LA RECETA PERFECTA.
No siempre cuando despierto
Tengo la certeza de que todos
Los días serán instantes irrepetibles.
Suelo aferrarme al confort
Que me genera la tediosa rutina
Sólo por el simple hecho de no correr riesgo.
Hoy me doy cuenta que la vida
Se sazona cual buen platillo:
Una pizca de sentimentalismo,
Varios pares de saladas gotas
Que se exprimen tanto de las tristezas como
De las alegrías.
Una guarnición de dinamismo y aventura
No apta para paladares fieles a los sabores
Monótonos y fáciles,
Y un ingrediente inesperado tanto dulce
Como amargo…
El secreto de una buena vida quizá sea
El interior de cada uno, pues una válvula
Poderosísima siempre deberá controlar
Nuestros deseos; el horno se calienta a
Mil grados por hora o tal como lo permita
El corazón, el tiempo creo yo lo decido:
Un minuto, una vida o toda la eternidad.

VIMON
Buena reflexión.