El horizonte tornaba color rojizo, el camino apartaba la luz de los ultimos destellos del sol, los árboles descansaban después de un día de viento…Cuya sombra parecía agigantarse cada vez más… Juntos de la mano atravesabamos dicho camino cuando de pronto tropezaste y te lastimaste el pie… Te apoyé junto a un árbol, y al levantar la cabeza, la tuya se inclinó a la vez, rozando nuestros labios sin querer, de casualidad. Parecía como si el tiempo se hubiese detenido,como si nuestro alrededor estuviera vacío, solos tu y yo mirándonos… La única luz que podía ver estaba en el brillo de tus ojos, que tenían luz propia como si fueran dos pequeñas luciérnagas… Cuando iba a apartarme y hablar, me detuviste, me agarraste de la cintura y me estrechaste junto a ti, me susurraste «ssss» tapando mis labios con la palma de tu delicada mano…
El beso hizo acto de presencia de nuevo, y esta vez no se paró, nos acariciabamos y besabamos todo el cuerpo, suave, bajo el
cantar de los ruiseñores… Poco a poco iba sobrando la ropa, únicamente vestidos con la desnudez el uno del otro… Mis manos
recorrían todo tu cuerpo, desde tu pelo hasta tus muslos, dando paso al corretear de tus dedos por mi pecho…
Tan solo la naturaleza era testigo de lo que estaba ocurriendo, siendo el uno parte del otro, grabandome en tu piel, olvidandome de mi, solo pensando ti…
Tu dejándote llevar por cada rincón de mi cuerpo; Anochecía y seguían las caricias, llenándonos de amor a la luz de la luna que ya aparecía por donde hacía un rato se ocultó el sol… Ya eramos parte el uno del otro, tu cuerpo de mi cuerpo, mi cuerpo del tuyo…
Se acercaba el fin…te sentía parte de mí… Te dormiste… Esperaríamos al día siguiente para volver a casa. Mientras dormías te endaba tu dañado pie, te observaba desnuda, que con los rayos de luna iluminando tu cuerpo parecías algo celestial, no me ansaba de acariciarte… Te regocijé con una pequeña manta que llevaba en la mochila y me quedé toda la noche cuidando de ti, hasta el amanecer, mirando a las estrellas y dibujando tu nombre en ellas, y a partir de ese momento quedé enamorado de ti para
toda la eternidad, allí bajo aquél árbol
joapasa

volivar
Joapasa: linda narración; llena de inspiración, y de la mejor, pues la voluptuosidad da para mucho y tu has sabido tomar mucho de esto para llevarnos a un mundo lleno de amor, de caricias, de belleza.
Te felicito
Mi voto
Volivar (Jorge Martínez. México)
joapasa
Muchas gracias!!!!
Alejandro.Romera
Me gustan las sensaciones que transmites con tus textos. Aunque echo en falta algo especial, algo diferente, está bien narrado, pero al terminar tengo la sensación de que eso ya lo leí en otra parte. Lo digo como crítica constructiva, quizá estaría bien añadir algun elemento diferente, único. No sé…
la narración es muy bonita, no obstante
Un abrazo y mi voto
Alex
http://www.kichays.blogspot.com
VIMON
Buen texto. Saludos y voto.
Mabel
Que sensual, me ha encantado, un abrazo y mi voto desde Andalucia
joapasa
gracias. he de decir que el relato es un sueño que tuve y lo recuerdo así tal y como lo he contado. De los pocos sueños que recuerdo casi completos en mi vida