El jarrón de cristal

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    Esa mañana había inspeccionado la escena de un doble crimen; un caso sencillo, sin enigmas, de los que sólo ofrecen horror, podredumbre y asco. En eso pensaba el comisario Benítez cuando entró en la florería, de camino a su casa.

    —Buenas tardes, quiero hacer un regalo a mi mujer.

    —Muy bien, ¿qué flores le gustan a ella? —preguntó la dependienta.

    El comisario mordisqueó su labio inferior y se frotó la yema de los dedos. Con voz muy baja, casi un murmullo, respondió:

    —No… no lo sé.

    La empleada arqueó las cejas y dejó escapar un discreto soplido. Recorrió con su mirada los expositores del establecimiento y alisó su delantal.

    — Acompáñeme — le dijo mientras dejaba atrás el mostrador.

    Tras una pequeña charla acerca del arte floral, Benítez salió de la tienda con un ramo de orquídeas, rosas, lirios y tulipanes.

     

    Aunque había sido informado de la investigación durante toda la mañana, quiso supervisarla personalmente. El piso, una segunda planta, quedaba cerca de su domicilio. El inspector Salazar, avisado de su llegada, lo esperaba en el vestíbulo.

    —Comisario, casi hemos terminado. El juez y el forense acaban de irse. Pronto llegarán los de la funeraria.

    Lo primero que vio al entrar en la vivienda, en una repisa del recibidor, fue una foto de dos niños, ambos sonreían.

    —Están en el colegio —comentó Salazar—. El equipo de psicólogos ya está avisado y decidirá quién se puede hacer cargo de ellos.

    El salón era amplio y decorado con un estilo convencional; en la parte interior, la mesa de comedor; cerca del balcón, a modo de rincón de lectura, un par de sillones y una lámpara; entre ambas zonas, el sofá: recostado en él, en decúbito lateral, yacía el cuerpo de una mujer. Vestía una blusa lila y unos pantalones blancos: de la sien le bajaba un reguero de sangre coagulada. En medio del comedor, sobre la alfombra manchada de rojo carmesí, boca arriba, el exánime cuerpo del marido.

    —Él era comisario de estupefacientes, ¿verdad?

    —Sí —informó el inspector.

    Junto al sofá, tirada en el suelo, se hallaba una pistola.

    — ¿Fue la mujer? —inquirió Benítez.

    —Sí, sus manos son las únicas con restos de pólvora.

    — ¿Se ha tomado declaración a los vecinos?

    —En el momento de los hechos solo permanecía una persona más en el inmueble, una vieja. Fue quien nos avisó al oír los disparos —Salazar consultó su bloc de notas y siguió—. Según ella, este matrimonio discutía muy a menudo, dice que, más de una vez, quiso llamarnos a causa de los gritos.

    El comisario observó trozos de cristal en el suelo. Se agachó y cogió uno para examinarlo de cerca.

    —Un jarrón —confirmó el inspector— cromado, tintado en azul marino. Lo hemos rehecho, más o menos. Cayó al suelo desde la mesa, todavía se ve su marca en el tapete. Es el único desperfecto del salón.

    »Nos hemos preguntado cómo pudo sorprenderlo; un policía experto, como él, sabía qué hacer cuando te encañonan. Por eso pensamos que la pistola debía estar oculta a sus ojos hasta el momento del disparo. Por la posición del cadáver, la bala debió salir de aquí —Salazar se situó frente a la mesa—. El único lugar donde podía estar guardada el arma era dentro del jarrón. Ella, al sacarla, lo tiró al suelo, se encaró a su marido y… ¡Pam!

    —Después ella se suicidó —cortó Benítez zanjando el relato de los hechos— ¿Y las flores?

    — ¿Flores dice? No hemos encontrado ninguna.

    Sobre la mesa, se hallaba otro portarretratos que mostraba a las víctimas, jóvenes y sonrientes; tras ellos: palmeras, una piscina con una construcción decorativa en forma de pagoda y un cielo azul.

    —Parece mentira, ¿verdad? Dos hijos pequeños, una buena posición social,… ¿Cómo pudieron llegar a esto? —reflexionó en voz alta el inspector.

    —Es un hotel de la Riviera maya.

    — ¿Cómo dice?

    —Reconozco esa estructura en el centro de la piscina —Hizo una breve pausa sin dejar de mirar la foto —. Fui allí cuando me casé.

    En ese instante los agentes de la policía científica les informaron que su labor concluyó y los cuerpos podían trasladarse al tanatorio.

    —Preséntame mañana el informe, lo entregaremos al juez por la tarde —indicó a Salazar antes de marcharse.

     

    Todo eso vio Benítez antes de comprar el ramo que ahora estrujaba frente al portal de su domicilio. Entró en el vestíbulo y esperó al ascensor. Al abrir sus puertas salió la anciana que vivía en su mismo rellano.

    — ¡Oh, vaya sorpresa! Hoy salió pronto del trabajo. ¡Pero qué flores más bonitas trae! ¡Qué contenta se va a poner Mónica! —Dijo casi sin respirar— Anoche les oí discutir y…

    —Gracias —zanjó el comisario ya dentro del ascensor.

    Al llegar a la segunda planta el elevador se había impregnado del aroma de las rosas.

    Con solo una mano libre, tuvo dificultad para abrir la puerta. El piso se encontraba en silencio: ese silencio que asalta las tripas y retuerce los intestinos. Dejó las llaves en el vaciabolsillos, rozando con el brazo el portarretratos de sus hijos, Juan y María.

    Entró en el salón. Su mujer estaba allí, junto a la puerta de vidrio que daba al balcón, mirando las jardineras.

    Frente a él destacaba el jarrón que un día lució las flores de su primer aniversario de boda: un jarrón de cristal, cromado, tintado en azul marino.

    — ¡Qué quieres ahora! —dijo Mónica sin tan siquiera girarse; apoyada en el respaldo de uno de los dos sillones orejeros —. Hay que recoger a los niños del colegio o acaso te has olvidado.

    —Por favor no empieces otra vez, solo quiero…—Tragó saliva— Llevaré la alfombra a la tintorería el viernes, como dijiste.

    — ¡Y ya está! ¿Quieres mi agradecimiento! — le increpó sin variar su postura—Por mí como si te vas de putas. Estoy harta.

    Cualquier otro día Benítez hubiera respondido con un desplante, con un reproche o con un insulto: pero ese día no.

    — Te traigo un regalo —acertó a decir con una voz cercana al susurro.

    Mónica se giró despacio y vio a su marido, a sus ojos enrojecidos y a las flores que le mostraba. Se acercó a él, sin apartarle la mirada. Agarró el manojo por la envoltura de los tallos y hundió su nariz entre las rosas. Pudo decir cualquier cosa pero sólo consiguió articular: —Huelen muy bien. Él trató de besarla pero ella apartó la cara y se dirigió hacia el jarrón.

    —No te pido que me ames como el primer día —explicó mientras dejaba el ramo sobre la mesa—. Sólo te pido respeto.

    —Te respeto…y te amo.

    — ¿Y crees que con esto se soluciona todo?

    —Intentémoslo.

    El salón se quedó, otra vez, en silencio. Ella, frente a la mesa, aferraba el florero contra su pecho; él, apenas a metro y medio, observaba los bordados de su blusa lila.

    —He estado pensando mucho desde anoche; he pensado demasiadas cosas…—dijo Mónica recogiendo el ramo—. Anda, ve a buscar a los niños al colegio. Se pondrán contentos. De paso, compra el pan.

    El comisario siguió a su mujer de camino a la cocina y le preguntó:

    — ¿Lo conseguiremos?

    —De momento, voy a poner en agua estas flores —le respondió con una leve sonrisa.

    — Me parece bien —Se despidió mirando de soslayo los reflejos que la luz dibujaba en la superficie del jarrón que Mónica había dejado al lado del fregadero.

     

    Con mi total agradecimiento a Geli y Oscar de Borradores.es por todas las correcciones que han mejorado, en lo posible, este relato.

    Comentarios

    1. Avatar de español/peruano

      español/peruano

      21 julio, 2013

      Me encantó, David. Es una especie de Dejavú. Veo que una de tus especialidades son las historias policíacas. En esta en concreto creas desde el primer momento el ambiente apropiado. Mi voto y un saludo.

      • Avatar de DavidRubio

        DavidRubio

        23 julio, 2013

        Apreciado EP se me ocurren tan pocas historias que me da igual del género que sea. Mis gustos si son policiacos o de ciencia-ficción pero a la hora de relatar, lo que salga. Bueno en mi estilo que prosa-poética o textos románticos no creo que fuera capaz de escribirlos. Saludos

    2. Avatar de Makuro.M.Clavier

      Makuro.M.Clavier

      21 julio, 2013

      Atrapante, me parece el mejor adjetivo. Ya me esperaba el final trágico, pero me lo cambiaste y a decir verdad el final optimista me dejó un mejor sabor de boca.

      Excelentes tus recursos para el misterio, en este caso, el déjà vu tal cual lo menciona el colega español/peruano.

      Un saludo y un fuerte abrazo.

      • Avatar de DavidRubio

        DavidRubio

        23 julio, 2013

        Apreciado Makuro, este texto me dio quebraderos de cabeza para darle el tono. En Borradores.es corregí muchas cosas. Un final trágico hubiera sido muy predecible y entonces par qué hubiera servido el ramo de flores. si que utilicé esas similitudes para crear esa idea de que todo acabaría igual. Saludos

    3. Avatar de RafaSastre

      RafaSastre

      21 julio, 2013

      Muy bueno, David. Como dicen los compañeros, es un texto que -además de estar excelentemente escrito- engancha al lector desde la primera línea. Un abrazo, amigo.

    4. Avatar de dulcinea del mar

      dulcinea del mar

      21 julio, 2013

      Hola David, ahora está mas clara la historia, la narración es mas directa , como ya habíamos comentado en tu blog, esta vez no hay dudas, muy bien tratado el tema y el desenlace. Muy logrado, mi enhorabuena, te doy mi voto y tambien te doy un saludo y porque no un beso, que te lo mereces.
      Puri

      • Avatar de DavidRubio

        DavidRubio

        23 julio, 2013

        Dulcinea, tu beso ya ha dado sentido al relato. Además has sido testigo directo de las correcciones. Por eso valoro aún más tus palabras. Un abrazo y otro besazo para tí

    5. Avatar de Asunfer

      Asunfer

      21 julio, 2013

      Un final con un punto de nostálgica esperanza, abierto, doméstico para alivio del protagonista, afortunadamente para él las escenas trágicas y los finales macabros les ocurren a los otros, tal vez sea así en la vida real, un pequeño detalle de corazón cambia un oscuro destino. No estoy segura de que algo así fuera lo que quisieras trasmitir pero a mí me ha venido a la cabeza al leer tu relato, enhorabuena por él. Un abrazo.

      • Avatar de DavidRubio

        DavidRubio

        23 julio, 2013

        Apreciada Asufer, la idea del relato es que un comisario ve la escena de un crimen y se da cuenta de que todas las circunstancias son exactamente iguales a las de su matrimonio. Capta el mensaje de que podría tener el mismo final. De ahí que comprara el único elemento que no estaba en la escena del crimen: las flores. Después se repiten las similitudes pero con la diferencia que la mujer pone las flores en el jarrón. Por cierto dejo abierto el final y también la duda de si había o no una pistola escondida. Un abrazo

    6. Avatar de A.D

      A.D

      21 julio, 2013

      Me encantan los relatos policíacos, y es muy interesante esa coincidencia del jarrón. Benitez estaría cagado por si la mujer sacaba una pistola también… xD Un detalle. Cuando se levantan los cuerpos en un crimen debe estar un juez presente y lo hacen los ayudantes del forense, encargados de llevarlos a la morgue, no los de la funeraria. Es solo un detalle para darle realismo. Saludos y voto

      • Avatar de DavidRubio

        DavidRubio

        23 julio, 2013

        Gracias por tu aguda observación. La verdad es que necesitaba que el comsiario y el inspector estuvieran sólos. Tienes toda la razón con lo de que el juez y el forense deben levantar el cadáver. He tratado de solucionar ambas cosas haciendo que el comisario acudiera al final cuando ya se acabaron las pesquisas. Una relajación del procedimiento. Agradezco tu apunte, de verdad. Saludos

        • Avatar de A.D

          A.D

          23 julio, 2013

          De nada hombre. Lo cierto es que a mi me encanta las novelas policíacas y estuve pensando en escribir una pero no tengo experiencia por eso me metí aquí. Busque info y hable con gente para saber procedimientos y todo eso. Conseguí algo de info jeje en fin, lo dicho, que no me des las gracias. nos leeremos, yo por lo menos atentamente

      • Avatar de DavidRubio

        DavidRubio

        23 julio, 2013

        ¡Qué gusto volver a leerte! ¿Para cuando un nuevo artículo tuyo Lucia?. Un abrazo

    7. Avatar de Mabel

      Mabel

      21 julio, 2013

      Me gustan las peliculas policiacas, me entretienen. Un abrazo y mi voto desde Andalucia

    8. Avatar de

      volivar

      21 julio, 2013

      DavidRubio: amigo, nos has cambiado la jugada… está uno, emocionado, esperando que en jarrón estuviera una pistola…. y la sorpresa: un final, que aunque no sea trágico, sí provoca emociones, en ese caso agradables.
      Texto escrito con admirable maestría.
      Mi voto y un saludo
      volivar (Jorge Martínez

      • Avatar de DavidRubio

        DavidRubio

        23 julio, 2013

        ¿Y quién dice que en el jarrón no estuviera la pistola? Ella dice que pensó en demasiadas cosas. Un abrazo de vuelta

        • Avatar de A.D

          A.D

          23 julio, 2013

          exacto! jajaja lo pensé, pero la sonrisa que tenia al irse… cambio de opinión jajaja

    9. Avatar de Eva.Franco

      Eva.Franco

      22 julio, 2013

      Me encantó desde el principio, muy ameno y bien estructurado, con un final que jamás imaginé, pero dejó de ser atractivo por eso, al contrario, fue muy placentero.
      ¡Me encanto!
      Mi voto y un gran abrazo.
      Por otra parte, disculpa la demora, he estado ausente por dos semanas, recién me estoy poniendo al día con sus últimos trabajos.
      Kiss

      • Avatar de DavidRubio

        DavidRubio

        23 julio, 2013

        ¿Tardanza?, por favor para mí es un honor que leas mis relatos. Un enorme abrazo

    10. Avatar de AmilcarMartinez

      AmilcarMartinez

      26 julio, 2013

      Estupendo relato David! Este es el género que me deleita…. En este caso particular me ha resultado grato leerlo y desmenuzarlo lentamente. Bien hecho!! Un abrazo y mi voto…!

    11. javier

      29 julio, 2013

      muy bueno david…engancha..ers un artista .

    12. Avatar de Rojo.Nieve

      Rojo.Nieve

      6 agosto, 2013

      Buen pulso narrativo en tus relatos, y buenos dialogos.
      Saludos David.

      • Avatar de DavidRubio

        DavidRubio

        19 septiembre, 2013

        Te agradezco, bochornosamente tarde, tu comentario Rojo Nieve. SAludos

    13. Avatar de Ruben-Vazquez

      Ruben-Vazquez

      18 septiembre, 2013

      Que buenos cambios y sorpresas manejaste, me gusta ser sorprendido en los relatos, y tú lo hiciste de una forma original. me da mucho gusto leerte de nuevo, un abrazo amigo

      • Avatar de DavidRubio

        DavidRubio

        19 septiembre, 2013

        Te aseguro que es recíproco Rubén. Un abrazo amigo

    14. Avatar de Silvia

      Silvia

      22 septiembre, 2013

      Me encantó tu relato, la forma en la cual todo se conecta, un 10 sin duda :), mi voto y un gran saludo.

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