El viajero

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El viajero apareció por donde se escondía el sol y aparecía la negrura de la noche, llevaba un bolso de tela, por unos de sus hombros, y en unas de sus manos un bastón tan grande como su estatura, de vestimenta llevaba una túnica color amarillento pigmentada por el sol, era tan sencilla como su andar. El viajero que poseía pelo castaño, piel algo tostada por el sol, el cuerpo algo robusto, un caminar decidido pero tranquilo, su estatura era como de 1,70 al menos, calzaba una sandalia de suela de cuero con tiras de él mismo material.

Este viajero detuvo su andar a medio de mi pueblo y quedo observando el movimiento a su alrededor por varios minutos hasta que se acercó asía la señora Griselda Tomsot para consultarle donde podría alojarse, la señora Tomsot le indico la posada. El viajero no dudo en reanudar su paso para la posada indicada, la posada de don Tofarelli.
Yo mientras tanto era testigo de estos hechos desde mi balcón el cual me serbia de lugar para observar el
movimiento de mi pueblo.

Lo próximo que me entere del viajero fue que don Tofarelli lo encontró muerto en la habitación n° 7 que le había
alquilado. Pero hay algo más en esta última situación cuando don Tofarelli se decidió a entrar en la habitación n° 7 porque nadie había respondido a su llamado. La escena con que se encontró con el cuerpo del viajero en forma rígida en la cama.

El cuerpo se encontraba con una blancura inusual, con la piel pegada al hueso; algo que don Tofarelli no olvidaría hasta el fin de sus días, era como si la vida y el aspecto saludable que trajo el día anterior se hubiese extinto por completo, parecía que llevaba días muerto.

Al recuperarse de lo que había presenciado, se dirigió a la recepción y llamó a la policía local. El comisario Segura llego al dormitorio y no sabía qué hacer, que decir; en sus 20 años no vio nada parecido dio vueltas y vueltas en la habitación; la ventana cerrada, nada desacomodado todo en su lugar, no encontraba una causa de deceso forzoso, lo
que lo llevo a llamar a las autoridades de la provincia.

Los recién llegados ocuparon varias habitaciones de la posada de don Tofarelli. Los oficiales hicieron pericias en todo el lugar pero nada dio resultado no era envenenamiento; se realizó la autopsia en el cuerpo. El forense comunico en su reporte que no había encontrado ningún signo de envenenamiento, menos aún algún cuerpo extraño en el interior de la víctima, ningún orificio de bala, ni entrada de arma blanca. Lo que sí dio por sentado que se trataba de una persona de más de 90 años.

Lo que le llamo la atención y más todavía al comisario es que el señor Tofarelli dijo que era un hombre de 40 años no de 90 como decía la autopsia. Las autoridades provinciales otra vez hicieron declarar a don Tofarelli, la señora Tomsot y a toda persona que lo había visto llegar al pueblo, todos dijeron lo mismo respecto al viajero nadie se contradijo. Nadie pudo entender como una persona visiblemente sana en una noche envejezca hasta los 90 años. La investigación quedo en la nada; nadie pudo resolver el misterio del envejecimiento del cuerpo.

Así que el viajero fue enterrado en una tumba sin nombre, los archivos guardados en un archivero. Pero todo no quedo allí la noticia se supo en toda la provincia y don Tofarelli acumulo un buena ganancia ya que cobraba por ver la habitación n° 7 y varios visitantes ocupaban algunas habitación eso trajo algo de turismo a nuestro pueblo ubicado a 145 km de la capital provincial.

El pueblo se fue agrandando, la historia se fue casi olvidando pero recopile todos estos momentos y se los regalo porque a mis 74 años con 2 ataques de alta presión tengo miedo de olvidarme de todo y no pasar esta historia a otros.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comentarios

  1. VIMON

    2 mayo, 2013

    Interesante relato. Te dejo mi voto y un saludo.

  2. volivar

    3 mayo, 2013

    LEON.NICOLAS.PUYOL; narración bien realizada; usas adecuadamente los instrumentos literarios para sostener el interés del lector. alguna cosa que se debe corregir, son la puntuación y los acentos, tan importantes, pues son la herramienta de trabajo del escritor.
    No vuelvo a insistir, para no enfadar con lo mismo, aunque sea un tema muy importante.
    Mi voto
    Volivar

    • LEON.NICOLAS.PUYOL

      5 mayo, 2013

      SE QUE TENGO UN DEFICIT MUY GRANDE EN LO QUE ES ORTOGRAFIA Y EN LO QUE ES PUNTUACION TAMBIEN ME ENCANTA CONTAR HISTORIAS EN FORMA VERBAL NO SOY UN APLICADO EN LA ESCRITURA ¿ME PODRIAS DAR UNOS COSEJOS ?

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