…Esta noche descansamos en medio de un bosque, hemos comprobado que todo estaba allí en orden y hemos puesto vigilancia. Huyen pero son peligrosos. Seguimos nuestro camino en busca del Ejército del Dragón y yo estoy muy cansada y triste y quisiera estar en mi casa de Cantabria y seguir trabajando en mi boutique aguantando las crisis y los malos momentos. Pero allí en el hogar.
Llueve, la niebla ha caído sobre el bosque espesa y fría, es como la sombra de un ser incorpóreo que avanza lentamente buscando el lugar que le corresponde por derecho. Sigo triste y pensativa, hemos decidido no seguir nuestra aventura por ahora, en realidad estamos cansados y un poco perdidos y no sabemos bien cuál es el camino que nos llevará a donde queremos llegar. Permanecemos inquietos en medio de este bosque en sombras, vigilando temerosos y deseando que el desenlace esté cerca. Mi cuerpo es un estudio de dolores, en cada miembro tengo una herida, una cicatriz, un recuerdo. Pero en mi alma ya no queda nada, he visto morir a demasiada gente y aún me pregunto por qué, qué sentido tiene este viaje a lo desconocido, qué buscan estos seres de apariencia tan horrible. Me digo que no podemos llamarles sanguinarios puesto que nosotros también los perseguimos y matamos. ¿Somos gentes sanguinarias? ¿Es lícito si mato yo y no lo es si matan ellos? He pensado mucho, me sobra tiempo. Cuando llueve me siento en la camioneta y pienso, sí. Pero también lo hago cuando me toca guardia o me doy paseos como una posesa esperando, siempre esperando… ¿Por qué nos hemos tropezado con un Monoi huyendo, a dónde iba, de que huía? Puede que no controle aún sus poderes ya que era un Monoi primitivo y sin evolucionar. Los Monoi evolucionados son fantásticos, yo lo sé porque he visto varios y a algunos los he exterminado. No he comprendido que pretenden y ellos son tan terribles que aterrorizan nada más verlos, así que no me he parado a preguntar si podemos hablar y ponernos de acuerdo. El más terrible de todos fue aquel que consiguió huir después de la batalla, nos lo contó Rebeca en una de sus aventuras y vio además que se transformaba en un dragón. Yo lo vi, me crucé con él y pensé que era fantástico en su poder y fuerza y también en su horrible imagen. Un dragón, un ser que creíamos que ya no existe. Pero ahora que lo pienso… vamos en busca del Ejército del Dragón… ¿por qué me ha venido a la mente el recuerdo del Monoi transformado en uno? Mi cabeza recibe extrañas descargas premonitorias a menudo ¿será esta una de ellas? Y aún me hago otra pregunta ¿vamos a luchar contra el Dragón o lucharemos con él?…
©Rosa García
Imagen de Carl Bodmer


Orfeo
Me gusta tu estilo, aunque no sé dónde va esa historia.
DavidRubio
Muy bien, la verdad. Atrapa y se intuye una historia apocalíptica. Me ha gustado todo. Lo único que eliminaría es esa divagación acerca de si los sanguinarios somos nosotros o ellos. Esas conclusiones deben quedar para el lector. Enhorabuena
ZaraRosa
Gracias a los dos, la historia la autoeditare dentro de poco y podréis leerla gratis, si os apetece, claro.Las críticas constructivas siempre vienen bien y yo tengo mucho que aprender. Gracias de nuevo.