Solo he de saber lo incierto que soy al parecer, si no hubiere estado tanto tiempo sin conocerme, jamás habría notado el fenómeno inhumano que invade en mí, y toma posesión del lugar en donde halla el oscuro y libidinoso sentimiento amoroso.
Cuando esperé la juvenil ilusión, o en el estómago una canción, noté que aquél, no existía para lo fuere que hubiera dentro de aquel lugar de mí cerebro al que le atribuyen el sentir, pues bien, adolescente era, y la identidad que formé se hizo cada vez más oscura, pero menos tortuosa, con el tiempo noté que no sentía amor por nada en absoluto, ¡por nada!
Pues claro que feo sonaba, pero a mí me encantaba, en individualismo parecía lo más lógico, y con esto también lo más cercano al amor que tenía, pero… ¿Por qué yo, un hombre decidido-inteligente-“inhumano”, ha de necesitar sentir similar al amar?, aquello me hizo dudar, y al pensar que aquella identidad que tanto busqué su construcción, fuere a desvanecerse por la idiotez entrañable. comencé a ponerme a prueba.
No me avergüenza comentar ciertas acciones aborrecibles-criticadas, porque mi vida jamás pretendió ser cuento de hadas, pues bien comenzando la narración trágica, solo diré que hice desaparecer a mi familia y recuerdos casi por obra mágica, pero con esto noté que seguía amándome, como si del amor dependiere, la felicidad que guardome cautiva.
Pero ¿qué pretendes pedazo de idiota?. ¿ser feliz o un subnormal asentimental? Noté que cada vez que buscaba este comportamiento indolente, una parte de mi pretendía demostrar a la gente, como este hombre mostrase la felicidad de la lógica, la cual hoy estaba de lado de la felicidad, y es que siempre fui feliz pero no había de necesitar demostrar nada, pues cuentas doy de que mi felicidad fuese desarrollada mucho mejor, fuera de este gris lugar, y sin las rejas que atrapan aquel corazón, que hoy sé que existe.


español/peruano
Nueva inspiración para nuevo apodo. Un saludo y mi voto.
durandarte
Vaya, muy existencial! Justo como lo habías definido! Y aún del amor dependen los más profundos sentimientos; transformados en pensamientos: subjetivos, etéreos, fugaces, pero sin prescindir, claro está, de la esencia del corazón: su virtud: amar.
Voto y saludos hasta Chile amiga mía.
Durandarte
VOLIVAR
exspectantes beatam: vi tu perfil, amiga, y me di cuenta de que eres muy joven, por lo que admiro más lo que nos has compartido: tus más lindos sentimientos, lo que constituye, precisamente, el quehacer del buen escritor. Con un poco de estudio de la sintaxis, y asunto arreglado, a deleitar a tus lectores.
Un saludo y mi voto desde México
Volivar (Jorge Martínez