Francisco

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Mi nombre era Francisco y nunca creí en el karma hasta que lo sufrí en carne propia.

Era un excelente día para trabajar. El sol estaba más escondido que nunca, las nubes grisáceas se apoderaban del cielo y caían algunas gotas de agua helada. Al entrar al taller, me invadió ese olor penetrante, dulce… la sangre de todos los que habían pasado por allí se mezclaba y su fragancia era sublime. Inspiré ese exquisito olor y continué mi camino hacia la mesa principal, en donde mi asistente ya había atado a mi próxima víctima. Su pelo era estupendo, negro brillante con algunas puntas castañas. Se veía hermosa bajo tres correas gruesas de hierro y completamente para mí. Aullaba y se esforzaba por destrozar su bozal. Era una rottweiler preciosa y la primera que iba a pasar por la mesa. Luego de ponerme la bata ensangrentada y los guantes, comencé mi labor. A la primera hendidura su chillido fue estremecedor, música para mis oídos. Fui despojándola de todas sus partes, lentamente para disfrutar del dolor que se veía en sus ojos. Al terminar con ella salí del taller, satisfecho con el trabajo de hoy. Mi asistente se encargaría de recoger los pedazos y tirarlos a la caneca con los demás. Nunca lo hice con intenciones de ganar dinero, siempre fue una distracción; apasionante. Tres pasos logré dar cuando sentí sus dientes en mi pierna. Un rottweiler acompañado de una jauría que me miraba ansiosa por acabar conmigo. Intenté correr pero ya era muy tarde, se abalanzaron sobre mí y cada mordida era un infierno. Había despertado su furia, grité hasta más no poder pero… en cuestión de minutos acabaron conmigo.

Comentarios

  1. gabrielc

    6 abril, 2013

    Muy buen relato paradójico. Comienza siendo algo sensual pero termina en algo compleamente grotesco.
    Excelente trabajo Ana María :) Voto y mi saludos

  2. volivar

    6 abril, 2013

    Ana Maria: te felicito por esto que nos has compartido, muy hermoso, por cierto,y te felicito.
    Mi voto
    Volivar (Jorge Martínez. México)

  3. Trigo

    6 abril, 2013

    Muy bueno. En principio parecía un pariente de Monster, disfrutando de lo que nadie disfruta, y sí que se fue poniendo oscura la cosa. Por suerte tuvo lo que se merecía el cabrón. Me hiciste tenerle bronca. Bien ahí. Saludos.

    • Ana María

      6 abril, 2013

      La idea era esa, que pagara por lo que hacía. Que bueno que el personaje logró despertarte esa “bronca”, era uno de los objetivos. Muchas gracias, Trigo. Un saludo.

  4. AaronSuspense

    6 abril, 2013

    Qué dolor!
    Es simple y conciso, sin rodeos. Me gustó mucho.
    Saludos!

    • Ana María

      6 abril, 2013

      Me alegra que te haya gustado. Gracias, Aaron. Un saludo.

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