Lloraba inconsolable abrazada a su peluche viejo, recién comprendía lo que era sufrir por amor. A su corta edad buscó impaciente el príncipe de sus sueños, y encontró a cambio un alma innoble y traicionera. Con su corazón fracturado y cargado de desesperanza, decidí tomar sus pedazos para tratarlos de unir. La acosté sobre mi regazo, y mis manos se convirtieron en el cántaro de sus lágrimas, evaporadas poco a poco con el calor de mi voz. Para tratar de explicarle que al amor no se busca sino llega, qué se viste de nobleza y no de apariencia; decidí contarle una historia reconstruida de un cuento que leí.
Era un joven Rey, que vivía en un gran palacio pintado de oro. Era un hombre muy apuesto, pero incapaz de mirar al pobre, ni al indefenso, tampoco al enfermo y mucho menos la simplicidad. La belleza era el símbolo aprendido de lo perfecto, asociado al todo lo que su oro podía comprar. Aun así, no lograba encontrar la felicidad, hasta que un hermoso canto cambió su vida para siempre.
El Rey se encontraba en el balcón de su gran habitación y escuchó el trinar de un pájaro. Era como un canto angelical, capaz de llenar su corazón vacío por una extraña paz desconocida por él. Desesperado, buscó el origen del sonido que salía de su habitación, pero sólo vio una hermosa jaula de oro, con un pájaro gris que su padre antes de morir le regaló. Por lo tanto, al parecerse tan insignificante, decidió bajar a sus opulentos jardines, pero nada encontró. Triste, convocó a los sabios de su reino, y éstos le informaron que se trataba del famoso pájaro azul, una especie mágica difícil de encontrar, porque sólo se mostraba a las almas nobles de corazón. El Rey, consciente de la impureza de su alma, decidió viajar por su reino sembrando su bondad, sin dejar de buscar el pájaro de sus sueños. Por el camino, con cada una de sus acciones, transformó la tristeza de sus súbditos en alegría, pero aun así, no lo encontró.
Un día, viejo y cansando, con la muerte trasformada en su sombra, decidió regresar a su palacio. Al llegar a su habitación, vio que su viejo pájaro gris esperaba por él. Feliz por el regreso de su amo, comenzó a cantar llenando su corazón de paz. El Rey observó que era diferente, con una belleza inusual, y lleno de gozo se sentó en su diván, para dormir arrullado por su canto angelical.
Al día siguiente, encontraron al Rey muerto en sus aposentos, con una hermosa expresión de paz en su rostro, y arropado con las alas azules de un pájaro que dormía junto a él.
Eva Franco
(Versión del pájaro Azul)


Lidyfeliz
Quiero ser la primera en decirte que es un relato muy bello, sensible que enseña lo bienechor de la bondad para con los otros, aunque esto signifique morir. Mi voto
Eva.Franco
Gracias Lidy, es un relato que tiene mucho significado para mí, porque encierra muchos elementos que nos llevan a reflexionar: sobre lo que buscamos, lo que tenemos y lo que debería ser…
Un abrazo querida amiga.
RafaSastre
Bello y poético como de costumbre, dulce Eva.
Eva.Franco
¡Gracias! ¡Eres un ángel!
Saludo amigo y un inmenso abrazo
CHARIS.CAVERA
Que bonito cuento, Eva, ha sido un gusto leerlo. Felicidades y el voto.
Abrazos!
Eva.Franco
Gracias Charis, el gusto es mío por que has pasado por aquí. Me alegra que te guste.
Un gran abrazo
Saludos
Diminutio
Es un dulce Eva. Que metáforas hermosas, sin dudas vienen de tu corazón por mas que sea tu menta quien las transcriba. Un beso
Eva.Franco
Sólo sé escribir con mi corazón, eso me trae siempre muchos problemas, pero me hace muy feliz. Gracias por pasar y compartir conmigo.
Saludos y un gran abrazo
VOLIVAR
Eva: me has emocionado, amiga; qué hermoso cuento. La bondad, auxiliar al necesitado, aunque nos cueste la vida… qué bien, amiga. te felicito, eres toda una escritora. Un caluroso saludo y mi voto. Volivar
Eva.Franco
Mi querido amigo Volivar, gracias por pasar y comentar. Tu siempre tan atento conmigo, apoyando mi trabajo. Es una historia que guarda varias reflexiones, especialmente para nuestros jóvenes. Muchas veces buscamos lo que ya tenemos, o nos dejamos llevar por la ilusión de lo que brilla y no por lo que realmente es. Después de todo, la belleza verdadera nace del alma y así se proyecta.
Un gran abrazo amigo y muchas gracias.
DavidRubio
Y colorín colorado así es como se cuenta un cuento. Un abrazo
Eva.Franco
ja ja ja ¡Gracias David!
De hecho, mi ángel se durmió entre mis brazos, y en un nuevo amanecer, el aura cambió sus colores. Un sapito se convirtió en príncipe y en una nueva historia su corazón se convirtió en flor…
Un gran abrazo amigo.
¡Saludos!
El Moli
¡Que hermoso escribes amiga! Esta historia amen de ser hermosa y tener una moraleja, muestra tu dulzura sin par que vuelcas en tus letras.
Feliz de tenerte de amiga, poder disfrutar lo que nos regalas y poder enviarte a portada. Lo mereces.
Un abrazo.
Eva.Franco
Mi querido Moli, feliz estoy yo por tenerte entre mis amigos, por siempre estar y compartir conmigo lo que piensas y los que escribes. Gracias a ti por tu sensibilidad y por ser tan auténtico.
Un gran abrazo. .
Asunfer
Muy hermoso Eva, el final de tu cuento inunda de paz, tan necesitada. Un abrazo.
Eva.Franco
Gracias Asunder por tu comentario, esa es la idea, sentir y pensar en la paz que siempre está dentro de nosotros, pero nos atribulamos al buscarla.
AmilcarMartinez
Conmovedor relato, Eva! Por instantes sentí quebrarse mi alma…. Exquisito! Muchos abrazos y mi voto ?
Eva.Franco
Gracias a tí Amilcar por pasar. Es una historia que reescribí con mi toque especial, con un final muy diferente a la que recuerdo,pero adaptada al momento que mi ángel vivía. Ahora es parte de sus propios relatos, de su propio transitar.
Un gran abrazo amigo.
VIMON
Muy bello relato, Eva, me recordó una vieja canción de amor yucateca, tan amorosa como tu relato, que dice:
Tengo un pájaro azul dentro del alma,
un pájaro que canta y que solloza,
y que en mis noches de infinita calma
es como una esperanza milagrosa;
tengo un pájaro azul dentro del alma.
Ese pájaro azul es el cariño
que yo siento por ti, mas no te asombres,
fue mi anhelo mas grande cuando niño
y se ha vuelto dolor ya que soy hombre;
ese pájaro azul es el cariño.
Eva.Franco
¡Dios! ¡Qué hermoso! Si lo pudiera votar, le daría miles de corazones. Desde hoy lo haré parte de mi vida y recordaré siempre quién me lo regaló. Gracias Vicente por tan delicado presente.
Un abrazo gran abrazo.
alca
Un relato muy bonito. Felicidades literarias y mi voto.
Eva.Franco
Mil gracias alca por pasar y comentar. Un gran abrazo.
LnaXIII
Muy muy hermoso Eva, un gusto leerte.