Una cosa estaba clara, era imposible que yo formase parte de algo así. Era absurdo e infinitamente descabellado que alguien como yo, que nunca sobresale en nada, formase parte ahora de algo tan grande, aunque tan sólo estuviese dentro de una minúscula parte de ese inmenso y espeluznante todo. No, no era algo para lo que yo estuviese capacitada, el miedo me encogió el estómago, sentí como se humedecían mis ojos y mi pulso se aceleraba, empezaba a costarme respirar, y ahora no tenía nada que ver con mi asma. Hice un esfuerzo por controlarme y fijé mi mirada en aquellos taladradores ojos azules, llenos de calma y sabiduría. Tragué saliva para decir con un hilo de voz:
-¿Me está diciendo que estoy condenada a aprender a ser alguien que nunca he sido?
Se me quebró la voz en las últimas palabras. Él sonrió a fin de tranquilizarme.
-No, te digo que tendrás la suerte de poder demostrar quien realmente eres.


VIMON
Esto es un microrrelato, Mona, y muy bueno.
Sandra.Legal
Excelente micro. Mis felicitaciones y adelante!!! Mi voto
Saludos
volivar
Monaapetite: un texto realizado con todas las reglas literarias; te felicito, tu estilo es lindo, pulcro, claro, con la dirección al objetivo.
Mi voto
Volivar