En el Protoevangelio de Santiago, más precisamente en el capítulo XXII, se lee que al enterarse Herodes del engaño de los magos ordeno a sicarios degollar a todo niño menor a 2 años*. Hace exactamente 3 años se encontró en Judea un texto en el cual se relata una curiosa historia paralela. Posiblemente no se trate de una historia verídica, pero su contenido abre inmensas posibilidades de reflexión. Procederé a relatarlo lo más fiel posible al escrito original:
La gloria del espíritu santo y su universal verdad
Habiendo Herodes ordenado el degollamiento de todo niño menor a 2 años, los sicarios emprendieron un recorrido por todo el reino masacrando a cada niño inocente que el camino advirtiera.
Simón enterado de esto, invoco la palabra del señor: ¡Oh, todopoderoso! Salva en tu inmensidad el fruto del vientre resguardado en mi querida I…*, pues en tu divinidad se encuentra mi fecundo amor a Jerusalén.
Esa misma noche un sicario irrumpió en las tierras de Simón, fiel al mandato de Herodes:
Sicario
-Noble siervo, mi cuchilla clama por la sangre que mi rey ordeno derramar-
Simón
-Oh, cuan fría puede hallarse la plata de tu chuchilla, corrupto servidor-
Sicario
-El regocijo del altísimo resguardara a tu bienaventurado hijo, quien esta noche encontrara la paz en los brazos del señor
Simón
-Dolor y penumbra causaran solo. Crueles mandatos comete el hombre en su tierna naturaleza, vertiendo sangre en nombre de una verdad última, que nada es frente al creador. Sabiduría de letras y mercados pregonan. Tajando destinos avanzan hacia el abismo en el que la voz de la sabiduría se deshace, cual rumor de vela en el desierto-.
El sicario cortó el cuello del pequeño A. y se retiró, lúgubre. Simón lloro y se lamentó durante quince noches y quince días. En la tercera noche, en un sueño, un ángel apareció ante Simón y dijo: Buen hombre, obedece a la divinidad del señor, quien ordena que no tendrás mas hijos, pues estarían destinados a la sangre y el pecado. Teme, siervo.
Llegado el sexto mes del año …, I., fecunda, dio a luz a Judas. Simón dichoso y a la vez apenado por su traición a la palabra del señor, ordeno banquetes durante tres noches.
*También presente en el Evangelio de Mateo (Mt 2,16-18).
*Al encontrarse el manuscrito en Hebreo antiguo, me fue imposible la traducción de ciertos nombres y fechas.


español/peruano
Realmente interesante esto que nos cuentas. Sí supe del hallazgo del texto, pero apenas se ha hablado de él, quizá por la influencia del Vaticano, quien no es proclive a que se pueda tergiversar su propia doctrina. Buen inicio en la red. Me ha gustado. Te doy mi voto y un saludo, Octavio.
Octavio-Alfeo
¡Gracias! Pero creo que no existe tal texto según lo que se, se me ocurrió a partir de leer los evangelios apócrifos.
Octavio-Alfeo
Jaja genial comentario, Borges diría que vos mismo al leerlo te convertíste en el escritor, saludos