OBSESIÓN
Nunca, pero nunca nunca me gustaron las plantas y mucho menos las flores. Más aún, las detesto. Soy un hombre de oscuridad, nocturno, aborrezco todo lo que se interpone en mi camino. Mi madre tenía un jardín, sí. Y lo cuidaba más de lo que me cuidaba a mí. Eso decía mi padre. Estaba obsesionada con los colores, lloraba cuando una flor se marchitaba o si veía un limón caído a los pies del árbol. Lloraba todos los días y prácticamente todo el día. A la mañana me servía el desayuno en el comedor pero cuando bajaba a tomarlo, ella ya estaba en el dichoso jardín. Para mí, el desayuno, el almuerzo, la merienda y la cena se servían solos. Mamá nunca estaba conmigo. Jamás me preguntaba sobre el colegio, mis amigos, las maestras, mis gustos. No le interesaba. Aprendí a cuidarme solo cuando papá murió intoxicado por un té de manzanilla de la planta que ella cuidaba con tanto esmero. Estuvo un tiempo detenida por homicidio involuntario. Pero al regresar, siguió con el jardín, regándolo con sus lágrimas y pidiéndoles perdón a las malditas plantas por haberlas abandonado. Levantó una lápida y enterró las flores marchitas, macizos marrones y hasta una rama rota. Hasta que no arregló todo y enterró, con dolor lo que se había muerto, no entró a la casa. Creo que fueron como diez días. Eso sí, al entierro de mi padre no fue. Una vez me subió la fiebre, tosía y casi no podía respirar. Quiso darme un preparado de diversas hojas, pero no lo tomé, por si acaso. Me fui a lo de la vecina y ella me mantuvo en cama y cuidó hasta mejoré. Creo que mi madre ni se enteró. Ella y sus plantas. Ella y sus flores. Ella y sus árboles.
A mí me parece que estaba loca, qué quieren que les diga. Hablaba con los arbustos como si fuesen personas; todo delicadeza, todo caricias, todo mimos con las flores. Yo ni salía al jardín porque me asfixiaba de tanto aroma. Lo odiaba.
No la tuve que internar, por suerte. Se descuidó con la planta carnívora. La enterré debajo de la Santa Rita. Juro que me costó. Lo hice casi casi con los ojos cerrados, porque los colores me ciegan.
Sí. No puedo mentirles: nunca, pero nunca nunca me gustaron las plantas y mucho menos las flores. Más aún, las detesto. Por favor, no me las traigan al cementerio. Cada vez que ponen una me revuelco en la tumba.
Lidyfeliz

español/peruano
Sorprendente final. Me ha gustado. Mi voto y un saludo.
Lidyfeliz
Gracias español/peruano. Me alegro de que te haya gustado.
AmilcarMartinez
Qué padecimiento más horrible debe ser sufrir de antrofobia (miedo a las flores o al olor que emana de ellas)… Dramático relato Lidy, con un epílogo magistral!
Lidyfeliz
Amilcar, gracias por darle nombre a esta fobia. Qué bien que te gustó el cuento y consideres tan bueno el final. Hubo quien no lo entendió, podés creer?
VOLIVAR
Lidyfeliz: bellísimo y original relato con el que hoy nos has deleitado, amiga; admirable el final.
Mi voto con un saludo afectuoso.
Volivar (Jorge Martínez
Lidyfeliz
Muchas gracias, Jorge. No tengo tanta producción como todos ustedes mis compañeros, pero de vez en vez se me ocurre alguna cosa interesante.
Irma
Wow… Un final inesperado con una historia macabra y entretenida! Te dejo mi admiracion y mi voto! Saludos desdde Mexico!
Lidyfeliz
Gracias Irma. Me alegro que te gustara la historia aunque fuera macabra.
RafaSastre
Buenísimo, princesa. Excelente, maravilloso. Lástima que solo pueda ofrecerte un voto. Pero te envío mil abrazos.
Lidyfeliz
Gracias, Rafa. En este cuento, lejos de ser princesa soy la bruja que lleva la manzana envenenada jajaja
Adelaida_Lopez_Marcos
Interesante, pasas a pasarela con este voto!!!!
Lidyfeliz
Gracias Adelaida por el empujoncito, pero lo único que me interesa es que les guste lo que escribo y si no les gusta que me lo digan, así corrijo y aprendo.
Mabel
Me ha gustado, un abrazo y mi voto desde Andalucia
Lidyfeliz
Muchísimas gracias, Mabel por pasar, leer y comentar mi cuento. Un abrazo desde Mar del Plata a la bella Andalucía
María Enriqueta Roland
Lidia, me encantó tu cuento.Siempre me asombras con tu forma de expresar las cosas más difíciles en un manera simple que sólo los buenos escritores consiguen.
Mi voto y mi afecto.
Enriqueta, desde Mar del Plata todavía con frío.
Lidyfeliz
Gracias por decirme eso Enriqueta. A veces pienso que soy demasiado llana y simple.
“Todavía con frío” decís? Nos falta lo peor de agosto, conciudadana. Hoy llovió y acabo de llegar de la calle y me llevaba el viento. Un abrazo.
Érase.una.vez... (Rosi)
Vaya que la obsesisión era grande. Al principio decía ¿Cómo no puede gustarle a alguien las flores y las plantas? Pero luego de leer todo el relato, poniéndome en el lugar del protagonista lo entendí y da impotencia que alguien quiera más a las plantas que a su propio hijo. Está interesante, me gustó mucho el final.. Mi voto, un abrazo
Lidyfeliz
No siempre las cosas son como uno desea que sean. Gracias por leer y comentar
DavidRubio
Soberbio relato. Contundente, profundo. EXTRAORDINARIO. Me quito el sombrero. Un abrazo
Lidyfeliz
Sos muy generoso, David. No esperaba tanto de mi cuento. Pero me llevó varios días escribirlo y dejarlo a punto. Gracias.
coinup(Nicolás)
Normal que no le gusten las plantas al pobre! Excelente relato Lidy
Un abrazo,
Nicolás