Las organizaciones son una exageración de sus individuos. Así, cuando una sociedad industrial expone a su interior —valga la confusión posible— luchas de poder, descoordinación, desperdicio de tiempo y recursos, etcétera, se demuestra que los individuos
asumen —de forma activa o pasiva— su condición de «ineficientes». Es entonces cuando algunos son despedidos, otros cambian de organización y un tercer grupo carga con el yugo de las verdaderas consecuencias. De éstos, los más valientes luchan a contracorriente y los más inteligentes luchan por su supervivencia intelectual.

Lidyfeliz
Muy bueno. Aunque creo que el hombre por naturaleza gregario, se reune y organiza, no siempre para mal, afortunadamente. Es cuando entra en juego lo económico que todo se pervierte. Mi voto por esta descripción de lo que pasa en muchas organizaciones de la era industrial. Lo mismo pasa en la nuestra, no te olvides, que es la era tecnológica.
volivar
Fernando: como dice la bella dama argentina, cuando los hombres nos organizamos, no siempre es para mal; aunque, por desgracia, luego intervienen los intereses económicos y todo se va al traste.
Mi voto
Volivar
Pernando.Gaztelu
Este relato surgió de cómo me sentía en una reunión, donde el objetivo era claro, y bueno, pero la organización para obtenerlo estaba tan difusa y perdida que reflejaba lo que las personas teníamos dentro. Gracias por los votos y los comentarios. Un abrazo.