Del mar (o las Flores Negras)

Escrito por
| 59 14 |

    Del Mar (o las Flores Negras)

    Hay algo increíble en el simple hecho de sentarse a contemplar el mar. Y es que, por más que uno se siente siempre en el mismo lugar, a la misma hora y en la misma posición, el mar siempre, inevitablemente, se ve diferente. Siempre es diferente. Jamás tiene el mismo aspecto. Es extraño, siempre se parece a sí mismo, pero nunca al extremo de confundirse consigo mismo.
    Y es tantas cosas… el mar es tantas cosas a la vez, es infinitud extrema (no podría ser de otro modo), es soledad inmensa, es calma y es furia, es un millón de secretos maravillosos escondidos en su inexplorada y temida profundidad, es el orden y el caos.
    Es observarlo y sentir que más allá no hay nada. O mar. Sólo mar. Ancho e insondable mar.
    Es observarlo y sentir que lo finito puede ser mucho más infinito que ciertas cosas que ciertamente lo son.
    Es observarlo y sentirse pequeño. O no sentirse nada. O sentir la nada
    Es observarlo y sentirse mar y tener que hacer un esfuerzo enorme para no avanzar hacia él, hacia sus mágicas y atrayentes profundidades, en busca de sus secretos.
    Es observarlo y sentir el peso (también infinito) de la soledad eterna (siempre eterna), la soledad del individuo, del ser. De todo. De todos.
    Es observarlo y sentir que bajo toda superficie existen secretos imposibles. Imponentes verdades ocultas por siempre y para siempre. Verdades capaces de abolir cualquier orden, de destrozar cualquier sistema. De acabar con todo y con todos en un instante infinito.
    Estaba hablando del mar. Podría haber estado hablando de Flores Negras.

    Comentarios

    1. Eva.Franco

      26 junio, 2013

      Un interesante juego de palabras, que nos llevan a reflexionar tu texto para leerlo una y otra vez…
      Mi voto y gran abrazo.

    2. Andrés-Cristian-Ibarra

      26 junio, 2013

      Esta muy bueno y el final tiene un toque que deja puntos suspensivos en la imaginación. Mi voto y un abrazo…

      • Bicho.Reactor

        26 junio, 2013

        Muchas gracias.
        De algún modo, es así, porque en cierta forma, en algo que tiene alguna clase de continuación en otros textos.

    3. foixos

      2 julio, 2013

      Nací en un pueblo marinero, vivo casi en su orilla y jamás me canso de contemplarlo… quizás moriría si me faltara. Gracias Bicho.Reactor por estos pensamientos. Mi voto y un abrazo desde Vigo, puerto de entrada y salida desde y hacia America.
      Foixos

      • Bicho.Reactor

        3 julio, 2013

        Muchas gracias, Foixos.
        Algún día, definitivamente, tendré que ir para ahí. Mi padre y mis abuelos llegaron a la Argentina desde Galicia, más precisamente de Lugo, y aun tengo mucha familia por allá, y también por Vigo.

    4. volivar

      3 julio, 2013

      Bicho Reactor: después de esos impresionantes conceptos sobre el mar, ese final es maravilloso. Lo leí dos o tres veces, para entender algo a los que viven en las playas. Te felicito por esto que nos has compartido ques, sencillamente hermoso.
      Mi voto y un saludo desde México
      Volivar (Jorge Martínez

    5. Mabel

      3 julio, 2013

      Me ha encantado, un abrazo y mi voto desde Andalucia

    6. Asunfer

      3 julio, 2013

      Fantástico… y el olor, y la luz, incomparable como tu texto. Un abrazo.

    Escribir un comentario