¿Por qué tanto alboroto? Es sólo un casillero
Estaba en el vestíbulo de la Preparatoria Madison. A pesar de que muchos chicos tenían su edad, no se sentía cómodo. Sentía que había entrado al lugar equivocado. No sabía si la canción que debía sonar de fondo era ‘High and Dry’ de Radiohead, o ‘I Don’t Like Mondays’ de los Boomtown Rats. Ni siquiera estaba seguro de si alguna de esas canciones hubiese servido como música de fondo.
Fue directo a su casillero. Le habían asignado el 327. Quería ir a su casillero, pero su introversión le impedía preguntar. Se le acercó a un chico que llevaba una chaqueta de la preparatoria. El tipo lo miró despectivamente, dada la condición de recién llegado de Colin, pero al oír el número del casillero, se quedó paralizado.
-’¿Casillero tres… dos… siete?’, el miedo se le notaba al chico de chaqueta grande y enormes músculos.
-Eso fue lo que me dijeron- Colin no entendía el nerviosismo de su interlocutor.
Con pasos temblorosos, el deportista llevó a Colin a unos pocos metros. Allí, entre otros casilleros, se hallaba el casillero 327. No era muy diferente de otros casilleros, pero todos los que estaban cerca miraban a Colin como si fuera Cristo cargando la cruz. Como si estuviera llevando una pesada carga sobre sus hombros.
Colin abrió el casillero como si nada y puso sus libros adentro. Cuando cerró la puerta y se giró para ir a clases, vio las expresiones congeladas de una veintena de chicos y chicas. Todos con una expresión de expectativa y algo de temor en los ojos. Y, lentamente, la multitud se dispersó. Todos, excepto un chico de cabello castaño que se acercó lentamente al joven que no entendía lo que pasaba.
-Como soy el dueño del casillero 328, seremos vecinos.
-Así parece. Soy Colin- dijo mientras extendía la mano.
-Me llamo John.
John hizo una pausa, y retomó la conversación:
-¿Entonces no lo sabes?
-¿Que todos me miraron como si fuera Robert Downey, Jr.?
-No te miraban a ti. Miraban tu casillero.
-No sé si aquí había algo, pero no está aquí, sea lo que fuese.
-Es que hay una leyenda respecto al anterior dueño de ese casillero.
-¿Qué hora tienes?
John miró su reloj y respondió ‘ocho menos dos’. Y al ver su reloj, quedó pasmado.
-Voy retrasado a Literatura.
-Ya somos dos.

volivar
MarshMan; un relato que deja al lector sin respirar. amigo, y te felicito, por ese estilo, preciso, limpio, que utilizas.
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MarshMan
Gracias, volivar. Qué bueno que te haya gustado a ti y a los demás usuarios que han dado su voto.
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MarshMan;
un relato que deja al lector sin respirar. amigo, y te felicito, por ese estilo, preciso, limpio, que utilizas.
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No se por qué subió dos veces mi comentario
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