- Quién demonios me habrá traído aquí … en la prisión se estaba mejor. - ¡ Maldita sea la ubre de vaca que parió al director del Penal! … oportunidad me dijo, oportunidad de salir, ¿ aquí ?
En el Penal pasaba los días y los meses arrojando hormonas por el lavabo y levantando pedazos de hierro, hasta que mis arterias se inflaban como mangueras de fluídos de un coche de fórmula 1 , podía levantar con una mano al más pesado de los guardias y arrancar el retrete con las dos si no lo habían aseado bién.
Eso y una desesperación de saciar mis instintos y mis impulsos usando las mancuernas , levantándolas y apretando como si sus manijas fueran el cuello de mi enemigo me hizo tener un cuerpo que daba miedo, apto, hiperdesarrollado y resistente a todo … o a casi todo.
Entrenamiento, dietas, laboratorios , blancos guardapolvos con la insignia de la N.A.S.A , análisis, buena comida, buena cama, pruebas de reflejos, de intensidad, gravedad, velocidad, turbiones dentro y fuera de mi cuerpo analizado y expuesto al esfuerzo, al borde de la agonía y la muerte, lo unico que lograban era que tuviera una erección.
Apto dijeron, apto sellaron, apto firmaron y, decidieron hacer conmigo lo que cualquier mortal libre no accedería a hacer.
Soy un mono de ciento treinta kilos de músculo, piel, arterias, y nervios dentro de una cajita feliz de Mc Donalds con luces y botones que unos impulsos eléctricos en mi ajustado traje me hacen tocar por medio de descargas … el mono no puede equivocarse, no debe equivocarse.
La doctora del Penal me decía que como todo psicópata era más inteligente que la media stándard, jah, eso que sólo conoció parte de mis habilidades.
Ya pasé por todos los estadíos en esta Montaña Rusa del carájo, sentí mi estómago tocar mi médula y mi cara que parecía querer estar en el lugar de mi nuca, pero ahora todo esta bién, un andar crucero, estable, conectado y monitoreado rumbo a algun pedazo de piedra astral que los hijos de puta de guardapolvo blanco habian elegido.
Los servomotores, lásers y púlsares dentro de la nave se asemejaban a sonidos intrauterinos, en colores y matices, estudiado seguramente para qué, si te hacías polvo cósmico que pareciera que era dentro de la barriga de tu madre.
Las imágenes proyectadas holográficamente dentro de mi cabina del exterior me hacian parpadear y llorar los ojos, nada se le asemejaba en extrañeza y formas coloridas, ni en mis peores viajes con LSD habria siquiera imaginado estas formas y colores.
Apto dijeron, como un mono despiojado y con una correa en el cuello atado al carro del vendedor de maní del pueblo, apto para tomar decisiones rapidas, - ¿ Para qué ? - si soy manejado como una marioneta, como un elefante con una picana en los flancos - imposible no hacer los movimientos justos -…
Miles de millones, años de proyectos, cientos de ensayos para llevar mis bolas mas allá de la atmósfera y ver si podía hecharme una buena meada en suelo ajeno…
Por medio de pulsar botones también me hacian dormir desde la base hasta que ellos creyeran suficiente, momento en el que otra sustancia era inyectada en mi y hacía crujir mis vértebras y cimbrar mi columna, vaya pues, - si conoces algún metodo mas efectivo de despertar a alguien me avisas…-
Por lo que graznaban los cuatro- ojos de la base y viendo que las secuencias de luces y sonidos pasaba de plañidero a caótico me dí cuenta de que algo se estaba acercando, o algo se acercaba hacia mí , que más da, cualquiera de los dos se haría polvo de estrellas juzgando a la velocidad que voy.
Yo que en los únicos autos en que me movilizaba eran robados y maltrechos ahora me movía en un cascajo de millones con destino incierto, pero eso sí , escuchando como único pedido de mi parte a Iron Maiden…con sonido envolvente y dentro de esta cáscara se escuchan hasta los pedos que se tira Steve Harris mientras aporrea el bajo.
Mientras suena “The Last Frontier”, no siendo de lo mejorcito de ellos puteo por la coincidencia, auroras de neón, estrellas en medio de fuerzas centrífugas, cometas como misiles, y una turbia bruma de forma levemente corva se ve a modo de horizonte en las pantallas, -joder- no hay bolas que estén preparadas para esto…
Recuerdo el afiche de “Alien” y se me ponen mas chicas y arrugadas, si al negro de la película lo hacia puré que quedaba para mí.
A medida que se veía mas cercána la imágen los impulsos eléctricos conectados a mis terminales nerviosas hacía que tocára aquí y allá sin saber qué ni por qué, pero todo me indicaba que no faltaba mucho para el momento de contacto. O de impacto.
Otra vez mi estómago que parecía querer esconderse en mi espalda y mis ojos que querían acomodarse en la nuca me indicaron que la trayectoria final comenzaba y que pronto sabría - si es que llegaba a darme cuenta - si posarían la nave sobre la superficie o si quedaría como una mancha de mercurio contra la cara de esta piedra grande como una luna.
En los LCDs se veia sólo turbiedad, nada que denotára cercanía a algo o color alguno, de todas formas no esperaba caer en las playas del pacífico pero por lo menos ver algo, es peor morir ciego que viendo contra que te estropeas…
- Juro por la memoria del mismísimo Hendrix que si salgo de esto me voy a trincar a la psiquiátra de lentes del penal hasta que se le pongan los ojitos en blanco…-
A pesar de la ingravidez la fuerza de los impulsores me hacen sentir que estoy en subída, no en bajada, como si estuviera por colgarme del maldito pedazo de roca y no de caer sobre ella, supongo que los sabios de bata blanca saben lo que hacen con su monito y con su carrito de millones de dólares.
Apenas imperceptible siento descender la velocidad en el ascenso y poco a poco, como un secarropas que es apagado del interruptor y sigue dando vueltas por la inercia espero casi sin respirar que esto acabe, de una forma u otra…
Más silencio y más quietud, toda, definitiva y el radio que atrona mi escafandra al mismo tiempo que los sensores me liberan de mis ataduras y arneses…la orden de traspasar la escotilla que se abre con un sonido de vacío y como resistiendose.
Me incorporo a medias, mantuvieron mi cuerpo durante estos días estimulados con mi traje, surcado como un mapa de cables y sensores que provocaban en él distintos efectos y sensaciones para mantenerlo activo y vital, contrarrestando mi inmovilidad.
Tropezando con todo lo sólido que se encontraba en la cabina logré enfilar el cuerpo hacia la abertura frente mío, tocando los bordes con las manos y estirando un pie hacia la plataforma que sobresalía de la nave…como entrando a la sala de un cine donde la película había comenzado me meto/salgo hacia no sé donde…
Las letras y números en el cristal de mi casco cerrado me arrojan datos que oscilan, gravedad cero, temperatura innombrable y oxígeno ni para encender un fósforo, me planto despacio con las piernas abiertas y parte del universo me observa mientras yo lo observo.
Nada que quite el aliento me devuelve, negro noche, negra, picada de luces y de satélites y de tantas cosas que no alcancé a aprender en ninguna universidad.
Me pongo las manos en las caderas y el sensor de mi pierna izquierda me avisa con un golpe eléctrico que debo moverla para avanzar…otro en la derecha, y me sonrío y dejo que sigan pulsando botones en sus máquinas de millones, que sus dedos queden magullados de apretar mientras mi cuerpo siente las descargas, miles, como si el titiritéro científico se hubiera desmadrado, y quieren obligarme a moverme y no lo logran…
Un zumbido de los demonios se acopla a las notas de la “Rima del Anciano Marinero” mientras Dickinson me canta al oído y mcBraín con su batería me dedica sus golpes de maza…es demasiado, golpeo el casco hasta que cesa el zumbido mientras una nube de abejas eléctricas me tortura… - apto dijeron, apto para aguantar casi todo…
-Sigan apretando sus botones hasta magullarse los dedos en sus maquinas costosas, que ni ustedes ni el imperio con sus millones, sus armas, sus guerras,su historia, su tecnología, sus genios, sus políticos, sus mesías y sus dioses no podrán impedir que este hombre que creyeron monito abra el cierre hermético de su casco y aspire el vacío, llenando sus pulmones de libertad muriendo como y cuando quiera, escuchando Heavy Metal, cagándose en sus madres y esperando encontrar a Elvis esté donde esté.
Lucho Bruce


Jose María S Alfonso
Mantienes la intensidad durante el relato, y eso es dificil porque es un texto realmente fuerte. Felicidades Lucho, sabes usar el lenguaje y atrapar al lector !
elpotro
Fantástico Lucho!!!!!!!!!!!! Que personaje interesante
RafaSastre
Enorme texto, Lucho, con tu sentido homenaje a Iron Maiden. Eres grande, amigo.
meryross
Alucinante genio !!!
besitos !
Butterfly
Qué bueeeeeeeeeeeeeeno, Lucho…ESCELENTE! Voto…y beso
Butterfly
Uydió…eXcelente quise decir ehhhhhhhh…! Jaaaaaaajajajaja!
Sandra.Legal
Hola Lucho, amigo querido. Cada reapirición tuya es alucinanteeeeee. Admiró tu poder narrativo. En un relato como el que nos ofreces, es increíble cómo nos describes al personaje, sus emociones, sus pensamientos, sus disgustos, sus sueños, todo…todo y cómo creas el ambiente . Es o sos una locura!!!! Luchoooo
Mis felicitaciones y voto
Un abrazo fuerte, fuerte
AmilcarMartinez
Este texto destila rock and roll!! Las implicancias de un género musical tan fuerte! Magistral, Lucho… Un abrazo, amigo y mi voto ?
LUIS_GONZALEZ
Muy buen relato lo disfrute de principio a fin, mi voto…
LuchoBruce
ESTIMADO LUIS: TE CONTESTO A TI Y A TODOS, GRACIIAS POR ESE HALAGO, ELl formato DE LA PAGINA ES MUY PESADO PARA MI ANDROID, LOS QUE ME CONOCEN SABEN QUE NO TENGO PC, TRABAJO MUCHAS HORAS EN SEGURIDAD Y DONDE VIVO NO HAY LOCUTORIOS…ME AVERGUENZA NO PODER AGRADECER SUS COMENTARIOS NO COMENTARLES A LOS DEMAS, SOLO ME PERMITE PUBLICAR Y VOTARLOS…ENTRE COMENTARIO Y COMENTARIO ME LLEVA VEINTE MINUTOS…CUANDO PUEDO ENTRAR, PARA PUBLICAR ESCRIBO EN EL QUICKWORD Y LUEGO LO PEGO…CINCO MINUTOS, A LOS QUE TIENEN FACE YA SABEN Y POR MAIL TAMBIEN AVISE, UN SALUDO A TI Y A TODDOS ESTIMADO AMIGO, SIEMPRE UN HONOR, Lucho.
Eva.Franco
Está genial Lucho. Qué fuerza la tuya, tienes la magia y el poder de trasmitir las más intensas emociones. Qué placer es leer tus trabajos. Full sentimiento. Mi voto y un kiss
LeLe
grandioso !!
volivar
Lucho: nada qué agregar a los comentarios de nuestros compañeros; únicamente decirte que eres un genio en esto de la literatura. Te felicito, gran maestro.
Mi voto, por supuesto (un poco tarde, por andar en tantas cosas tan atrapantes que no dejan a uno ni respirar).
Volivar (Jorge Martínez)