Cuando pequeña, necesité a mis padres.
Cuando fui un poco más mayor, pensé que no los necesitaba más.
Me fui a ver mundo.
Vi a amigos convirtiéndose en puros demonios.
Vi a personas entregando su dignidad por un trozo de pan seco.
Vi horror. Fuego. Desconfianza. Avaricia.
Vi tanto lo malo… que necesitaba lo bueno.
Necesitaba depender de alguien y no del dinero, ni del horror ni del poder.
No, quería depender de aquello que tanto un día quise y tanto desprecié.
Porque en este mundo vamos y venimos, vemos y oimos.
Y todo es pura bazofia.
Cuanto más conozco, más asco me da todo.
Sin embargo, eso no significa que no pueda gozarlo.
Lo gozo.
Con las personas que necesito.
Ya que todos dependemos de algo…
sea malo o bueno.
¿De qué dependes tú?
¿Del dinero? ¿Drogas? ¿Lo que te dé felicidad? ¿Alcohol?
Tuve que ver tanta mierda para darme cuenta de lo que tenía…
Así se aprende, ¿no?
A base de palos está hecha la vida.





Bicho.Reactor
Una serie de reflexiones tan crudas y reales como poéticas.
Me ha gustado mucho.
Te dejo mi voto.
Eliza
Muchas gracias por tu voto y tu tiempo. Besos!
SobranMotivos
bastante intenso, me gusto mucho, saludos
Mabel
Me gusta esa forma de pensar, un abrazo y mi voto desde Andalucía