Me emerge un canto olvidado desde el pecho, furioso, ácido,intentando salir a borbotones como espumarajos de intoxicado,doliente y porque sí.Sin sentido alguno quiere ser parido, se me atora en el asiento de un negro colectivo. El deseo, éste canto es el deseo maldito de romper lo cotidiano y zafio, de abalanzarme sobre rubias y morenas, y colorinas, y peliteñidas, de cagarme desde un helicóptero sobre toda la ciudad, de apuñalarme en una avenida y que mi sangre sea una nube viral, que ensombrezca toda urbe y pueblo, todo ser humano. Que fuera mi inmolación una ruidosa alarma y su timbre alterase el durmiente deambular de los ciudadanos; desgarrarme la garganta en gritos concientes que rellenasen la hueca, yerma, gris, existencia rutinaria de los kioskos, restaurantes, cines, colegios, bancos, iglesias. Desearía que mi canto fuese la flautaque incitara a cada joven a la anarquía y el mundo entero quemase clérigos y banqueros, reyes, presidentes y tiranos. Que de un mísero acto de un poetastro enervase en llamaradas kilométricas el sentimiento de repudio a la torcida maquinaria.
Vil deseo


español/peruano
Uff, no dejas títere con cabeza. Escrito protesta contra la maquinaria de la sociedad, puesta al servicio de unos pocos. Me ha gustado la fuerza arrolladora con la que expresas tu descontento. Mi voto y un saludo.
Alberto Casado
Mágico-Arlequín-Lobezno
Muchas Gracias Alberto, me hace sentir bien que se valore mi poesía, olvidada en un cajón, siendo cría de polvo y telarañas
hernanfuentesc
excelente, una imagen que de por sí ya te invita a despertar, muy bien polichinela