Caminaba rumbo al centro de la ciudad; la avenida independencia del centro de Chihuahua, su primer día de clases en la universidad había terminado. Algo de lo más interesante de su día era el conocer a una de sus compañeras; le parecía muy atractiva e inteligente, pues su carrera no era cosa fácil.
Llevaba la cabeza agachada pensando un poco a futuro en cómo sería su semestre, qué le deparaba la escuela y el conocimiento que estaba por ingerir de esos profesores tan extravagantes que tenía.
Se acercó al puesto de jugos de un hombre mayor, compro un vaso de limonada y se sentó en una banca que era bien acogida por la sombra de un frondoso árbol.
Saco de su mochila un libro que compro la semana pasada y no había podido leer, Trópico cuentos breves de Rafael Bernal, el separador se encontraba en la página 25, lo coge y lo envía entre la última página y la pasta trasera, mientras se encuentra leyendo y da unos pequeños sorbos de su bebida.
Se acerca una chica a él, era su nueva e intrigante compañera de clase, un poco alta, cabello castaño oscuro, quebrado y largo, muy revoltoso, que le insinuaba una rebeldía de parte de ella, le daba una personalidad de gótica o metalera, vestía de negro y mezclilla, piel muy clara, labios rojos y carnosos, unos ojos color miel que parecían verdes bajo la luz correcta. Lo saluda amistosamente y se va de ahí con sus amigos, entre risas voltea hacia atrás y se despide de nuevo agitando la mano, grita — ¡hasta mañana!
El chico se queda estático, ha perdido el paso que llevaba con la lectura, se da cuenta de que está temblando un poco, levanta la vista al cielo y piensa para el mismo. — ¡Que todos los Dioses imaginados y por imaginar me libren de esa maldición que llaman amor!


VOLIVAR
Chatonaik: paisano, un relato muy atractivo, con ese final de sorpresa, algo hilarante.
Te felicito. Mi voto
Volivar (Jorge Martínez
Chatonaik
Gracias por tu comentario compadre, paisano.
Como te he mencionado, sigo aprendiendo, me agrada que te guste.
Saludos.
español/peruano
No estoy de acuerdo con que el amor sea una maldición, pero imagino que será cosa del personaje. Me ha gustado tu mención a Rafael Bernal, que aunque no se prodiga mucho por aquí, pues al parecer prefiere el twitter (jajaja), de su calidad como escritor nadie duda. Me acabo de enamorar de la chica de la fotografía, muy linda. Relato ameno con sorpresa final, como dice nuestro amigo común, Jorge. Mi voto y un saludo, Alejandro.
Chatonaik
Pues de hecho si es parte de la psicología del personaje, trato de dar a entender el nivel de cobardía del joven al temer al amor, la mezcla con la religión es por su misma falta de fe.
Gracias por el comentario, saludos desde Chihuahua México.
Alejandro Ramos.
VIMON
Muy buen relato, Chatonaik, con un excelente remate. Te dejo un saludo, mi voto, y el enlace a mi libro “Tánatos…” que ya se puede adquirir a través de Bubok México: http://www.bubok.com.mx/libros/195284/Tanatos-Relatos-sobre-la-muerte
Chatonaik
Gracias Vimon por el comentario y el voto, se ve interesante tu libro, ¿tendrán servicio de envío a chihuahua?
Siempre me han gustado tus escritos, sería genial leer tu libro.
Érase.una.vez... (Rosi)
Me llamo mucho la atención el título , estoy de acuerdo con lo que dice Español/Peruano con respecto a que el amor no es una maldición, todo lo contrario, más bien ha de ser una bendición pero claro va también en el personaje. En fin , te dejo mi voto, muy bueno !
Un saludo
Chatonaik
Hola Rosi, de hecho como le menciono a Alberto, es parte del personaje, yo soy más enamoradizo que la fregada. jaja
Gracias por tu comentario, tu saludo y tu voto.
Saludos desde Chihuahua México.
Alejandro Ramos.
Mabel
Me ha encantado el relato. Un abrazo y mi voto desde Andalucía
Chatonaik
Gracias por tu comentario Mabel, te mando un saludo afectuoso.
Manuel Alejandro Ramos.