El silencio es la respiración acompasada de la casa. Sobria y fría, apesta a lavanda y soledad. La lámpara de araña se mece esquelética sobre la entrada, anunciando su añeja grandeza. Las paredes heladas y humedecidas. Las inmensas cristaleras,
tapadas por unas cortinas de raso rojo que inundan de sangre la estancia. La vajilla, ceremoniosamente brillante sobre los estantes, ya sólo aguarda el silencio. Y dormita en ella la esencia de un esplendor menguado.
Tras comprobar que todo se haya en estricto orden, detiene la mirada sobre su reflejo en el plato de porcelana. El moño pulcro, presidiendo su porte con embelesada elegancia. La piel, escarchada y sedienta. El carmín rojo perfila unos labios finos que se fruncen en las comisuras sangrientas. Son los ojos azules, los únicos que restan tan brillantes como lo estuviesen antaño, ya
sólo aguardando el silencio. Sobria y fría, apesta a lavanda y soledad. Y dormita en ella la esencia de un esplendor menguado.
Sus pasos sobre el parqué hacen rechinar el silencio y, finalmente, se deja caer ligera sobre una de las dos butacas frente a la chimenea extinguida de toda llama. Encima de ella se alza portentoso el cuadro de una bella joven vestida de blanco. Destila vida y su sonrisa convida a sumergirse en los brillantes ojos azules que iluminan su rostro. El cuerpo, elegante y esbelto, y una mano grácil se sostiene sobre el brazo de su acompañante. Parece él un caballero fuerte y seguro, mas no puede tenerse certeza de ello, pues la foto está rasgada de tal modo que la cabeza y torso del varón se ven reemplazados por el fondo hosco del marco.
Con manos temblorosas toma un libro de tapas oscuras pero sus ojos sólo se sumergen en el interlineado incomprensible de todo lo que olvidó soñar. Con un suspiro deja caer el libro y cierra los ojos, recostando la cabeza sobre el respaldo mullido pero el silencio se cuela por el alma, soplando una brisa fría que atesta las entrañas de un repiqueteo desquiciado. Parece que hoy tampoco viene.
Coge el ovillo de lana y empieza la danza entre los dedos que sucumben amaestrados a la que tantas horas fue su compañera y se dejan abrazar con desespero por ese movimiento mecánico. La tristeza dormita vaga en algún rincón amenazando con sus ronquidos un regreso y las manos quedan frías esperando al tiempo. Parece que hoy tampoco viene.
Y despierta. Se agolpa la tormenta de recuerdos en su mente y, hoy como siempre, llueve cada uno de los besos que no se dieron. Queman con ardor las noches en silencio y la ilusión que huyó sin derramar lágrima por ella. Agrieta cada uno de sus sinsentidos la ausencia fría y cruel que la derribó de su nube. Y uno por uno, mueren de nuevo los sueños de vida embriagadora y sonrisas despeinadas. Y la esperanza se derrama sobre sus mejillas sedientas sin hallar mano que las seque, sin hallar boca que las beba.
Habiéndose deshilado toda elegancia, resta terriblemente pequeña y temblorosa. Ve, por entre la persiana, como cae la noche y la luna se muestra tentada de alumbrar la soledad. Y, tras un suspiro largo y tibio asume que, un día más, hoy el Olvido se olvidó de ella.

alinuski5
hola cielo, intento votarte pero no lo consigo, lo siento intentare mas tarde
Lualla
Muchas gracias, un gran abrazo!
Sandra.Legal
Esto es maravilloso, Lualla. Nos has brindado un relato plagado de imágenes y sensaciones tan bien dichas que se cuelan en el alma. Felicito tu talento y ese dominio de la palabra.
Mi voto querida amiga
Un fuerte abrazo
Lualla
Qué amables siempre tus palabras, Sandra. Muchas gracias, un gran abrazo!
Zayin (Zeta)
Me gustó mucho la manera en que narras, un relato muy bien logrado.
Mi voto y te sigo!
Lualla
Te lo agradezco mucho Zayin, un gran abrazo!
volivar
Lualla: amiga, tan jovencita que eres y ya escribes como lo hacen los grandes literatos. qué bello relato nos has compartido el día de hoy, te felicito.
Mi voto
Volivar
Lualla
Muchísimas gracias Volivar, por leer, por comentar y por estar ahí siempre. Un gran abrazo!
AmilcarMartinez
Estupendo relato, Lualla! Bien narrado… magníficamente llevado! Te dejo mi voto ? [Es el 7]
Lualla
Muchas gracias Amilcar, un gran abraaazo!
LUIS_GONZALEZ
Muy buen relato, mi voto…
Lualla
Me alegra que te haya gustado, un gran abrazo!
J.Stark
Puff Lualla, es una maravilla la manera que tienes de desgranarnos (de una manera tan bella) los sentimientos de los protagonistas de tus historias. Pura delicia, a pesar de que ésta vez la tristeza es la dueña del lector. Va un votazo y un abrazo