Un día me levanté pensando en que diferente sería el mundo con gente decente. Me di cuenta de que estaba soñando, seguía durmiendo aunque creyera que me había levantado, porque aquello que pensaba era realmente imposible. Encendí en mi sueño la televisión y empecé a ver miles de noticias sobre personas que defendían el bien común, apostaban por los más necesitados y que los políticos eran personas destacadas de la sociedad que ponían sus medios, su formación y su vida al servicio de los demás. Así, el pueblo al que servían les devolvía con creces su trabajo en forma de regalos de todo tipo. Algunos recibían educación para sus hijos, otros recibían vehículos para poder moverse, otros casas. Había unos pocos que tenían la gran suerte de recibir empresas para dar trabajo a más gente. Aquellos políticos no tenían salario fijo, sino que vivían de lo que ganaban con sus decisiones, que, incluso a veces no eran acertadas, pero el pueblo les agradecía por ellas, porque es innegable que alguien tiene que decidir y que eso es un bien a la comunidad que pone su confianza en ellos.
Disfruté bastante de aquel sueño y cuando finalmente desperté —esta vez sí estaba despierto porque en la televisión aparecieron muchos personajes conocidos y no imaginarios— me sentí sucio. ¿Por qué llamamos corrupto a un político que recibe regalos como trajes, viajes, coches, casas o empresas? ¿A caso no se ganan aquello con el sudor de su frente? Me puse a pensar en lo injustos que somos a veces. Aquellos hombres y mujeres lo dan todo por nosotros y sólo vemos cuando reciben regalos de algunos a los que ellos benefician. Deberíamos todos darles regalos, no sólo los empresarios que reciben contratos gracias a sus decisiones parlamentarias. Todos deberíamos regalarles parte de nuestras deudas, de nuestros sufrimientos, de nuestras enfermedades y nuestra falta de educación. Todos deberíamos decidir quitarles el salario para que dependieran de nuestros regalos y así, queridos amigos míos, poder hacer este mundo más justo y solidario. Creo que si vivieran como nosotros, de lo nuestro, de lo común a todos, podrían entonces entender al pueblo del que forman parte y hacerse uno más de nosotros.


español/peruano
Desgraciadamente la corrupción salpica a todos los países, a unos más que a otros. A los políticos habría que darles el salario mínimo profesional, y en función de sus logros, añadir incentivos. Aunque claro, nadie querría ser político porque solo están por el dinero. Un saludo y mi voto. Te invito a que leas algunos de mis escritos.
Pernando.Gaztelu
Muchas gracias por el comentario che, es duro saber que las cosas no tienen visos de cambiar en el corto plazo, y cuando veo ciertas cosas, me desahogo con mis “sobre…” Después me paso y te leo un poco, un abrazo, Per.
RafaSastre
Buena reflexión, Pernando.
Pernando.Gaztelu
Gracias rafa, necesitaba sacarla afuera.
foixos
La desgracia, Pernando es que por mucho que luchemos los “Que se Jodan”, por mucho que les quitemos su sueldo, siempre lo reciben de otro modo, siempre… ya en forma de sobres marrones, ya en forma de eres fraudulentos, ya en forma de compadreo e incluso con la lotería, que también les toca a ellos. Los de abajo, los que estamos en esa lista maldita del paro y tenemos más de una edad, nos queda que nos digan ese “halago” desde el congreso - de todos los españoles-: >Que se jodan<. Mi voto y mi saludo, amigo.
Foixos
Pernando.Gaztelu
Gracias, es intolerable que en otros países por cosas menores los políticos renuncien por su “falta de credibilidad” y aquí, con cosas tan evidentes estén de rositas… y con seis millones de personas en el paro… Algo tiene que pasar, no hay dudas.
Asunfer
En cierta forma con tu reflexión has dado con el dedo en la llaga, pues estamos asistiendo a una farsa que destapa la hipocresía en la que nos movemos, el decir una cosa y hacer la contraria, el mantener una fachada de mentiras asumidas hasta que finalmente las mentiras se convierten en verdades. Teatro, es todo puro teatro.
Pernando.Gaztelu
Teatro y del de terror… Gracias por comentar Asunfer, la cosa no pinta nada bien, y lo malo es que no es a ellos a los que les pinta mal, es a nosotros…
mauge
Me encantó el relato, está muy bueno eso de darles nuestros regalos de inconvenientes que tenemos gracias a la acción de esta gente tan honesta que nos gobierna. Muy bueno, tienes mi voto.
VOLIVAR
Pernando: qué propuestas tan acertadas; a los funcionarios regalarles parte de nuestras deudas, de nuestras congojas.
A propósito, de escucha en las noticias que al tal Rajoy lo traen bocabajeado, pero que el amigo no quiere renunciar… A lo mejor se va si alguien el parlamento le regalara un salario mínimo.
Mi voto y un saludo
Volivar (Jorge Martínez
Pernando.Gaztelu
El Marianico… ese es otro más del montón. Vaya inepto, siquiera fuera capaz de arreglar las cosas o, almenos, no empeorarlas… Pero no. El hombre es incapaz y hasta se le olvidó comentar a sus votantes (y al resto de almas impuras) que mantiene conversaciones con un tipo, amigo suyo él, que está en la cárcel por tener 47 millones de euros. El tipo era un don nadie, el tesorero de su partido. ¿Por qué debería dimitir alguien que le dice “no te preocupes Luis, todo se arreglará” a un amigo encarcelado “injustamente”? No, aquí ya no hay manera, ni poniéndoles salario mínimo ni con cepos, aquí los pájaros acampan a sus anchas… Ay, cuate, esto se está complicando, y mucho.
LUIS_GONZALEZ
Completamente de acuerdo amigo, voto…
Pernando.Gaztelu
Gracias amigo, ya ves, que por todos lados lo mismo. Un abrazo.
Lidyfeliz
Estuviste pensando, Pernando. Y mucho. A vecesno es bueno, porque se llega a conclusiones precipitadas. Yo creo que los corruptos son tanto los políticos que reciben sobornos y prebendas como los que sobornan. Hay que tener mucho cuidado, porque por ahí, sin querer entramos todos de alguna forma.
Me gusto esta reflexión. Y los sueños, sueños son, amigo. Mi voto
Mabel
Eso si que es verdad, hay muchas personas corruptas en este país y en definitiva que pasa con ellos.
No hacen nada por miedo. Un abrazo y mi voto desde Andalucia
Encarna.García
Gracias la la tremenda crisis que padecemos y que se la debemos a ellos y a sus amigos “donantes a cambio de concesiones y favores”, se ha destapado la caja de Pandora y sabemos de la corrupción que lleva instalada en nuestro país muchos años. Ojalá algún día cambie el panorama y las cosas sean como en tu sueño. Un saludo.