracias Maestro!!!!
Un fuerte abrazo
MayezHess
Esos presentimientos que a veces resultan reales. Me gusta como llevas el tema hasta el final. Mi voto.
Sandra Legal
Me alegra mucho que te haya gustado Mayez, eres muy amable en determe y leer. Gracias nuevamente
Un abrazo
VIMON
Muy buen relato, Sandra. Un abrazo y mi voto.
Sandra Legal
Gracias talentoso Vimon, valoro muchísimo tu comentario
Un abrazo
Postman
Bien contado. Cuando creemos que viene la luz todo se oscurece más. Terrorífico!. Mi voto
Sandra Legal
La verdad que la protagonista pobre, presintió de alguna forma ese desenlace.
Gracias por tu comentario y por tu apoyo
Un abrazo
Salieri
Sí, tenías razón, valía la pena visitarte. Al final de cuentas voy a tener que hacer algo contigo… en fin, de momento sólo pincho en el corazón de la página (9) y casi te llevo a portada. Otro día tal vez pinche otro y te lleve más lejos.
Sandra Legal
jajajaaj. Pues mmmm, por ahora te agradezco ese pinchacito en el corazón rojo.
Un abrazo Salieri y nos seguimos leyendo
Ana María
Sólo tres renglones definen el final de una historia tan angustiante. Muy buen relato, Sandra. Un abrazo y mi voto.
Sandra Legal
Gracias Ana María por tu comentario y tu apoyo
Un abrazo