Los empleados de la fábrica de jabón, tan enlutados ellos, discuten sobre el color que deben tener las pastillas.
Los directivos de la empresa intentan hacerlo a su gusto, pero no saben fabricar un buen jabón, aunque sí saben venderlo a buen precio.
Aún así, como no hay mucha agua para limpiar porque llueve poco y nunca a gusto de todos, nos hemos acostumbrados a un poco de roña, aunque últimamente comienza a picar. Y los consumidores se quejan.
Misterios de la vida, al consumidor insatisfecho los directivos le dan jabón a gusto y con abundante agua, mineral por supuesto, de esa que satisfacer a las personas que valoran los pequeños placeres de la vida.
Al final los consumidores se hartarán, comprarán sosa caustica y con el aceite de freír los chorizos se lo fabricarán ellos mismos.

Inquietud
Nos hartaremos alguna vez de estar insatisfechos?
espero que si, jeje.
Periplo
En este creo que estuve demasiado surrealista… Por si no se entiende, los empleados de la fabrica de jabón se refiere a los jueces y los directivos son los políticos.