Me encontraba atrapado en el Aeropuerto Benito Juárez de la capital, eran casi las nueve de aquella mañana lluviosa y hace mucho que ya debería de estar sobrevolando por encima de las nubes.
Ese día la emoción por viajar se me estaba escurriendo como las gotas en la ventanilla del avión. Después de dos horas de retraso, por fin se nos llamó a los pasajeros del vuelo 459 de American Airlines con destino al Aeropuerto Internacional de Los Ángeles LAX. Yo seguía encabronado, ni siquiera me sentía cómodo porque me tocaba sentarme en el “6A” irónicamente el mejor lugar para volar en el Boeing MD-80 de la aerolínea americana.
El avión comenzaba a llenar espacios de a poco, los asientos eran azul marino y contrastaban perfectamente con las mascadas alrededor de los finos cuellos de las asistentes de vuelo; que por cierto estaban demasiado hermosas como para trabajar solamente sirviendo sodas con ron y brindando indicaciones sobre cómo utilizar el estúpido chaleco amarillo de seguridad. Parecían modelos. El vuelo 459 con destino a Los Ángeles estaba demorado, el mal tiempo en la Ciudad de México había arruinado mi plan de aterrizaje en la tierra de los bikinis y las estrellas de cine. Solo podía contemplar los nubarrones de color gris mientras escuchaba las dudas y reclamos de los demás pasajeros a bordo.
En la mente tenía dibujado el paisaje al que llegaría, nunca había tomado un vuelo internacional y mucho menos lo había hecho por trabajo. A pesar del retraso y de la molestia del desvelo por tener que llegar con tres horas de anticipación para documentar la maleta, me mantenía inquieto. Mi respiración era relajada y mi actitud pasivo-agresiva de acuerdo al contexto que se presentaba en aquella mañana.
Por fin después de otros interminables quince minutos sentado en la aeronave moviendo constantemente los pies dentro de mis botas cafés de motociclista de Harley Davidson y mirando por la ventanilla como desfilaban otros aparatos; se escuchó:
“Ladies and Gentlemen this is your captain speaking we like to welcome you onboard this American Airlines flight to Los Angeles International Airport. The flight duration is around three hours thirty minutes and we are expecting a fairly smooth flight today. Once again we thank you for choosing to fly with us and we hope you enjoy your flight.”
-Yeah, Fuck you y despega de una puta vez- Dije para mis adentros.
Los avisos de no fumar y de ajustarse el cinturón seguían encendidos, sigo sin explicarme porque demonios anuncian vuelos de “No Fumar” cuando en realidad desde hace más de 10 años ya no dejan echar humo ni siquiera a 300 metros a la redonda de las Instalaciones del Aeropuerto, supongo que ese aviso deberían de cambiarlo por el de “Apaga el maldito celular” que bien valdría la pena utilizar para todos aquellos nerds esclavos de la tecnología.
Las sobrecargos comenzaban la dinámica de instrucciones de seguridad. Hice lo debido, me ajusté el cinturón mire por última vez los pechos de la joven empleada de la aerolínea y cerré los ojos sin vergüenza alguna.
No me emocionaba para nada acudir al International Pow Wow, una feria de turismo que organiza la Asociación de viajes de Estados Unidos (U.S. Travel Association) a la que por si fuera poco fui invitado por mera coincidencia cuando contesté aquella llamada en la oficina de mi jefe.
Como es bien sabido por todos, la capital del cine mundial tiene al turismo como la actividad número uno en la ciudad, con los visitantes internacionales que constituyen alrededor del 20 por ciento del mercado, pero que representan casi el 35 por ciento de los gastos que se generan. El evento “Pow Wow” les da la oportunidad a los de California de crecer en su participación en el mercado internacional, pero lo más importante no son sólo los 4 días en que sesiona el evento, sino los millones de dólares en turismo de cara al futuro que se reservan o negocian durante esta feria.
Yo iba acreditado para el medio “Reporte de Viajes” específicamente como periodista de Turismo, había otros en el vuelo que también cubrían la fuente de Sociales, Negocios y claro, si era un evento en Los Angeles California, no podían faltar los periodistas de Espectáculos y uno que otro paparazzi desconocido.
Era jueves y el fin de semana parecía ser de los más largos y cansados en el año, yo no tenía cabeza para eso, solo pensaba en escaparme a Las Vegas para el martes a mediodía, lo tenía todo planeado, la cámara fotográfica estaba más ansiosa que yo por conocer a las fuentes danzantes del Bellagio junto con la pirámide del Luxor, francamente a mi me importaba más jugar en los tragaperras para después embriagarme y coquetear con las meseras de los bares nudistas a lo largo y ancho del Strip.
Pero esto no es el principio de mi historia, todo comenzó dieciséis meses atrás…


español/peruano
Espero que nos cuentes cómo comenzó la historia, pues está interesante. Me gusta tu forma ágil de narrar,así como la utilización del lenguaje. Muy bueno. Mi voto y un saludo.
Alberto Casado
Mario.Alberto
Hola amigo:
Ya estoy trabajando en contarles la historia a todos. Gracias por tu apunte, trato de ser lo más sencillo posible en mi narrativa.
Rolando-Blanco-Santiago
Me ha gustado mucho y me uno a la petición anterior, espero saber mas de tu historia
saludos