La esperanza y la vida

Escrito por
| 388 | 4 Comentarios

Repetimos a menudo aquel refrán que dice: la esperanza es lo último que se pierde, pero acaso nos preguntamos qué relación tiene esta muestra de sabiduría popular con la vida misma. Será que la esperanza nos ha de abandonar en nuestro lecho de muerte o quizás la esperanza sobreviva a la muerte misma. En cualquier caso, parece ser que la esperanza es algo importante, tal vez de vida o muerte, y aprendiendo más sobre ella quizás podamos aprender algo más sobre nosotros.

En el ensayo “¿Puede frustrarse la esperanza?” Ernst Bloch la define como algo que puede y tiende a frustrarse. A esto añadiría que se parece al alma de un sueño, pues éste estaría incompleto sin ella. Además, esta esperanza -entendida como el alma de un sueño- también tiende a frustrarse, pues se basa en una remota posibilidad, y es tan poco probable que incluso puede llegar a ser irracional, tan irracional que no es difícil contar casos en que tiende a la locura.

Pero no confundamos la esperanza pura de nuestros sueños con aquella otra esperanza fundada que se basa en nuestra experiencia e intuición, ésta se basa en un probable éxito y es el motivo por el cual obramos según creemos necesario con tal de alcanzar nuestros objetivos. Aún así, esta esperanza fundada también puede frustrarse, pues de no serlo, dejaríamos de llamarla así y se convertiría en una convicción, en una certeza racional, y la única certeza que tenemos aparte del presente y del pasado es que la muerte está al final de la esperanza y de la vida.

Sabemos también que la esperanza es una mirada al futuro, abierto y sin escribir, un futuro donde todo es posible y solamente una cosa es cierta. Podríamos decir que la esperanza es tan grande que abarca todas las posibilidades futuras, incluyendo la certeza racional de la muerte; pero habíamos mencionado antes que la esperanza no puede ser certeza racional, sino todo lo contrario, tiende a lo incierto e irracional. Por ende, en el mar de posibilidades, la esperanza más pura -el alma de nuestros sueños- es una apuesta por las opciones de vida.

Podemos concluir que la esperanza no sólo nos acompaña, sino que camina unos pasos delante de nosotros abriéndonos el camino a la vida. La esperanza es irracional y tiende a la locura, ella ha sido y es el alma que da vida a nuestros sueños. Mientras vivamos aferrados a nuestros sueños y a esa locura que nos empuja a luchar por ellos, podemos tener la certeza que la esperanza irá unos pasos delante de nosotros, alejándonos de la muerte y guiándonos por el camino que no es otro que la misma vida.

Comentarios

  1. DavidRubio

    8 mayo, 2013

    Buen acercamiento al concepto de esperanza. Quizás el único punto de vista que no desarrollas es el biológico, el de la propia evolución neurológica del hombre. ¿Es la esperanza un disfraz del instinto de supervivencia?. Saludos

    • Luis

      17 mayo, 2013

      Hola David, muchas gracias por tu comentario. Mencionas un buen punto que había dejado de lado sin notarlo. Hay otro que si dejé de lado a propósito y se podría relacionar al mismo punto, la relación entre la fé y la esperanza, porque sin entrar en detalles, creo que la fé, la religión, la creencia en Dios y la vida después de la muerte física son resultado de esa propio instinto de supervivencia. Saludos

Escribir un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Cargando…
Ir a la barra de herramientas