Eva Franco y Marbet

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    ¿Serían las dos de la madrugada? No podría afirmarlo a ciencia cierta; además, ¿a quién le importa la hora en que yo estaba frente a mi computadora leyendo a los falsarios?Por cuarta vez había abierto aquello referente a los chuchos de Lucho Bruce, ¿o eran de Luis Molina? La “Pancarta a Volivar” me tenía embobado, cuando de pronto me alarmó un golpe suave en la puerta de la
    calle.

    -Me paré, y temeroso pregunté quién era.

    -Un amigo.

    -¿Qué se te ofrece a tales horas?

    -Te traigo una invitación.

    Abrí, con desazón, y lo que vi, logró que todo yo temblara como hoja seca de un chal chal de la Argentina sacudida por los vientos.

    -No te asustes; vengo a llevarte a la isla Margarita, la perla del Caribe, si no hay inconveniente de tu parte.

    Al escuchar tal cosa, mi temor se convirtió en euforia, e invité a pasar al individuo aquel, estrafalario, que tenía los rasgos de un enorme pájaro.

    -Pasa, siéntate, aunque dudo que lo logres a causa de tus largas alas y por la descomunal cola que te cargas.

    -No es preciso que pase a tu oficina; te espero afuera.

    -Nada de eso, amigo; debes entrar; te noto muy cansado.

    -Es verdad, fue muy largo el viaje; debo de tomar un buen respiro.

    Y aquel pájaro gigante que tenía todas las especificaciones de una Cotúa, esas bellas aves de largo y afilado pico que abundan en las playas de la mencionada isla, después de mil esfuerzos se sentó a mi lado, y con un popote se tomó un refresco helado.

    -¿Qué te trae por aquí, si puedes explicarme? Me tienes preocupado.

    -Traigo instrucciones de Eva Franco, nuestra Reina, de llevarte en mi lomo para que escuches el concierto de André Rieu que mañana, cuando en el horizonte baje el sol para conversar con el mar antes de meterse a descansar, en la plaza principal de la ciudad convocará a los habitantes y turistas de Porlamar. Debemos de partir lo antes posible. ¿Conoces a nuestra amada soberana, a Eva Franco, que no la deja ni a sol ni a sombra su hermosa princesita, la bella Marbet?

    -Por supuesto; las conozco y las admiro.

    Pero, ¿cómo fue a parar a tal lugar si es de Caracas la mujer?

    -Hace quince años que por instrucciones médicas radica entre nosotros.

    -Si me haces el favor de ser más claro te quedaré sumamente agradecido.

    -Bien, amigo. Una tarde que había dejado su trabajo al sentirse decaída, la había llevado su marido al más famoso hospital de la ciudad. La sala de recepción estaba a reventar. Un paciente entraba al consultorio cuando otro salía. Después de un rato interminable, le tocó el turno a la que ahora es nuestra Reina.

    -¡Señora Eva, Eva Franco, pase al consultorio!

    La debilidad le impidió pararse con presteza, por lo que su esposo la tomó de un brazo auxiliado por la recepcionista, para sentarla frente al facultativo.

    -Señora, un terrible lupus le ha afectado el sistema inmunológico y debe usted dejar sus labores cotidianas e irse a las tierras tropicales; le recomiendo que parta de inmediato. El mejor medicamento para su enfermedad es un lugar en donde la luz del sol sea más transparente, al aire más puro, y esto lo encontrará en la Isla Margarita.

    -Pero, Doctor, ¿y mi trabajo? Soy experta analista en sistemas, diseñadora y educadora.

    -No le haga caso a mi mujer, Doctor; yo estoy de acuerdo con usted; nos iremos a
    vivir a donde nos ha recomendado –intervino el esposo.

    -¿Y en qué trabajarás allá, querido mío? En tal lugar no tenemos conocidos.

    -No te preocupes; no faltará en dónde pueda yo ganar lo necesario para que no te falte nada, te lo juro.

    -Y habiendo comprado los boletos para el ferry que partía del puerto La Cruz a la isla mencionada, viajaron, si no muy felices, al menos recibiendo en sus rostros el viento fresco que erizaba el intenso azul del mar. Se establecieron en Porlamar, una ciudad con gente muy cordial.

    -Muy de mañana salía el hombre a trabajar, y Eva, es decir, nuestra Soberana, se iba a caminar por la arena de la bahía de Guaraguao. Llegaba al malecón, y sentándose en un banco sacaba su libreta en donde escribía y escribía, sin parar, preparando un libro o alguna narración para la red Falsaria.

    -Amigo, -dijo de pronto, muy alarmado aquel pájaro de enorme y afilado pico -, me doy cuenta que la aurora ya se acerca… ¡Santo Dios, qué desgracia! Es muy largo el camino de regreso; así es que sin demora alguna debes de subirte a horcajadas en mi lomo: te agarras con fuerza de mis alas pues vamos a viajar a gran velocidad.

    Y conmigo a cuestas levantó el vuelo; cruzamos los aires como flechas lanzadas por el legendario Robin Hood; y en un pestañeo llegamos al golfo de México para tomar el rumbo de América del centro, y sin tocar tierras venezolanas arribamos a la isla mencionada. Mi insólito medio de transporte aéreo desde las alturas divisó el malecón de Porlamar; plegó las alas, dejándose ir en picada libre, para volver a extenderlas y tocar tierra, digo, arena, con gran delicadeza. Me bajé, mareado, como es de suponer.

    -¿En dónde estamos, mi estimado?

    -Hssss… guarda silencio y sígueme; vamos a escondernos detrás de esos
    matojos, pues algo raro está pasando aquí. Estaba programada para las primeras
    horas de esta noche la actuación del violinista en la plaza principal de la
    ciudad y no entiendo por qué su orquesta esté en el malecón a estas horas, aún
    de la mañana.

    -Y a propósito, amigo, ¿tú quién eres?

    -Soy consejero del reino de estos pájaros hermosos; Eva, tu amiga, es nuestra Soberana, ya te lo he dado a conocer.

    -Desde un principio me has asombrado con tal información, a decir lo cierto; Eva Franco es una gran mujer, escritora muy famosa, y tú sales con que es la Reina de las Cotúas. Marbet es su tesoro, una jovencita inteligente y linda, que estudia ingeniería civil, así que no podrían ellas dedicar su tiempo a dirigir las vidas de tus congéneres de largo y afilado pico.

    -Satisfaré tu curiosidad; hace trece años nuestra ahora Soberana y su marido pusieron sus reales en la isla. Pasó el tiempo, y cierta vez que por la bahía camina la mujer, en la arena encontró a una pequeña niña, a un angelito, que aunque no podía valerse de sus piernas ni de sus pequeños brazos, utilizó sus alas para llamar la atención de la señora, que acudió de inmediato para protegerla de los candentes rayos del sol.

    -¡Cotúas, pajaritos de largo pico, necesito con urgencia de su ayuda!

    -Nos presentamos en tropel, logrando con nuestras colas en forma de abanico darle sombra a la pequeña y al mismo tiempo ocultarla de los esbirros del ogro que por largos años no han dejado de merodear en el azul infinito de las playas.

    -Mis lindos pajaritos, nos dijo la señora, les agradezco su presencia y su invaluable auxilio para proteger a la pequeña. La llevaré a mi casa para alimentarla.

    -¡Bravo, hurra… que viva nuestra Reina…!

    -Se escuchó el estruendo de mis congéneres que acompañaron a Eva hasta su
    domicilio.

    -Gracias, preciosas, la niña estará segura, la alimentaré y la cuidaré con gran esmero.

    -Disculpe, bella dama, le dije –prosiguió explicándome aquel ingente pájaro-, necesitamos que usted también nos cuide a nosotros del ogro que habita en las cuevas y en los matorrales, ya que sus esbirros no cesan de cazarnos para preparar sus alimentos. ¿Querrá usted protegernos?

    -Por supuesto, mis queridas avecitas.

    -¿Aceptaría ser nuestra Reina?

    -Para mí sería un honor.

    -Y desde entonces estamos a sus órdenes. La pequeña se enseñó a valerse por si misma, pues no sabía dar un paso al ser un angelito, y con el transcurrir del tiempo, 16 años, para ser exactos, la respetamos como nuestra linda princesita, a quien amamos. Ella acompaña a su señora madre, y desde el malecón nos canta las más bellas melodías de su amplio repertorio. Pero, ahora, según veo, el malvado ogro, que no hemos podido desterrar de nuestras playas, ordenó a sus crueles seguidores llevar al violinista al malecón y al parecer, lo obligó a interpretar el “Lago de los cisnes” de Schaikovski para que las sílfides en forma de cisnes de la bahía danzaran para su deleite. Mas, seguramente que los músicos no conocían tal obra y se ha enojado el ogro, arrojando sus polvos mágicos a las bailarinas, convirtiéndolas en peces y a los músicos en sapos. Te pediré un favor inmenso, mi estimado: como a ti no te conoce ese malvado, corre a la orilla de la arena, donde inicia la arboleda, corta un alcatraz y se lo llevas a la Reina, que la han hecho prisionera.

    Eso hice, con muchas precauciones.

    Cuando Eva Franco, es decir la Reina de las aves, tuvo en sus manos la flor de largo tallo, se liberó de sus rivales haciéndolos huir con un elegante giro de su vara mágica terminada en flor; y asimismo, las Sílfides adquirieron de nuevo su figura original y, muy contentas, bailaron en el agua al ritmo de la música de Strauss interpretada por la orquesta que con maestría dirigió el famoso violinista.

    Al finalizar la fiesta y al querer regresar a mi país, y al no encontrar por ninguna parte al ave que me había llevado a esa isla fantástica, no me quedó de otras más que subirme a un barco, claro que después de haber saludo efusivamente a la Reina y a la Princesa, digo, a Eva Franco y a su lindo angelito, es decir, a Marbet, su inteligente y bella hijita.

    Comentarios

    1. volivar

      6 abril, 2013

      Sandra. linda, Eva y su pequeña Marbet, son seres que a mi parecer. respiran e irradian luz.
      De agradezco tus atenciones.
      Vpñovar

    2. RafaSastre

      6 abril, 2013

      Gran cuento con maravillosos protagonistas (además de Eva y Marbet, te incluyo, maestro). Un abrazo.

    3. volivar

      6 abril, 2013

      RafaSastre: qué gran honor es para mí, tu amigo, tu lindo comentario.
      Gracias, nos leemos.Volivar

    4. volivar

      6 abril, 2013

      Metrópolis: le llegó un correo informándome que te había gustado mi relato. Te agradezco tu voto y que me hayas leído.
      Volivar

    5. Lidyfeliz

      7 abril, 2013

      Admiro incondicionalmente tu frondosa imaginación, amigo volivar y te voto hoy y siempre. Sí, acepto.

    6. volivar

      7 abril, 2013

      Lidyfeliz: amiga linda, gracias por tu linda amistad, claro, también por tu voto, tan valioso.
      ay, preciosa, fíjate (ya dejando un poco los temas literarios) tengo que irme a toda prisa a otra ciudad en donde está mi esposa enferma; me acaban de informar que se ha agravado… ya te imaginarás, tesoro, cómo ando… con ganas de salir a la calle y gritar a todo pulmón para sacar la terrible angustia… pero, intento tranquilizarme para no tener un accidente en la carretera.
      Perdón por meter aquí mis cosas personales, pero, a los amigos se les cuenta todo, ¿verdad?
      Volivar

    7. volivar

      7 abril, 2013

      Eva F. Amiga, con este cuento estaba hoy celebrando haber publicado el número 100, pero, por desgracia, una gran angustia se ha apoderado de mí, pues me acaban de informar que mi esposa se ha agravado, y salgo a la carretera; por favor, una oración para que todo salga bien, y que yo tenga paciencia y no vaya a sufrir un accidente carretero por las prisas.
      Disculpa que meta esto personal en lo literario, pero para eso somos los amigos, ¿no? Para comunicarnos nuestras alegrías así como nuestras aflicciones.
      Volivar

    8. ROSARIO

      7 abril, 2013

      Exelente Volivar simplemente me fascino…. es increible tu metodo narrativo…. un abrazo y mi voto.

    9. VIMON

      7 abril, 2013

      Una alegoría fantástica de nuestra querida amiga Eva, Volivar, que merece el voto 10 que la lleva a Portada. Un abrazo y los mejores deseos para la recuperación de tu esposa.

    10. Mabel

      7 abril, 2013

      ¡ Qué cuento más bonito! Volivar, te saludo, un abrazo desde Andalucia, España y como es de suponer mi
      gran voto

    11. Eva.Franco

      7 abril, 2013

      Definitivamente Dios es grande, ayer no podía para de la cama y hoy me encuentro con algo tan hermoso. Marbet se va a morir cuando lo lea.

      Ve tranquilo querido amigo, que mis ángeles te van acompañar, te darán la fuerza necesaria a ti y a tu esposa. Estamos contigo con toda nuestra alma y que esa Cacatúa que voló trayéndote a mi reino ahora se lleve mi corazón para que esté contigo dándote la luz que necesitas.

      Gracias por ser como eres y porque hoy mis lágrimas se llenan de alegría pero también de una profunda tristeza que abraza la tuya.

      Te quiero mucho amigo, hoy más que nunca voto con todo mi corazón.

    12. Eva.Franco

      7 abril, 2013

      A mis amigos gracias por sus lindos comentarios, los quiero mucho y siempre he agradecido a la vida por estar aquí en Falsaria.
      Confundida hoy en mis sentimientos le doy un voto a mi maestro y amigo Volivar por tan hermoso relato que tiene tanto de Marbet y de mí. Pero al amigo le doy mi apoyo para que se llene de fuerza para combatir su propia aflicción. Unidos con él en nuestras oraciones, muchos corazones en un solo deseo. ¡Fuerza amigo! Estamos contigo.

    13. alca

      7 abril, 2013

      Muy bonito el cuento y escrito con una imaginación portentosa y un bello lenguaje. Felicidades literarias y voto.

    14. AmilcarMartinez

      7 abril, 2013

      Desde el reino de las fantasías, llega para Uds. la obra magistral de Volivar titulada “Eva Franco y Marbet”. Magnífico relato, amigo! Mi voto ? N° 14

    15. marbet

      8 abril, 2013

      Hayyy Dios de verdad que hermoso. Gracias por tus lindas palabras de Verdad Volivar, es demasiado estoy totalmente sin palabras. Me hizo llorar :’(

      Orare por ti para que todo salga bien, Mis Bendiciones, confia en Dios que todo lo puede. Un abrazo y besos Se le quiere :*

    16. Mariana2510

      8 abril, 2013

      Amigo bellisimo cuento el que regalaste a la querida Eva y a su hija, me encantó, es algo muy sublime y hermoso, un regalo envidiable en verdad, te dejo mi voto querido amigo, gracias por darnos más de tus bellisimas formas de expresarte.

    17. 1000Luna

      8 abril, 2013

      Precioso, como siempre. Un abrazo enorme y mi voto.

    18. volivar

      9 abril, 2013

      Mariav: linda españolita, ¿creías que no me iba a dar cuenta de que habías leído esto dedicado a nuestra amiga Eva y a su hijita Marbet? Te equivocas, porque, alguien me dijo (no sé por qué medio) que tú habias leido la narración y aunque no dejaste un comentario, sí lo votaste, lo que es un gran honor para este amigo que te admira, en serio, por ser tan linda, en primer lugar, y luego por tus narraciones, siempre tan interesantes.
      Volivar

    19. nanky

      9 abril, 2013

      Tarde pero seguro, para leer y votar. Mi admiración permanente. Un gran saludo desde Buenos Aires.

    20. volivar

      9 abril, 2013

      Nanky: nunca es tarde para saludar a un amigo. Te agradezco tu amabilidad. La muerte a nadie se le desea, pero yo pienso que tus paisanos deben de tener algún sentimiento, raro, o algo así, por la muerte de la famosa dama de hierro.

    21. volivar

      9 abril, 2013

      Mauro Rosencrantz; amigo, me entusiasmo al saber que leíste mi narración; te agradezco tu amabilidad.
      Un saludo.
      Volivar (Jorge Martínez. México)

    22. volivar

      9 abril, 2013

      1000luna: amiga, qué gusto saber de ti; me gusta leer lo que comentas, pero, te lo digo sinceramente, me alegro cuando veo tu nombre (o seudónimo), lo que significa que estás bien.
      Volivar (Jorge Martínez).

    23. volivar

      9 abril, 2013

      Mariana, amiga linda, qué gran honor ser tu amigo; ¿te imaginas? una mujer tan inteligente, tan culta, fijarse en mis narraciones? como ser ser muy feliz.
      Un saludo cariñoso.
      Volivar

    24. volivar

      9 abril, 2013

      Mariana, aún ando atarantado: quise decir: como para ser muy feliz. El saludo vale madre, lo bueno es un beso, virtual, si quieres, pero chingón.
      Volivar

    25. volivar

      9 abril, 2013

      Marbet: el mejor premio para este amigo que te estima por ser linda y el angelito de tu mamá, es que te haya gustado mi narración. Ya me imagino cuando tengas otros diez años, lo que habrás aprendido de ella, que te quiere mucho, lo que se nota desde estas tierras michoacanas, en la república mexicana (cercanas al océano pacífico). gracias por tus oraciones; te aseguro que no hay precio para ellas, es decir, que no se pagan con oro, con plata, con nada, así de fácil, tan valiosas son para mí.
      Volivar (con v de vaca… cómo me hizo reír esto; si te digo, en las aflicciones no faltan las alegrías).
      Te voy a contar el por qué de esa letra inadecuada: resulta que mi madrecita me bautizó con el nombre de Jorge. Pero mi padre, que admiraba a Simón Bolívar, en el registro civil dijo que yo debería registrarme como Bolívar. Y la tonta secretaria, anotó en el libro: Volivar, etc, etc. Y debes de saber que como queda anotado así se debe uno escribir su nombre. Y yo, por desgracia, tengo que ponerlo así, con V de vaca… (Se me escapa una risa indebida, pues es la hora del trabajo intenso aquí en esa oficina en donde hacemos un periodico).

    26. volivar

      9 abril, 2013

      AmílcarMartínez: Como poco a poco me he ido dando cuenta de tu capacidad literaria, de tus conocimientos en estos menesteres, un comentario tuyo favorable a alguna de mis narraciones, es un tesoro invaluable.
      Gracias, amigo.
      Volivar

    27. volivar

      9 abril, 2013

      Alca: tu comentario me hace sentir en las nubes por venir de quien viene, alguien que sabe mucho de este oficio. Eres muy amable. Muchas gracias.
      Volivar

    28. volivar

      9 abril, 2013

      Eva Franco: amiga linda; espero que estés bien de salud; hasta ahora he podido responder a tu comentario; como te dije, tuve que salir de emergencia, y gracias a Dios todo salió bien; te agradezco las valiosas oraciones, que tanto estimo porque si salen de una alma como la tuya, nuestro Dios te concede lo que le pides, y en esta ocasión eso ocurrió; llegué a tiempo y se salvó mi esposa. Te agradezco tus nobles sentimientos, y por lo que he notado, y a pesar de que esto no está en portada (porque tiene más de 10 puntos), tus amigos han votado, lo que significa que te estiman, que eres parte muy importante en esta red, más que de amigos, de seres humanos que tenemos sentimientos bellos para levantar al que así lo requiere. para alentar al que está deprimido, para hacer el bien, en suma, al que lo necesite.
      Eres una gran mujer, y por supuesto que una escritora triunfadora, y te felicito.
      Claro, esta red es literaria, pero también somos seres humanos que nos estimamos y procuramos que nuestros amigos y compañeros estén bien, que sean felices, que no sufran.
      Volivar (le comentaba a la linda Marbet que Volivar ,con V de vaca. Si supieras lo que me he reído en silencio, porque aquí, en la oficina, es horario de trabajo y no puedo soltar la carcajada).

      • Eva.Franco

        11 abril, 2013

        Yo también me he reído mucho. Así es la vida con la gente que uno ama en sus distintas formas. Para mí ha sido una verdadera bendición llegar aquí y encontrar tanta gente linda con la que puedo compartir lo que soy y ser feliz con eso. Gracias amigo, hoy y siempre. Recuerdas que cuentas conmigo en la tierra de alguien que inspiró tu nombre pero que la “V” de vaca que no hace más pequeño su significado, solo lo hace diferente para un ser tan especial como tú. Un abrazote!!!

    29. volivar

      9 abril, 2013

      Mabel. mi agradecimiento hasta tu tierra, Andalucía, en España, por tu comentario tan precioso. Esto hace que uno se supere; saber que a alguien como tú le agrada lo que uno escribe, logra entusiasmarnos para ser mejores día a día en este arte difícil de la literatura.
      Gracias, linda.
      Volivar (Jorge Martínez. México)

    30. oscardacunha

      9 abril, 2013

      Siempre llego tarde wei. Ando de cabeza con el tiempo, pero un Volivar es un Volivar y eso no me lo pierdo. Magnífico, me emocionó el relato, me dejaste sin palabras pinche.
      Un abrazo.

    31. volivar

      10 abril, 2013

      oscardacunha: eres un chingonazo en tus comentarios, tanto que logras que me chivie (una hermosa palabrita mexicana que significa: avergornarse).

    32. volivar

      10 abril, 2013

      Rosario: mil disculpas, querida amiga, por mi retraso en agradecerte tu comentario a esta narración dedicada a Eva Franco y a su angelito Marbet. Eso y más se merecen estas lindas mujercitas. compañeras y amigas nuestras.
      Volivar

    33. volivar

      10 abril, 2013

      Vimon: amigo, mil disculpas por agradecerte hasta ahora tu comentario a la narración dedicada a Eva Franco y a su pequeña hijita Marbet. Se me había complicado el asunto con mi esposa enferma en otra ciudad michoacana, pero, por fortuna, todo se arregló, al llegar yo a tiempo para que el especialista la atendiera rápidamente.
      Te felicito por ser tan chingón en esto del arte literario.
      Volivar

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