No sé si simplemente sean ideas mías, o para todos sea igual. La última semana del año se disfrutaba muchísimo más cuando eras un niño. Donde los amigos eran más, y las responsabilidades, muchas menos. Sólo había que vivir el día a día. Ir al local de videojuegos a mirar un rato, patear la pelota sucia en la esquina de la cuadra… cazar las lagartijas que anidaban en la orilla de la vía férrea, y ver como sagradamente día a día, el tren de carga que pasaba a las 21:20, era apedreado por nosotros. Juego de niños, no había maldad alguna. Eso, entre muchas más cosas que hoy ya no importan.
La gente cambia, y con ello nuestras prioridades.
Lo importante es saber con quién te estás quedando, y saberlo a tiempo. Las malas decisiones sobran, siempre.
Es un hecho irrefutable. Sin problemas ni malas decisiones, la vida sería demasiado aburrida, en todo caso.
A veces quiero aburrirme un poco.
Mucho que hacer, poco tiempo.
¿Poco que hacer y demasiado tiempo?
Puntos de vista contrastados según el ánimo.
La inspiración se ha ido, junto con tu recuerdo. Y volverá, pero no de tu mano.
Esa es mi decisión, no la tuya.
A.Dreizmark
Sandra.Legal
Guauu!!! Qué eres duro Dreizmark, ese final me mató. Pero, pensándolo mejor es la realidad, las decisiones son nuestras no del otro, es por eso que debemos rendirnos ante sus consecuencias.
Bienvenido a esta casa de amigos
Saludos y voto
A.Dreizmark
Gracias por tu comentario y bienvenida Sandra.
Y la verdad es que sí, cada uno es el artífice de su propio destino. Hay que creer firmemente en ello.
Saludos!