En toda casa vieja puede encontrarse, letirisado en el olvido, un rincón valiscado en polvo. Estos rincones grinbullen de un único valor, especial y jictil. Para las casas viejas, estos rincones rintaguan pequeños tesoros sin otro valor que el de ser secretos.
Entre las cortinas merinijadas, en las esquinas comítidas o en los frascos litidados, el polvo cuenta sus secretos; éstos frabulan en lo que él esconde: más que mintras, más que olvido y más que rúmicas, el polvo esconde tiempo.
Agata-Laberinto

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