Rolando Blanco Santiago, la reinvención del Infierno

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La Editorial Falsaria se fijó una meta: publicar un buen libro de temática fantástica, pero sin descuidar los enigma de la aventura y el misticismo, siempre explotado por los clásicos. El listón era altísimo y sin embargo, una de esas tardes en que todo parece tranquilo, apareció un manuscrito cuyo nombre, La rebelión de los condenados, nos llamó la atención. Uno de esos manuscritos que, a priori, te echan para atrás: más de 700 páginas que, sin embargo, ni bien empiezas a leerlo ya no puedes detenerte y todo se reduce a una gran historia cargada de simbología, imágenes poderosas y personajes complejos. Es decir: era exactamente el libro que queríamos publicar y su autor resultó ser Rolando Blanco Santiago, un asturiano con muchas cosas en la cabeza.

 

Rolando, cuéntanos qué encontrará el lector al leer La Rebelión de los condenados.

Es una historia diferente, atractiva, singular, y ante todo, muy original, o al menos eso es lo que he tratado de plasmar en la novela. En el momento en que surgió esa aventura en mi cabeza pensé en que nadie había escrito nada similar (yo no tengo conocimiento de un libro parecido en cuanto a la temática). La idea de que de repente un hombre se despierte en el infierno, sin saber ni cómo ni cuándo, ni mucho menos los motivos para acabar haber acabado allí es algo que llama la atención, y, a medida que avanza el libro, se va descubriendo no solo las razones que han hecho que un hombre corriente y que lleva una vida anodina y vulgar como cualquier habitante normal del planeta acabe en un lugar tan temible como el infierno, sino que también se descubrirá una batalla desigual que se lleva librando miles de años, no solo en el más allá, también en la tierra que habitamos, donde un puñado de personas, están luchando contra los elementos con el fin de evitar que personas inocentes como Adrián, acaben pasando el fin de sus días en el infierno.

 

Una de las cosas que en lo personal me llamó la atención al leer la novela fue la cantidad de cosas que pasan en planos diferentes (en vasos comunicantes) y cómo se van tejiendo hasta dar con un final épico… ¿cómo se logra ensamblar una historia tan compleja?

En un primer momento la idea no era tan compleja, aunque según fue madurando la historia en mi cabeza me di cuenta que narrar solo una parte de la misma (lo que se refiere a Adrián en el infierno) sería contar solo la mitad de la aventura, dejando muchos cabos sueltos por el camino, y por lo tanto muchas preguntas en el lector, por lo que decidí profundizar un poco más y narrar todos los entresijos de como una persona inocente puede acabar en el infierno, y eso implicaba contar otra historia paralela que a su vez guardase correlación con la parte principal del libro. Una vez que tenía definida la historia general más o menos en mi cabeza comencé el desarrollo de la novela, aunque siempre que me sentaba delante del ordenador a escribir tenía muy claro lo que iba a ocurrir no solo en el capítulo que estaba llevando a cabo, también estaban definidos con bastante claridad los próximos tres o cuatro capítulos con el fin de que todas las historias estuvieran siempre bien interrelacionadas. Aun así ha habido momentos en los que he cambiado la historia predefinida, a veces sobre la marcha, aunque en la mayoría de las ocasiones fue motivado por las numerosas revisiones que paso la novela con el fin de tratar que toda la historia encajara del mejor modo posible sin dejar ninguna fisura que pudiera enturbiar el desarrollo de la misma. Fueron muchas horas las que pasé delante del ordenador para lograr que todo encajara a la perfección.

 

Hay una profunda reivindicación de la novela fantástica en La rebelión de los condenados, hasta las últimas consecuencias al estilo Neil Gaiman o H. P. Lovecraft. ¿Siempre te llamó la atención este género?

No es mi género favorito de lectura, aunque es uno de mis predilectos en el cine o en televisión. Soy un lector habitual de thriller o libros de misterio, si bien en los últimos tiempos me he aficionado a adquirir alguna novela de fantasía, y, en cuanto termine el libro que tengo entre manos, estoy deseando comenzar la gran saga de aventura de y fantasía de esta década, Juego de Tronos.

 

Con solo leer la sinopsis del libro uno queda prendado, como mencionabas anteriormente: un hombre corriente que un día se despierta atado a una silla junto a miles de personas, sin recordar nada justo cuando alguien les da la bienvenida al mismísimo infierno. Es una imagen muy potente que bien vale una novela. ¿Cómo llegó esa imagen a tu cabeza?

Existen innumerables libros sobre el bien y el mal, sobre el cielo y el infierno, pero apenas conozco historias que narren cómo puede un hombre inocente puede acabar en el infierno, y mucho menos, lo que te puedes encontrar en él, ese fue el punto de partida de la novela. Aun así la primera idea del libro que tuve en mi cabeza dista mucho de lo que acabo siendo la trama principal. El prólogo, esas primeras cuatro páginas de la novela que son en las que se inspira la sinopsis fueron las que más quebraderos de cabeza me dieron de todo el libro, lo tuve que reescribir en numerosas ocasiones. Fue después de varios intentos, en el momento que me metí en la cabeza del personaje pensado como se sentiría uno mismo si un día se despertara en el infierno cuando comprendí el enfoque que quería dar a la novela. Una vez que conseguí escribir el prólogo, una vez que tuve la imagen de Adrián despertando en el infierno junto a miles de condenados, el resto del libro encajó en mi cabeza.

 

La novela tiene un indiscutido guiño a la Divina comedia, ¿ha sido consciente o inconsciente ese vínculo?

Conozco vagamente La Divina Comedia, sé de su temática del mismo modo que conozco el nombre del autor, esa ha sido la razón por la que uno de los personajes principales se llama Dante, aunque tengo que reconocer que es prácticamente el único giño que he hecho de La Divina Comedia en toda la novela.

 

Otra de las virtudes de la novela es que mete al lector en un ritmo casi cinematográfico. ¿Crees que la principal función de la literatura es, sobre todo, entretener al lector?

Yo entiendo que tanto la literatura, como el cine y la televisión son medios para entretener y evadir a los usuarios del mundo que les rodea y enviarlos, al menos durante unos instantes, a un mundo lejano y ajeno a su realidad en el que vivir aventuras, misterios, batallas, o simplemente romances que evadan de la realidad cotidiana del mundo que les rodea. Para mí las historias tienen que tener ritmo, enganchar y atrapar al lector, y eso es lo que he tratado de transmitir en la novela.

 

Otra de las cosas que no quiero dejar pasar y que me llamó mucho la atención es el hecho de que tú seas Ingeniero Técnico de Minas, ¿esa experiencia tiene algo que ver en la historia, puesto que, como dicen, las minas caben dentro del imaginario colectivo como lo más cercano a un infierno? Por lo menos el del Dante…

He tenido diversos trabajos desde que finalicé mi carrera, sin embargo solo he trabajado tres años en una mina subterránea, y debido a las tareas relativas a mi cargo, no podía entrar en la mina todo lo que me hubiera gustado. Tengo que reconocer que mi experiencia dentro de la mina ha sido gratificante, y, a pesar de que las primeras veces pasé algo de miedo (al igual que el protagonista del libro cuando se despierta en el infierno), al cabo del tiempo se convirtió en una rutina que tengo que reconocer que practicaba de buen grado. Una mina es un lugar evidentemente oscura, claustrofóbica, tétrico, en la que precisas de tus compañeros y de su experiencia para evitar accidentes (aunque nunca se está exento de peligro) y que, por normal general, una vez conocida, no deja mucho lugar a la imaginación. La experiencia en la mina no fue la que inspiró un libro sobre el infierno, más bien al contrario, fue su ausencia la que me condujo a él.

 

¿La literatura fantástica te da más libertad para explotar toda tu imaginación y crear así mundos nuevos o por el contrario te limita y te obliga a encorsetarte en esa realidad?

Al principio pensaba que inventarme un lugar, con unas reglas nuevas y diferentes al mundo que te rodea sería algo sencillo, ya que el mundo que tenía en mente era en un primer momento muy claro para mí, y creía que sería fácil plasmar esa idea en el papel. Sin embargo, según fue avanzando la novela me di cuenta de lo equivocado que estaba, escribir un libro es una tarea ardo complicada, y si a eso le unes el crear un mundo de la nada el trabajo es el doble de complicado. La parte que transcurre en la tierra que conocemos, en el mundo de los vivos era mucho más fácil de desarrollar ya que solo tienes que escribir sobre cosas que ya conoces, pero inventarse un universo, con sus propias leyes y normas, es una tarea que tuvo que ser pulida y corregida en numerosas ocasiones, incluso borrando casi todo lo escrito para empezar nuevamente por el principio. A veces llegó a ser frustrante, pero al final, tengo que reconocer que estoy orgulloso con el resultado y que es algo que volveré a hacer en el futuro ya que resulta muy gratificante.

 

Saliendo un poco del La rebelión de los condenados, ¿quiénes son o han sido tus referentes literarios?

De niño y preadolescente adoraba los libros de misterio, mis favoritos eran las aventuras de Sherlock Holmes y de Hércules Poirot. Ya de adolescente me encantaban los libros de Stephen King, devoré varias de sus novelas aunque sin duda el que más me llamó la atención fue Myseri, una historia fabulosa y absorbente. Ya de adulto leo libros sin importar el autor, más bien me fijo en la temática, historias entretenidas, de misterio y aventuras, tengo que reconocer que me gustaron mucho El Código Da Vinci y Ángeles y Demonios de Dan Brown, o El Psicoanalista, de John Katzenbach, aunque sin duda mis dos novelas favoritas son El Chacal, de Frederick Forsyth y por encima de todos, y por encima de todos El Padrino, de Mario Puzo, una historia fabulosa, un libro que puedes leer veinte veces y absorberte del mismo modo que si fuera la primera vez que lo tienes entre manos.

 

¿Cuántas horas dedicas a escribir? Cuéntanos un poco tu rutina, cuál es el mejor momento del día, etc.

No soy un escritor habitual, o al menos, no lo era antes de comenzar a escribir “La Rebelion de los Condenados”. La idea del libro surgió en un momento en que me encontraba desempleado, y con una gran cantidad de tiempo libre que no sabía gestionar. Fue mi pareja la que me animó a buscar una actividad de ocio con la que pasar el tiempo, y a partir de ahí, fue cómo surgió la idea del libro. Normalmente a primera hora de la mañana iba a la piscina a nadar un rato y despejar mis ideas, ese momento me ayuda a ordenar la forma de desarrollar la historia que tenía entre manos, saber lo que iba contar no solo en el capítulo correspondiente que estaba escribiendo, también en los sucesivos. Luego una vez en casa comenzaba a plasmarlos delante del ordenador, aunque sin duda, mi momento favorito del día era después de comer, al calor de una taza de café en la que me sentaba delante del teclado y comenzaba a escribir durante horas hasta última hora de la tarde. Lo habitual, era estar cinco o seis horas escribiendo, o simplemente corrigiendo capítulos ya terminados, aunque como dije antes, el mejor momento del día era sin duda después de comer.

 

¿Quieres agregar algo más?

Como ya dije antes no soy un escritor, a pesar de haber desarrollado esta novela no considero merecer este galardón, soy solo una persona que tuve una idea e intente trasladarla lo mejor posible en papel (más bien en el ordenador). Sin embargo tengo que reconocer que esta aventura, y con esto no me estoy refiriendo al libro, estoy hablando de escribir, es una experiencia que me ha atrapado, entretenido, y encantado. Lo que en un primer momento fue una andadura en busca de ocio, y que nunca tuve claro poder llevar a cabo, terminó convirtiéndose en una grata experiencia, que me mantuvo atrapado durante meses, y solo espero, que los lectores de mi libro disfruten al igual que yo de esta aventura, que sin duda es una de las experiencias más gratificantes que he tenido en mi vida.

 



Datos del autor

  • Nombre: Rolando Blanco Santiago
  • Nacionalidad: España (Asturias)
  • Profesión: Técnico de Minas

La rebelión de los condenados

Libro: La rebelión de los condenados
Editorial: Falsaria
ISBN: 978-84-686-4173-7
Páginas: 718
Medidas: 15 x 21 cm
Encuadernación: tapa blanda
Interior: Blanco y negro

Conseguir Libro: Bubok (Papel eBook)

¿Cómo escribe Rolando Blanco Santiago?

—Buenas días, espero que la breve estancia en mi humilde morada haya sido de vuestro agrado. Sin embargo, ha llegado el momento de ponerle fin.
Adrián escuchaba con atención la cálida voz que le hablaba. Habían pasado varias horas desde que se había despertado en aquel lugar. Después de unos segundos iniciales algo desorientado descubrió el estado en el que se encontraba, atado a una especie de camilla y con el rostro tapado por una capucha. Un escalofrío recorrió su cuerpo al oír de nuevo esa voz.
—Supongo que una gran cantidad de preguntas rondará por vuestras cabezas.
¿Qué ha sucedido, cómo he llegado aquí? Es algo normal, ocurre siempre la primera vez.

Comentarios

  1. Avatar de Paloma Benavente

    Paloma Benavente

    16 febrero, 2014

    El libro de Rolando tiene una estructura de vasos comunicantes muy bien estructurada entre el mundo del Infierno y el de la tierra. Y en ninguno de los dos sitios la vida es sencilla.
    Una gran novela, tal vez con algunas partes excesivamente descriptivas, pero con una historia original muy bien contada.

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