La diosa Purépecha (El regreso de Juan Chon)

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    falsaria1369334985El regreso de Juan Chon

    Me despertó el sol entrando por la ventana, no se que hora era, pero me ha costado mucho trabajo abrir los ojos, después de frotarlos con ambas manos y mil parpadeos, entonces pude ver contra la luz, esa hermosa y perfecta silueta de mujer, que envuelta en una vaporosa gasa parecía una alucinación o un sueño.

    - Buenos días bello durmiente, dijo con una cantarina y sensual voz, mientras caminaba hacia la ducha.

    Me senté en la orilla de la cama mientras me ponía la bata, y entonces recordé como fue que conocí a semejante belleza; el día anterior, después de una larguísima junta con el consejo de la compañía, se tomaron importantes decisiones para el futuro de la misma, mientras el grupo se preparaba para ir a celebrar a algún lugar ruidoso, Yo preferí ir a cenar a un lugar tranquilo, ya que además de morir de hambre, tenia algunas cosas que meditar.

    - Buenas noches, bienvenido; me recibió a la entrada del restaurante una hermosísima joven morena, con una sonrisa enorme, blanca e impecable.

    - Buenas noches, respondí con una tibia sonrisa.

    - ¿Tiene reservación?

    - No, en realidad no.

    - ¿Cuántas personas?

    - Solo Yo.

    - ¿Le gustaría un lugar en la barra?

    - No, prefiero una mesa en un lugar tranquilo, por favor.

    - De acuerdo, Señor?…

    - Chon, Juan Chon. Conteste clavando mi mirada en sus hermosísimos ojos verdes, de un tono extraño, pero lindo.

    - Muy bien, por favor sígame por aquí.

    Le seguí al interior del restaurante y no pude evitar mirar su larga y rizada cabellera negra, sus torneadas piernas y el bellísimo derriére que seguía al final de su deliciosa espalda. Llegamos a la mesa asignada y la lámpara a media luz le daba un aspecto angelical a aquella chica, que seguro era algo mas que una hostess.

    - Bon apettit Señor Chon, dijo con una sonrisa discreta y una dulce mirada de sus ojos verdes.

    - Muchas gracias… Perdón, se me olvido su nombre.

    - Mercedes, Mercedes Márquez, a sus órdenes.

    - Muy bien, pues gracias otra vez Mercedes.

    Pedí filete T-Bone bien cocido, papa rellena al horno y vino tinto chileno, Casillero del Diablo cosecha 75, la cena estaba deliciosa, y con Mercedes enfrente, la vista por demás exquisita. Una vez que termine mi cena, invite a Mercedes un trago que acepto, pedí mi favorito para ambos, tequila con toronja, limón y sal, sin mezclar y en ese orden, es fascinante el sabor de la bebida cuando se van desprendiendo uno a uno los sabores cítricos y el licor.

    Conversamos un par de horas y resulto que Mercedes era además de hermosa, una persona sumamente culta, conocedora de temas actuales, con opiniones sobresalientes para cada tópico y una amplia cultura general. El tiempo paso muy rápido y sin haberlo planeado, terminamos la noche aquí, en mi departamento de la colonia Condesa, en el centro de la ciudad de México.

    En eso pensaba, cuando Mercedes apareció completamente desnuda en la puerta de la ducha, con la cabellera mojada y las gotas de agua resbalando por su hermoso cuerpo, mirándome a los ojos me pregunto sensualmente; ¿Vienes?

    Deje caer la bata en la alfombra y enseguida camine detrás de ella.

    Después de almorzar juntos, Mercedes se despidió, la acompañe hasta la puerta del apartamento y me ofrecí a llevarla a donde ella necesitara ir, ella se negó y con un suave y tibio beso en la boca, me dijo adiós y prometió que muy pronto nos veríamos otra vez.

    Esa tarde tenia otra reunión con la mesa directiva de la compañía y hablaríamos con gente del corporativo que había venido desde Boston, me vestí para la ocasión; traje gris Oxford de dos botones, Louis Vuitton cortado a la medida, camisa azul claro de lino y corbata de seda color vino, de la misma marca, zapatos de Michel Domit y un juego de flamantes mancuernillas de oro que mi madre me regalo en la ultima navidad que pasamos juntos.

    Al salir tome las llaves de mi auto y el móvil de la mesa, me llamo la atención que hubiera otro sobre de papel amarillo rotulado “Mr. Chon, solo para sus ojos”, lo tome entre mis dedos y dude unos segundos en abrirlo, la curiosidad me venció, rasgué el sobre por un extremo y había una nota con un numero telefónico anotado, igual que la vez anterior. Mire el reloj y aun tenia tiempo para hacer una llamada, marque el numero telefónico y espere, después de una breve espera, una voz sensual y dulce me contesto del otro lado, - Buenos días señor Chon- pude imaginar la sonrisa de una hermosa chica del otro lado de la línea, y también pensé que realmente eran eficientes al saber quien llamaba, - En un momento le comunico-

    Muchas gracias, respondí, y en uno segundos la misma voz de la vez anterior me contestaba.

    - Buenos días señor Chon.

    - Buenos días, respondí.

    Me dio algunas instrucciones y colgó, exactamente igual que la última vez. Mire el reloj y salí casi corriendo, ya era un poco tarde y con el trafico que hay en la ciudad no podía perder un minuto mas, no podía llegar retrasado a mi reunión, era muy importante.

    La reunión se prolongo hasta muy entrada la madrugada, estaba rendido y deseaba llegar a casa lo mas pronto posible, maneje mi Audi A7 color plata lo mas rápido que la ciudad me permitió, mientras escuchaba un disco de jazz, los ojos se me cerraban por el cansancio, me despabile un poco y finalmente llegue; estacione el auto, subí corriendo las escaleras y deje las llaves y el móvil en el lugar acostumbrado, por mi deseo de dormir inmediatamente, no note que había otro sobre bajo la lámpara que tenia escrito con rojo “Urgente”.

    Era casi el mediodía del sábado cuando desperté, el fin de semana me gusta dormir hasta tarde, aun en pijama y bata, tome mi desayuno, jamón con huevos, pan tostado y jugo de naranja natural, exprimido, no licuado, tuve que levantarme para ir por el periódico a la entrada y entonces fue cuando vi el sobre encima de la mesa, “Urgente” tenia escrito con grandes letras rojas que parecían sangre, me pareció muy extraño que ya habiendo recibido las instrucciones para este asunto, ahora cambiaba el modus operandi, marque al numero telefónico de la primera vez y obviamente no obtuve respuesta alguna, colgué el teléfono y me apresure a abrir el sobre. Había dentro un juego de llaves, un pase VIP y una nota, “¿Le gusta el futbol? Estadio Azteca, Palco 5 Sur, 5:00 PM .” Me apure a ver en el periódico que clase de evento era el que se desarrollaría en el estadio azteca, un juego de semifinal entre las águilas del América y los rayados del monterrey, pensé que se trataba de una broma, pero pudo mas mi curiosidad, así que me duche, me vestí y a bordo de mi mustang rojo, convertible del 65, me encamine al estadio. Había mucha gente y me costo mucho trabajo estacionarme, finalmente me dirigí al palco indicado y obviamente estaba vacio, me acomode en un mullido sillón y comencé a disfrutar del espectáculo, el escenario era impresionante, el estadio estaba completamente lleno, mas de cien mil gentes cantando y gritando y la cancha con un colorido excepcional, contrastando el verdor del césped con los uniformes multicolores de los dos equipos.

    Habían pasado al menos 15 minutos, cuando tocaron a la puerta del palco, voltee para ver quien era y me lleve menuda sorpresa, era Mercedes con una hermosa sonrisa, iba acompañada de 5 personas, todos hombres mayores y vestidos de blanco, el mas viejo, cargaba una hermosa maleta de piel negra con herrajes de oro, al entrar me pregunto -¿Disfrutando del partido?- Justo en ese momento el estadio completo gritaba festejando el primer gol del club América.

    Mercedes me presento a sus acompañantes, el hombre mas viejo era su padre, Don Pedro Márquez, después Don Juan Gómez, Don Teófilo Ruiz, Don Marcos Rueda y Don Jacinto Vega sucesivamente.

    El señor Pedro tomo la palabra:

    - Es un gusto conocerlo señor Juan Chon, permítame explicarle que hemos enviado a Mercedes a entrevistarse con usted por una razón muy importante. Nosotros pertenecemos a una antigua estirpe de guardianes Purépechas y vivimos en el estado de Michoacán, somos los últimos descendientes directos del Rey Tarasco Tariacuri y desde tiempos inmemorables que nuestro imperio se dividió en tres reinos, nuestros ancestros han sido los guardianes de nuestra Diosa y Madre Cuerauáperi.

    Acto seguido y con el consentimiento de los otros miembros, Don Pedro abrió la maleta que llevaba y saco un envoltorio de hermosa tela de colores brillantes, morado, oro, verde y blanco. – Es la bandera Purépecha- Me explico Don Pedro.

    Una impresionante figura de oro de unos 40 centímetros, incrustada de piedras preciosas, diamantes, rubíes, esmeraldas, etc., salió a relucir entre las telas. – Es nuestra Diosa Cuerauáperi - Todos dijeron al unisonó.

    Después de explicarme brevemente la historia de los purépechas, los cinco ancianos en un momento se tomaron de las manos y se arrodillaron frente a mí, Yo estaba totalmente desconcertado y miraba a Mercedes buscando una explicación, ella solo cerró lentamente los ojos y comenzó a hablar.

    - Juan, Yo soy Mercedes Márquez , Nube Blanca, hija de Cuerauáperi y sacerdotisa de Curicaveri y te pedimos Juan Chon que tu nos hagas el honor de resguardar nuestra sagrada imagen, debido a los peligros y amenazas que sufre nuestro pueblo, Juan Chon, tu eres nuestra ultima esperanza.

    - Un momento, ¿De que peligros hablas? Y ¿Porque Yo? Cuestionaba atónito.

    - Señor Chon, dijo Don Jacinto, durante los últimos años nuestra comunidad se ha visto diezmada por ladrones de tumbas y saqueadores de tesoros, muchos de ellos pertenecientes a bandas internacionales de trafico de riquezas y que a su vez forman parte de grandes organizaciones de trafico de drogas, trata de blancas, robo y trafico de arte y asesinos a sueldo, todos ellos coludidos con las autoridades.

    Hubo un momento de denso silencio, y entonces prosiguió.

    - Nuestros hijos y amigos han sido asesinados uno a uno, nuestras mujeres y niños, violados y secuestrados y nuestra riqueza ha sido totalmente saqueada, ya no nos queda nada, dijo entre sollozos.

    La figura de la diosa Cuerauáperi, era una pieza de valor incalculable y además se le atribuían poderes insólitos que trasmitía a su poseedor; en las manos equivocadas seguramente haría mucho daño.

    Junto con la figura de la diosa Cuerauáperi, me entregaron un dossier con fotografías de mas ídolos tarascos que habían sido sustraídos y las fotografías y videos de los personajes involucrados, la gran mayoría eran europeos, daneses y noruegos, también había algunos funcionarios mexicanos muy conocidos por corruptos.

    Medite algunos segundos sobre lo que aquella misión significaría y finalmente acepte. Mercedes y los ancianos festejaron sonriendo y abrazándome efusivamente, al mismo tiempo que en el estadio se coreaba el segundo gol de las águilas del América. Nos despedimos después de acordar la forma en que estaríamos en comunicación, y Mercedes me abrazo y me dio un beso tierno en la boca, claro que con el consentimiento de su padre, mientras me susurraba al oído.

    - Gracias, Juan, muchas gracias.

    Yo no respondí, me limite a sonreír y a mirar su divina figura mientras se alejaba por el pasillo del estadio junto a los

    venerables ancianos, Yo estaba seguro que ella era mas que una hostess. Faltaban 10minutos para que finalizara el

    encuentro y decidí quedarme hasta el final, salí al pasillo y pedí en el bar mi bebida favorita, tequila con toronja, limón y sal,

    sin mezclar y en ese orden; el monterrey anoto un gol y a unos cuantos minutos el arbitro pito el final, el América gano el

    partido y se iba a la final contra el cruz azul, esa final tampoco me la perdería.

    Disfrute mi trago y espere a que el estadio se vaciara, después de una media hora por fin pude salir y llegar al estacionamiento, llevaba conmigo la maleta que los ancianos me entregaron. Casi reviento de coraje al ver que mi auto estaba totalmente destrozado, los cristales rotos, las llantas ponchadas y rotas por una navaja, golpes por toda la carrocería y las vestiduras de piel blanca, totalmente desgarradas. Creí que los hinchas del partido lo habían hecho y casi estaba resignado, a no ser por la nota que encontré debajo del volante y que decía: “Esto no es asunto suyo Sr. Chon, por su seguridad, manténgase al margen”.

    Ya era asunto mío e iban a pagar con creces cada uno de sus crímenes, incluyendo mi adorado auto.

    Esa noche, hice el viaje de regreso a casa en metro y también fue una verdadera aventura.

    - ¿Laura? Pregunte por el teléfono.

    - Hola aparecido, hace muchos días que no hablamos, ¿Dónde te has metido? ¿Hablas para invitarme a cenar?

    - Hola preciosa, he estado un poco ocupado, pero prometo compensártelo la próxima vez que nos veamos.

    - ¿Es una promesa o una amenaza?

    - Ambas cosas, pero ahora mismo necesito que me ayudes con algo.

    - Tú dirás…

    - Lau, te estoy enviando por e-mail algunos archivos, ¿Podrías por favor buscarme información de los tipos de las fotos?

    - Claro, ya los estoy recibiendo, en cuanto tenga algo te marco, mientras cuídate negrito. Te quiero, Ciao

    - Yo también te quiero.

    Laura Hernández es una ingeniera en computación con mucho talento y mucho prestigio en la ciudad de México, ha desarrollado grandes programas administrativos y de seguridad para grandes corporaciones, es una verdadero genio con una computadora en las manos y la mejor hacker del mundo, sin lugar a dudas.

    Laura y Yo tuvimos hace tiempo una hermosa y estrecha relación durante muchos años, por una estupidez de mi parte fue que terminamos, pero gracias a eso y que nos conocemos muy bien, hemos sido grandes amigos y los últimos años somos socios en algunos prósperos negocios. Laura es el amor de mi vida, pero ese es un secreto más de los que no debe enterarse.

    Esa noche, pase mucho tiempo pensando sobre este asunto y las repercusiones que me traería en el futuro, finalmente el sueño me venció ya entrada la madrugada.

    A la mañana siguiente después de tomar un baño y un buen desayuno, deposite a la diosa Cuerauáperi y el archivo que me fue entregado, en la caja fuerte de mi apartamento, después en el transcurso del día, guardaría las llaves y la contraseña en la caja de seguridad de mi casa de Cuernavaca. Después fue un día normal en la oficina.

    Salí de la compañía alrededor de las 6 de la tarde, con el horario de verano estaría llegando a Cuernavaca todavía con la luz del día; el trafico para la autopista era infame, finalmente logre llegar a la caseta de cobro, pague mi peaje y entonces pondría a prueba la potencia del motor de mi audi, a toda velocidad estaría en unos minutos en Cuernavaca.

    Estaba bajando por la curva de “La pera”, cuando dos camionetas Navigator negras, me rebasaron en la recta siguiente, realmente llevan prisa, pensé, y eso que Yo voy a mas de 180 Kms. por hora, un par de kilómetros adelante, hicieron una extraña maniobra, una de las camionetas freno drásticamente y se coloco detrás de mi auto, la otra dio un giro inesperado y quedo atravesada a mitad de la carretera, tuve que frenar súbitamente también para no estrellarme con ella, acto seguido, bajaron de ambas camionetas 4 hombres armados con rifles de gran potencia, dispararon ráfagas a los neumáticos de mi auto y después a los cristales, apenas me dio tiempo de agacharme debajo del volante para que no me alcanzaran los disparos, un tipo se acerco a la puerta y la abrió, me jalo hacia afuera y en un reflejo intente defenderme golpeando al tipo en el rostro, el hombre cayo cuan largo era en el piso, los otros sujetos me golpearon la cabeza y me sometieron; - Es inútil lo que haga señor Chon- Me dijo uno de los sujetos, me pusieron una bolsa de tela oscura en la cabeza, me ataron las manos y me arrojaron dentro de una de las camionetas. Arrancaron intempestivamente a toda velocidad, entonces perdí el conocimiento.

    No se cuando tiempo paso, cuando desperté, estaba atado de pies y manos a una silla, me costo trabajo acostumbre a la poca luz que había en el lugar y entonces pude ver que era una lujosa oficina, estábamos en un piso muy alto, ya que se podía ver abajo las luces de la ciudad a través de los cristales, frente a mi, en un escritorio muy lujoso, estaba sentado un tipo gordo y rubio fumando un puro, era un habano de buena calidad de acuerdo a mi olfato. Con un muy mal español comenzó a hablarme.

    - Ya despertó Señor Chon, perdone usted por la forma en que lo tratamos, pero ustedes los mexicanos tienen un grave problema de necedad, ya le habíamos sugerido que no se involucrara en este asunto, pero no quiere entender.

    - No hay problema, han sido ustedes muy gentiles y cordiales, sobre todo estos gorilas bien entrenados, tienen las manos muy suaves, dije irónicamente.

    - Ja,ja,ja, tiene usted un magnifico sentido del humor señor Chon, pero esto dista mucho de ser una broma; cambio entonces su tono de voz, es la ultima advertencia, la próxima vez, quizás saldrá usted herido.

    - Pues muchas gracias por el aviso, soy un tipo con la piel muy dura, pero le prometo que estaré mas alerta y la próxima vez, quizás tenga algunos plátanos para sus monos.

    - ¡Es usted un insolente señor Chon! dijo levantando la voz y pegando con la palma de la mano sobre el escritorio, entonces quizás no haya una próxima vez, dijo.

    - Ya lo veremos, conteste.

    - Mis hombres lo acompañaran hasta su casa señor Chon, gracias por visitarnos.

    Dio una señal y nuevamente me molieron a golpes, otra vez, perdí el conocimiento.

    Me despertó el seco golpe que me di contra la banqueta cuando los tipos me arrojaron de la camioneta en marcha,-Que pase buenas noches señor Chon- alguien grito y se escucharon grotescas carcajadas cuando la camioneta se alejaba en la distancia. Por lo menos cumplieron su palabra y me dieron el ride hasta mi casa. El portero del edificio se dio cuenta de todo y corrió a auxiliarme, Yo continuaba en el piso con la capucha puesta y las manos y los pies atados.

    - ¡Por Dios! Que le ha sucedido, dijo Manolo el portero del edificio, mientras me quitaba la capucha y me desataba las manos, señor Chon, se siente usted bien?

    - Gracias Manolo, estoy bien, por favor solo ayúdame a llegar a mi departamento.

    - Pero esta usted herido y sangrando señor Chon, quiere que llame a una ambulancia o a alguien mas?

    - Gracias Manolo, por favor llama a este numero, le di mi móvil y entonces me desmaye de nuevo.

    Abrí los ojos lentamente, el sol en la ventana me lastimaba la vista, me di cuenta que estaba en mi cama, tenia vendas alrededor de mi dorso y la cabeza me dolía horriblemente.

    - Vaya, hasta que nos haces el favor de despertar, dijo Laura mientras entraba con una taza de te caliente.

    - Que paso, cuanto tiempo he estado así?

    - Llevas 3 días inconsciente, de verdad que te han dado una paliza.

    - Ni me lo digas. Me duele todo.

    - Aquí también, dijo mientras ponía su mano en mi pecho.

    - Ahí solo cuando me rio.

    - Entonces llego la hora de contarte mis mejores chistes, dijo riendo.

    Ambos reímos sin para durante un buen rato.

    La siguiente semana la pase convaleciente, me reporte enfermo a la oficina y Laura me puso al tanto de todo lo que había investigado, Yo le correspondí contándole todo el asunto de la Diosa Purépecha.

    - No aprendes negrito, no aprendes, dijo con un dejo de ironía y de forma condescendiente. Sigamos trabajando.

    Tal como supusimos, estaban involucrados altos mandos del gobierno mexicano, así como personajes de la política y el socialite europeo, Laura pudo investigar muy a fondo sus operaciones, y descubrimos que estaban metidos prácticamente en todo tipo de actividad criminal, desde drogas, hasta asesinato y secuestro. Laura pudo infiltrarse en archivos secretos realmente comprometedores, logramos descifrar sus planes próximos y construimos una red con nuestros contactos alrededor del mundo para intentar detener o por lo menos arruinar sus operaciones. Obviamente no metimos a las autoridades en esto, ellos ya estaban metidos hasta el cuello, pero de la más sucia manera.

    Los siguientes meses trabajamos en las sombras, se hizo una logística con equipos especiales de amigos y voluntarios, para combatir sus crímenes, afortunadamente y gracias al expertise de Laura, siempre estábamos un paso delante de ellos.

    Como en toda guerra, siempre hay bajas y afortunadamente los malos estaban llevándose la peor parte de este rubro, logramos detenerlos durante algún tiempo, pero después ellos se reagruparon y contraatacaron con tanta ferocidad, que ya prácticamente fue imposible seguir haciéndoles frente. Tuvimos una reunión secreta todos los involucrados, en donde decidimos dejar de operar por un tiempo, por seguridad de todos nosotros, aparentemente ellos no sabían nada de nosotros y eso nos daba ventaja sobre ellos, pero ¿Realmente no sabían quienes estaban detrás? Pronto lo averiguaríamos.

    Pasaron un par de semanas sin novedad alguna, ni de un bando, ni del otro, pero Yo estaba seguro que la tempestad estaba a punto de desatarse.

    Una noche estaba terminando de cenar, cuando sonó mi móvil, vi en la pantalla del teléfono que era Laura.

    - Hola preciosa, te vienes a cenar conmigo? Pregunte sugerentemente.

    - Juan, escúchame bien Juan, tienes que venir inmediatamente a esta dirección…

    - Laura estas bien?, ¿Qué pasa? Le interrumpí preocupado, pues adivinaba la angustia en el tono de su voz.

    - Juan, tienen a Mercedes y a sus amigos, no pierdas tiempo. Montes Urales 575 en las lomas.

    - Laura, Laura, grite desesperado; solo se escucho el tono de la línea del teléfono, ya había cortado.

    Pague la cuenta y salí corriendo del restaurant, el valet parking ya tenia mi auto listo, subí y con un arrancón me aleje rumbo a los Montes Urales. El 575 era un elegante edificio de oficinas, a esa hora solo las luces de la recepción estaban encendidas, busque un lugar donde pudiera entrar sin ser visto, pero fracase, pues dos tipos armados me interceptaron.

    - Buenas noches señor Chon, le están esperando, me dijo un tipo mientras me ponía una calibre 45 en la nuca, por favor levante las manos y camine.

    - Después de ustedes, dije.

    - El tipo me dio un golpe en la cara con la pistola y dijo, ya me habían dicho que usted es muy chistosito.

    Esbocé una sonrisa, mientras un hilillo de sangre salía de mi boca.

    Caminamos hacia el ascensor y bajamos unos 7 niveles, hasta lo mas profundo del estacionamiento, caminamos en la oscuridad cerca de 100 metros y entonces una pequeña puerta de madera se abrió, era una bodega grande, iluminada a medias, frente a mi tenían sentados a los 5 ancianos purépechas, estaban atados de pies y manos y amordazados, ya muy golpeados y torturados, sangraban profusamente y en su mirada se podía leer la desesperación porque ya pusieran fin a sus sufrimientos. Toda la bodega estaba resguardada por matones.

    - Chon, Juan Chon, es un placer conocerte tocayo. Dijo una voz entre las sombras. Mi nombre es Johan Petersen .

    - Perdóname que el placer no sea mutuo, conteste furioso.

    - Es una lastima Juan, tu me agradas.

    Trate de ver entre las sombras de quien era esa voz.

    - Sal a la luz y hablemos frente a frente.

    Se escucharon unos cuantos pasos y debajo de un foco se paro un hombre muy alto, rubio de penetrantes ojos azules, muy joven, a lo sumo tenia 25 años, impecablemente bien vestido.

    - Por lo menos tienes el valor de dar la cara, dije con desprecio.

    - Juan, los últimos 20 años he estado buscando por todo el territorio mexicano la estatua de la Diosa Cuerauáperi, estos ancianos miserables me la arrebataron hace mucho tiempo, Yo soy el guardián original y fui elegido personalmente por el emperador Tariacuri para preservar a la diosa.

    - Un momento, de que estas hablando? Apenas eres un chiquillo, dije desconcertado.

    - Ja, ja, ja, favor que me haces tocayo, ese es uno delos poderes que la Madre y Reina Cuerauáperi concede a quien posee la figura, esto va mas allá de tu comprensión Juan. ¡Necesito que me la devuelvas!, su tono se volvió amenazante.

    - Que te hace pensar que Yo la tengo?

    - Es verdad Juan, no tengo la certeza, solo es una suposición, pero ahora mismo lo vamos a averiguar, y ya que estos ancianos necios no quieren decir nada, pues se llevaran el secreto a la tumba, de todos modos, la voy a recuperar.

    Dio una señal y uno de los pistoleros se puso delante de uno de los ancianos, Johan le quito la mordaza y le pregunto.

    - Verdad que Juan tiene a Cuerauáperi?, el anciano no contesto, ¡Mátalo!

    Se oyó un disparo y un golpe seco cuando el cuerpo de Don Jacinto cayo al suelo, la bala le había atravesado el cráneo.

    - No, detente, le grite.

    No podía decir nada, no podía traicionar a los ancianos, después de todo, estaban jugándose la vida igual que Yo y mi deber era resistir hasta el final.

    Johan se acerco a otro anciano, - Usted sabe quien tiene a la diosa Cuerauáperi?, el anciano no respondió, - Humm, que lastima, dispárale-, dio la orden y el matón disparo esta vez directo a la nuca de Don Teófilo Rueda. Su cuerpo se desplomo al piso, un rio de sangre empezó a inundar el lugar.

    - ¡Eres un desgraciado y un cobarde!

    Le grite a Johan mientras intente avanzar para golpearlo, dos de los sujetos me tomaron de los brazos y a un gesto del rubio, los hombres empezaron a golpearme, un fuerte puñetazo en el estomago me dejo sin aire y otro mas al rostro me rompió la nariz.

    - Estamos perdiendo el tiempo, dijo Johan con fastidio y mirando con desprecio a los ancianos, de estos infelices no vamos a conseguir nada, ¡Acaba con todos ¡

    Se escucharon 3 disparos más y los cuerpos sin vida de Don Marcos, Don Juan y Don Pedro cayeron al suelo.

    Apreté las mandíbulas de rabia y lágrimas de dolor e impotencia brotaron de mis ojos.

    - Vaya Juan, eres un sentimental, dijo burlonamente; estos viejos ya no servían para nada, no iban a delatarte, así que jugare mi ultima carta y te daré otra oportunidad para que me digas donde tienes oculta a Cuerauáperi o también tendré que acabar con ellas.

    ¿Con ellas? Pensé, a que se refería, ahí no había nadie más. Johan chasqueo los dedos, la puerta se abrió y apareció otro tipo trayendo a Mercedes atada de manos, con los ojos vendados y amordazada, también estaba ya muy golpeada. Laura, pensé en Laura, ella me llamo y no la veía por ningún lado; un sudor frio me recorrió la espalda y pensé lo peor.

    Johan hizo una señal y el hombre le quito la venda de los ojos a Mercedes, ella vio a su padre en el suelo y se dejo caer de rodillas mientras gritaba lastimeramente y lloraba de manera incontrolable.

    - Eres un cobarde, ¡Maldito! Le gritaba a Johan mientras abrazada el cuerpo inerte de su padre.

    Yo tenía un nudo en la garganta y me enardecía no poder hacer nada. El rubio camino hasta ella, la cogió del brazo y la levanto, le tiro de los cabellos y la encaro. Yo apreté los puños de coraje.

    - Mercedes, solo te lo voy a preguntar una vez, ¿Juan tiene a Cuerauáperi? ¿En donde la tiene?

    La respuesta de Mercedes fue un escupitajo en el rostro del rubio. Johan saco el pañuelo que llevaba en el saco y se limpio la cara, acto seguido le cruzo el rostro a Mercedes con tremenda y sonora bofetada. La tomo del brazo y la arrastro hasta donde estaba Yo.

    - De acuerdo, se que no voy a sacar nada de ustedes, ya me canse de este jueguito: se dirigió a nosotros; así que Yo personalmente acabare con ustedes.

    Se puso unos guantes de piel y saco de entre sus ropas una pistola Luger P08, era una pistola alemana muy antigua, pero igual de mortífera que cualquier otra.

    - Es una verdadera lastima Juan Chon, tienes mucho talento y hubieras sido un buen elemento en nuestra organización. Dijo mientras ponía la pistola en mi sien derecha.

    - No en esta vida, gracias; conteste con ironía.

    Cerré los ojos esperando el impacto y encomendé mi alma al creador. Justo en el momento que Johan iba a jalar del gatillo, sonó su móvil, puso la punta del arma en mi mentón y socarronamente me dijo- Ups, perdón Juan, pero tengo que tomar esta llamada- Se aparto algunos metros y hablo con alguien, charlaban en alemán y algunas partes en danés, nuestra agonía se prolongo unos minutos mas.

    - Vaya, vaya Juan Chon, si que eres una caja de sorpresas, me acaban de informar que resultaste mas molesto que un dolor de culo, que has tenido que ver con todos los problemas que ha habido en la organización, eres un verdadero cabrón. Me dará doble gusto acabar contigo.

    - Me vas a extrañar tocayo, le dije burlonamente.

    - No mucho Juan, tu amiga Laura me dirá todo lo que necesito saber.

    Una sonrisa malévola le apareció en el rostro.

    - No te atrevas infeliz, le grite con verdadero odio.

    Se oyó un disparo y Mercedes se desplomo junto a mí, Johan la remato con dos tiros más en la espalda.

    - Como los cobardes, matas por la espalda, le grite.

    - A ti te matare de frente, te lo mereces.

    Escuche un disparo y sentí un calor calcinante en la frente. Alcance a escuchar dos disparos mas mientras caí al suelo lentamente, y entonces todo se oscureció.

    Me despertó un terrible frio y un dolor mortal en todo el cuerpo, apenas podía abrir los ojos, la luz tenue del alumbrado publico de aquel callejón apenas iluminaba el entorno, no podía moverme, algo estaba asido de mi mano, con gran lentitud y un gran esfuerzo pude voltear la cara y me encontré con el rostro ensangrentado de Mercedes, aun tenia los ojos abiertos y su cuerpo ya había empezado a mostrar rigidez, llorando me solté de su mano que estaba cogida de la mía, y con un beso en los parpados, le cerré los ojos, llorando le dije – Perdóname Mercedes, por favor perdóname.

    Con mucho trabajo pude incorporarme y entonces vi que estábamos en un contenedor de basura, los muy desgraciados se deshicieron de nosotros como si fuéramos basura. Estaba completamente bañado en sangre y apenas podía sostenerme en pie, intente reconocer el lugar, pero no logre ubicarme, no sabia donde estaba, todo me daba vueltas. Seguramente me dieron por muerto y vinieron a tirar mi cuerpo a este sitio.

    - Gracias Dios mío, muchas gracias.

    Dije mientras trataba de avanzar a lo largo del callejón, al final se veía una avenida donde estaban circulando autos, ya pronto iba a amanecer, a cada paso mas sentía morir y pensé, -Por el momento Cuerauáperi esta a salvo, espero que Laura también, ¿Cuanto tiempo? Aun no lo sé.

    De algún lugar del callejón, salían las notas de la trompeta de Jon Hassell tocando Nature Boy, iba acompañándome en mi penoso andar.

    Esto no se iba a quedar así…

    Comentarios

    1. Avatar de Eva.Franco

      Eva.Franco

      24 mayo, 2013

      Me encantó la historia, está increíble, No recuerdo el a Juan Chon, pero éste regreso está de infarto.
      Mi voto y un abrazo.

    2. iluminacion eficiente

      18 junio, 2013

      Buenas tardes, os ha dicho alguien que vuestro blog puede ser adictiva ? estoy preocupada, desde que os recibo no puedo parar de mirar todas vuestras sugerencias y estoy muy feliz cuando recibo uno más, sois lo mejor en español, me encata vuestra presentación y el curre que hay detrás. Un beso y abrazos, MUCHAS GRACIAS POR VUESTRO TRABAJO, nos alegrais la vida.

      Saludos

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