Diez años después ella le susurró, «Por favor, sea breve». Al no haber respuesta inmediata, dio media vuelta furiosa. Antes de marchar, un dedo dibujaba un corazón en su espalda. Un largo beso selló su respuesta.
Diez años después ella le susurró, «Por favor, sea breve». Al no haber respuesta inmediata, dio media vuelta furiosa. Antes de marchar, un dedo dibujaba un corazón en su espalda. Un largo beso selló su respuesta.
volivar
Sol.Maya: lindo, en verdad, esto que nos has compartido. Felicidades. Mi voto y un saludo desde México
volivar
Sol.Maya
A veces por las prisas nos perdemos lo mejor;) Gracias volivar.
DavidRubio
Rotundo micro, con inicio, nudo y desenlace. Enhorabuena