INEVITABLE
No hay forma de luchar contra el Arcano
Por que al querer que pase lo destruyo
Lo que Dios ha marcado como suyo
Suyo es… Y lo que hice será en vano.
Estoico ante el dolor inevitable.
Si el amor ha dejado el cuerpo yerto.
Que más ha de pasar. Si ya estas muerto
que mirar que sucede lo innegable.
El amor no se va, solo Tú pierdes
aquello, que pensabas como tuyo
pero El… Quita su mano si la muerdes.
Por que El; todo te presta, todo es suyo
Por que justo y cabal es que recuerdes
¡Lo que tuyo creías! ¡Era suyo!


VIMON
Hermoso soneto, SALAMANDRA.
SALAMANDRA
Gracias Vimon por el apoyo y la porra un abrazo
Diminutio
Excelente como describes esa lucha interna que finalmente remite al Creador. Quizás algún dolor te haya extraviado, pero si hay algo que sí nos da El, es el alma. No es prestada y tu decides si condenarla o salvarla. Lo que presta es la carne, que cuando es amada y se pierde, provoca desesperanza como la de tu poesía. Un abrazo
PD: “I”nevitable
SALAMANDRA
Imaginate en setenta y seis años
puedo decir como Neruda
“Confieso que he vivido”
Diminutio
No me es tan difícil imaginarlo, solo tienes un 20% mas de años. Si no te alcanzo, es porque no te estas quieto y sigues creciendo. Lo que tienes que “confesar”, es que estas viviendo de una manera tan intensa, que nunca se te paso por la mente tener estos hoy maravillosos.
Mira, este sábado colgaré un cuento: Carne moribunda. Sería mi versión de tu soneto ¿A ver que dices? Un abrazo
PDD: La “l”, te falta
SALAMANDRA
Y ¿20% se te hace Poco? con ese descuento yo podría estar escalando cimas ya en serio tienes Razon “JAMAS” Y lo subrayo imaginé vivir este maravilloso tiempo que me queda. Gracias por recordarme que tengo mucho que agradecerle a EL
P. D. Ya corregí el titulo
Mabel
Me ha encantado. Un abrazo y mi voto desde Andalucía
SALAMANDRA
Muchas gracias Mabel
AmilcarMartinez
Genial soneto, Salamandra! Me agrada el vínculo establecido con “El Omnipotente”…. Un fuerte abrazo, Maestro!!
VOLIVAR
Un saludo, y te felicito por esa inagotable inspiración. mi voto
Jorge Martínez