-Buenos días, comadre.
-¿Qué tienen de buenos?
-La desconozco, comadrita; ¿qué le pasa?
-Es que anoche…
-Anoche… ¿Qué, comadre?
-Que después de trabajar vendiendo gorditas rellenas con chile y queso en la esquina de la calle de mi casa, me fui a escuchar la última misa del día.
-Muy buena costumbre, La felicito.
-Espere, déjeme seguir contándole. Como iba cansada y encabronada porque me había sobrado un chingo de mercancía, me dormí cuando el santo Padrecito explicaba el Evangelio.
-Comadrita, a muchas nos pasa eso.
-Es cierto, pero yo desperté cuando el templo ya estaba cerrado. Me hubiera visto, comadre. Mi primera sorpresa fue cuando me di cuenta de que las luces estaban apagadas, aunque no la roja del sagrario, que al ser tan enclenque no podía con el peso de aquellas tinieblas pavorosas.
-Comadre, ¿es verdad lo que me cuenta?
-Se lo juro, y ya se imaginará la temblorina que de pronto se apoderó de mí. Claro, con el Santísimo en el altar no debe uno tener miedo, pero el silencio era pavoroso y la soledad espantosa; solo me acompañaba un despistado ratón que husmeaba entre las bancas.
Me enderecé pelando los ojos para todos lados. Así duré un rato, hasta que al respirar profundo me tranquilicé y caminé hacia la puerta de la sacristía la que empujé para saber si solo estuviera emparejada, pero no, al parecer tenía puesto el pasador por dentro, por lo que, resignada, después de pensar en dónde iba a acortarme para seguir durmiendo en lo que amanecía, elegí la esquina del crucero de la izquierda; me tiré en el piso y me engarruñé cerrando los ojos, pero no pude dormir.
Y sin saber qué horas serían ni cuanto tiempo había transcurrido, me di cuenta de que alguien llegaba; que se hincaba en una banca, y me alegré al pensar que por fin había terminado mi calvario al estar ya amaneciendo y que en breve empezaría la primera misa del día.
-A lo mejor sí se durmió, comadrita.
-No sé; el caso es que me paré y que me senté escuchando que llegaban más fieles. Pensé en mi esposo y en mis hijos, que tal vez toda la noche me buscaron en los hospitales o en las oficinas de la policía municipal. Total, muy contenta me alisé los cabellos, la falda, y me paré para ir a la puerta lateral… Pero…
-Sí, comadrita, dígame, no se detenga.
-Caminé recargándome de espaldas en la pared y al toparme con el confesionario vi a un padrecito confesando que no tenía cabeza, o eso me pareció; y tratado de controlar el miedo seguí caminando segura de que ya estaba de par en par la puerta, pero no, y pensé: oh, abrieron la principal, y hacía allá me dirigí, encontrándola también cerrada.
-¡No es posible, comadrita! ¿Y por dónde se metieron los que ya estaban en el templo?
-Vaya usted a saber.
-Comadre, ¡usted soñó!
-Que no, ya se lo dije. Escuchaba sus rezos, aunque no comprendía bien a bien lo que decían.
Pasaron las horas, tres o cuatro; y me alegré al escuchar que abrían la sacristía y que después de encender las luces, el sacristán se encaminaba a las puertas que daban a la calle. Las abrió, por supuesto, entrando la luz del día y desapareciendo al mismo tiempo, los que hincados rezaban en las bancas.
Me apresuré a seguir al sacristán, que al verme, tembló como una hoja seca agitada por el viento y abrió de par en par para salir corriendo.
Yo salí disparada para detenerlo y explicarle que era yo, Lucrecia, su vecina, pero al no alcanzarlo me tropecé donde empieza la escalinata del atrio, y unas manos huesudas me tomaron del brazo, sugiriéndome con voz sepulcral:
-con cuidado, Lucrecia, que te vas de hocico.
Y como la calaca también me había tomado del talle, diciéndome:
-”Estás tan guapa, queridita, como para Miguel mi hermano”, le solté un guamazo con la mano empuñada y muy enojada.
-Pinche wei <le respondí>, ni muerto dejas de dar lata. Con razón te mandaron a rezar toda la noche por tu alma pecadora.
-Entonces, comadrita, ahora si estaraá usted de acuerdo conmigo, en que algunos muertitos son unos desgraciados.
-No solo eso, comadre, son hijos de puta, los cabrones.


Chatonaik
Otro maravilloso cuento amigo Jorge, desde el inicio nos traes del hilo a los lectores en querer saber que va a pasar, y con tu forma propia de manejar el cuento nos sorprendes al final y terminamos por reír en un cuento de terror, eso es algo único compañero, te respeto bastante por lo mismo.
Te mando un abrazo, espero todo vaya saliendo de maravilla en tus proyectos, que la salud habite en tu casa, te mando también un saludo desde el norti, y mis respetos.
Nos seguimos leyendo compadre.
Alejandro Ramos.
Deltoya
Muy bueno, esos malditos muertos!!
rakius
Es genial, estoy totalmente de acuerdo con el comentario de Alejando Ramos. Un saludo !
nanky
Bueno, veo que sigues fiel a tú estilo tan particular, muy buen relato y un gran saludo desde Buenos Aires.
HURBRA
Muy bueno Jorge, un final inesperado pero cien por ciento sahuayense.
Érase.una.vez... (Rosi)
Muy bueno Jorge!! El final y el principio me atraparon.
Saludos desde San Juan hasta México
VIMON
Volivar, el de Sahuayo,
Escritor de grandes luces
Periodista consumado
Se nos fue un día de bruces.
Le decía la Catrina:
“Tú eres de mis preferidos,
Porque en todos tus escritos
Siempre hay aparecidos”
No me lleves peloncita
Y te canto tus canciones
Y de paso te prometo
Ya no decir maldiciones.
“No te creo tus mentiras”
Le decía la peloncita
“Aquí conmigo te vienes
Y te me vienes ahorita”
Y así se nos fue Volivar
Tan rápido como un rayo
Buen amigo, periodista,
Original de Sahuayo.
Saludos y voto, Jorge, y uno más de aparecidos y…
Silvia
Una vez más un magnífico cuento de nuestro amigo Jorge, estoy aprendiendo mucho de tus escritos, muchas gracias
mi voto y un gran saludo
Una persona que te admira mucho.
RafaSastre
Eres grande Jorge en el arte de relatar, pero tus cuentos siniestros y leyendas de ánimas son de lo mejor. Un abrazo, cuate.
Lidyfeliz
Excelente, Jorge!! Me dio miedo. Y ahora que por todos lados los gringos nos están bombardeando con su jalouin te mandaste un tema de aparecidos de aquellos. Qué imaginación prolífica, miamigo! Te felicito. Mi voto
español/peruano
Qué más puedo decirte que no te hayan dicho ya los compañeros. Muy buen relato, al que podías acompañar con el poema dedicado por Vimon, jajaja. Como las buenas obras de teatro… lo tuyo es la tragicomedia. Un abrazo. Por cierto, te envié el relato: “Sangre de mi sangre”.
Alberto Casado Alonso
Hanks
Que excelente cuento Volivar, gracias por compartirlo
Fanita
Estos muertitos…
Me ha resultado simpático el relato porque me olía un final exento de terror.
Besos!
DavidRubio
¡Qué excelente relato maestro! Un abrazo
Mabel
Impresionante relato, me ha encantado, un abrazo y mi voto desde Andalucía
G.Munckel-Alfaro
Muy bueno. El final es divertido e inesperado. Me gustan los toques de habla coloquial que usaste en algunas partes.
Manger
Magistral mixtura de ironía, terror y humor sarcástico, aderezado por ese simpático y peculiar acento mexicano. Me he sonreído, inquietado y carcajeado por fases. Mi más cordial enhorabuena, Jorge. Saludos.
Josette
Sería terrible estar encerrado y a oscuras!
Te dejo mi voto Jorge, y un saludo
VOLIVAR
Josette: amiga, muy amable, como siempre, con este admirador de tus bellos poemas.
Un saludo
Jorge Martínez
Carla-Andrea
Paisano, enhorabuena, logras que a uno se le ponga el cuero de gallina y luego asomen las lágrimas de tanta risa ¡excelente!
Me hiciste recordar uno de mis más grandes sustos, eso de estar a oscuras en una Iglesia ya me ha pasado. Fue para un día de muertos precisamente, que me mandó mi Madre al Oratorio a dejarle sus flores a la imagen del Cristo tendido. Llegué y estaba todo apagado, ya casi cerraban y no estaba por ningún lado el encargado, pero gracias a Dios traía mi veladora encendida con todo y mi ramo de crisantemos, así que aunque me temblaba hasta el alma, me pasé así. Y para colmo ¡el Cristo está hasta el fondo! Así que ahí voy, acomodo el ramo y digo -¡chin! falta la oración- He de decirte que aquél fue el Padre nuestro que más rápido he rezado en la vida…
Eres todo un maestro, va mi admiración y respeto acompañados de un abrazo y de mi voto.
VOLIVAR
Carla Andrea: amiga, con tu comentario ahora tú me has causado una riza tremenda al imaginarte que rezabas algo así:
“Padre nuestro que estás en los cielos, danos hoy el pan nuestro”, para enseguida escuchar una voz cavernosa:
-Amiga ¿y por qué no pides para toda la semana?
-Porque se hace duro, no seas pendeja -tú respondías tranquilamente.
Qué gusto saludarte, Carla.
-0-
Ahora me voy a dormir (es la una de la mañana; hemos terminado un periódico en papel y digital que yo dirijo (a propósito, te invito a escribir; puedes verlo (no sé si ya te lo dije) ;el link es: periodicolaverdad.mx (me gustaría mucho tenerte de colaboradora; hace tres semanas inicianos la página web y a nos leen en cerca de 20 países). Por otro lado, de diré que mi mujer tiene casi dos años enferma; ya se durmió, y tengo que subir las escaleras pisando como gato para no despertarla; la póbre quedó inválida. Yo duermo en una recámara arrejolada en la casa, y espero que un méndigo muerto no me vaya a jalar la chamarra.
Jorge Martínez
VOLIVAR
Manger: mil disculpas por hasta ahora agradecer tu comentario que para mí tiene más valor que el oro. Resulta que he tenido problemas con el internet. Tal vez hoy el técnico arregle el problema.
Un saludo, Jorge Martínez
VOLIVAR
G. Munckel. Alfaro, amigo, te pido me perdones por agradecerte la lectura y comentario a mi texto titulado Una Noche Siniestra. El trabajo se me acumuló y a esto se agregó un desperfecto en la conexión con el internet.
Pero, nunca es tarde para enviarte un saludo y mi afecto desde México
Jorge Martínez
VOLIVAR
Mabel, mi querida amiga, ¿me perdonas que haya tardado tanto en agradecer tu amabilidad en leer y comentar mi texto titulado Una noche siniestra? Eres una linda mujer y además llena de nobles sentimientos que te admiro. Gracias por tus atenciones.
Jorge Martínez
VOLIVAR
David Rubio, mi querido amigo, tarde, es verdad, pero te doy las gracias por la lectura y ese comentario (que no merezco -y no es falsa modestia-, de mi texto titulado Una noche siniestra. Un saludo afectuoso desde México
Jorge Martínez
VOLIVAR
Fanita, en primer lugar te felicito por ese relato premiado; eso y más merece lo que tú escribes a la perfección.
Después, te expreso mi agradecimiento por tu amabilidad en haber leído mi texto y tu comentario.
Hasta ahora lo hago, pero el retraso es debido a problemas con el internet.
Te envío un saludo afectuoso desde México
Jorge Martínez
VOLIVAR
Hanks: amigo, qué amabilidad al haber leído mi texto titulado Una noche siniestra, gracias, asimismo, por tu comentario tan valioso. Te pido disculpas por el retraso en manifestarte mi agradecimiento tan tarde, pero hay una explicación: mi PC me jugó una mala pasada en el contacto con el internet.
Un saludo desde México
Jorge Martínez
VOLIVAR
Español-Peruano: amigo muy estimado, mis disculpas por agradecerte tan tarde la lectura y comentario a mi texto titulado Una noche siniestra. Ese Vimon, todo un maestro de las letras, mira que dedicarme una parte de su tiempo en crear una hermosa calavera (así se llaman estas obras, generalmente creadas cuando recordamos especialmente a los muertos; se hace alusión a los vivos de una manera humorística, bueno, no sé por qué te lo cuento si tú debes saberlo porque conoces nuestro país; no sé si donde vives esté vigente la misma costumbre.
en fin, amigo, que tu comentario es muy valioso y te lo agradezco, tarde, es verdad, pero la PC me jugó una mala pasada al presentar problemas con la conexión al internet.
Recibí tu texto para el periódico; lo publiciamos ya en papel, y el lunes lo subimos a la web.
Te agradezco tus atenciones, Un saludo, deseando que pronto te desocupes de tus obligaciones publicitarias a tus creaciones literarias para que sigas compartiendo con nosotros tus obras magníficas, muy bellas, en Falsaria.
Un saludo, Jorge Martínez
VOLIVAR
Lidyfeliz: tesorito lindo, eres tan amable; una persona muy bella. Tal vez no sepas cuánto te estimo. Me has aconsejado, me has impulsado con tus atinados comentarios a mis textos. ¿Cómo agradecerte tanta bondad?
Un besito a la distancia algo te podrá decir. Te agradezco hasta ahora que hayas leído mi texto Una noche siniestra, porque a lo mejor los desgraciados gringos con sus jalouins me desconectaron del internet, pero los mandé a tiznar a su madre y sigo en esto, de expresarme por medio de la escritura. Es muy dura la vida, tal vez lo sepas; yo tengo a mi esposa enferma, inválida, y no puedo hacer más que cuidarla, con la respectiva desvelada noche a noche, pero debo tomar fuerzas y entusiasmo, así como tú lo haces. Un saludo, mi muy querida amiga.
Jorge Martínez
VOLIVAR
Silvia, qué linda eres; te mando un saludo muy afectuoso y mi agradecimiento por tu comentario, que para mí es más valioso que el oro mismo. Hasta ahora te envío esto porque tuve problemas con el internet, pero al fin he podido ingresar a la red, así que, vaya, pues, mi afecto, un abrazo, y, ¿por qué no? un beso, a la distancia, sí, pero, con mucho cariño.
Jorge Martínez (México)
VOLIVAR
RafaSastre: mi querido amigo, ese comentario a mi texto Una noche siniestra, me ha puesto a pensar… y he llegado a la conclusión de que debo seguir aprendiendo para merecer las palabras de alguien que en verdad sabe del arte literario, o sea, carnal, de tí. Tuve problemas con el internet, y por eso hasta hoy te expreso mi gratitud. (¿Has notado, compadre, que ya me comporto con seriedad y no con vulgaridades? digo, porque bien podría haberte dicho que por mamón no te manifesté mi gratitud a su debido tiempo).
Te agradezco lo que me enviaste para mi periodico virtual… eres un jodonazo en esto del arte literario, me cai que sí.
Un saludo desde por acá, del otro lado de las aguas saladas y a veces muy cabronas que separan nuestros lindos países.
Jorge Martínez (Hoy amanecí muy hocicón, pero, amigo, estoy feliz, al saber que en Valencia, la bella ciudad española, tengo un cuatacho).
VOLIVAR
Pinche Vimón, eres chingón para eso de los versos, de la rimas, ¿cómo cabrones le haces? Pero, chingada madre, si por hocicón me está cargando la méndiga calaca, debo comportarme como gente con educación académica, y no expresar mis vulgaridades.
Un saludo, querido amigo; ¿has notado que de tantos compas que teníamos en esta red hace ya casi dos años, pocos quedamos? Con tropiezos, corajes, y chingadera y media, pero aquí estamos, gracias al apoyo, y yo, pues aprendido de los que saben, de tí, cuate, que me has enseñado a no cejar en el esfuerzo para seguir en la red, a pesar de tantas contrariedades que se nos presentan con inusitada frecuencia.
Y una de ellas es, por lo menos para mí, no comprender por qué los señores organizadores de la red,a pesar de expresar por escrito que los textos que tienen 10 puntos en un lapso de 24 horas pasan a portada, pero no, no ocurre así, sino que permiten que vayan textos que se han publicado hace mucho tiempo, y eso, cuate, a mí se me hace muy injusto, pues rápidamente eliminan a los que con mil esfuerzos logramos meter a portada.
Bueno, basta de quejas, y a otra cosa: me he tardado en agradecer tu amabilidad porque tuve problemas con el internet, que ya estoy superando.
Jorge Martínez
VOLIVAR
Rosi, linda amiga, vaya mi agradecimiento por haber leído mi texto titulad Una noche siniestra. Hasta ahora te expreso mi gratitud porque tuve problemas con el internet.
Y, como ya te lo dije, he has sorprendido gratamente con tu linda prosa. Y te felicito por esa maestría que denotas en el texto.
Hasta San Juan, tu bella ciudad, seguramente, te mando un saludo afectuoso.
Jorge Marínez
VOLIVAR
Roberto Hurtado, compa, mi agradecimiento por haber leído mi cuento Una noche siniestra. te aseguro que una mano peluda me ayudó a escribirlo.
Un saludo desde Sahuayo, Michoacán, México
Jorge Martínez
VOLIVAR
Nanky, como ya te expresé por ahí, me alegro de que estés de vuelta en la red; tus textos se extrañaron; tus comentaros, y es que uno poco a poco aprende a estimar a los compañeros.
Hasta hoy estoy agradeciéndote que tu lectura de mi texto Una nche siniestra, así como tu comentario, pero, amigo, el internet me falló en estos días. Pero ya se han corregido los errores y puedo enviarte un saludo afectuoso y el deseo de que sigas comunicándonos tus creaciones literarias.
Jorge Martínez
VOLIVAR
Rakius; linda amiga, muy amable has sido al leer mi texto “Una noche siniestra”. Te doy a saber que soy el más ferviente fans de tus creaciones literarias.
Y mil disculpas por agradecerte hasta ahora tus atenciones; el internet me falló. Pero nunca es tarde para saludar a los amigos. vaya pues un beso y un abrazo afectuoso desde México.
Jorge Martínez
VOLIVAR
Deltoya: es verdad, esos muertos que nos sacan cada susto. Espero me disculpes por darte las gracias tan tarde por haber leído mi texto Una noche siniestra. Problemas con el internet me dejaron fuera de la red. pero, como se dice, nunca es tarde para nada, y ahora te manifiesto mi afecto, y mi gratitud por tu amabilidad.
Un saludo desde México
Jorge Martínez
VOLIVAR
Chatonaik (Alejandro), te aseguro que tu amable comentario me apabulla, pero lo aprecio por venir de ti, alguien muy culto, que sabe mucho de esto, de escribir con arte.
Y mis disculpas por agradecerte hasta ahora tus atenciones, pues una falla en el internet me tuvo fuera de la red por un buen tiempo.
Un saludo, compadre.
Jorge Martínez
VOLIVAR
una prueba
Dora-Rosendahl
La madre que los parió! Está genial Jorge, se lee en un suspiro, mantiene la tensión y me gusta mucho cómo lo has planteado en forma de diálogo. Felicidades!! (te habrá fallado internet pero has estado muy inspirado
. Un abrazo
VOLIVAR
Dora Rosendahl: eres muy linda, amiga;te agradezco el comentario. Me permito, además de saludarte, enviarte un besito, con todo respeto.
Jorge Martínez
SobranMotivos
me gusto un montón el final, jamás me lo espere, muy bueno, saludos y un abrazo gigante desde chile
Aesus
Me enganchó como siempre tu relato, y de nuevo me tropecé en el con un muerto
, felicidades por el relato y mi voto!
VOLIVAR
Tetedelune: muy amble al haber leído mi textoo Una noche siniestra. Un saludo desde México.
Jorge Martínez
VOLIVAR
Sobran motivos: un gusto que hayas leído Una noche siniestra. Me lleno de orgullo que alguien como tú, con ese amplio conocimiento del arte literario se fije en mi texto.Un saludo desde México
Jorge Martínez
VOLIVAR
Aesus: tu lectura y comentario a mi texto Una Noche siniestra, es un gran honor para este amigo tuyo. Un saludo
Jorge Martínez
VOLIVAR
Brenday: un honor inmenso que me hayas leído. Que te haya gustado mi texto Una noche siniestra. un saludo desde México
Jorge Martínez
CHARIS.CAVERA
Es bueno, me gusta!
Un fuerte abrazo, Volivar.
VOLIVAR
Charis: muy amable, querida. ¿Estás bien de salud? espero que sí, que el trabajo abunde, y deseo que ya no llueva en tu ciudad para que no te mojes al hacer tu trabajo.Me alegro al saber de ti.
Jorge Martínez (Gracias por haber leido mi texto Una noche siniestra).
alca
Original y divertido, o terrorífico según se mire. Con tus narraciones has creado casi un género literario en el que muertos y vivos se encuentran y conviven. Felicidades literarias una vez más y mi voto.
VOLIVAR
Alca: muchas gracias por todo; me da mucho gusto saludarte.
Jorge Martínez
Eva.Franco
Me encantan este género que cada día manejas mejor. Es una mezcla de humor y relatos de pueblo con esa carga mística que los identifica. Ya creo en mi humilde opinión, que deberíamos ver tu libro de relatos de cuentos de espantos de los pueblos que visitas con tu gran imaginación.
Un gran abrazo.
Eva
VOLIVAR
Eva Franco, querida amiga, me alegro saber de ti; qué lindo comentario a mi texto Una noche siniestra. Te agradezco el consejo de editar un libro; en estos días voy a ir a Morelia, a ver el asunto de una exposición de pintura tridimensional, y trataré el asunto del libro con la secretaría de Cultura. A lo mejor me lo publican, porque he hecho algunas obras para radio y ya es conocido lo que escribo; un locutor narra lo que le envío; así es que ya llevo un buen camino en este proyecto; el locutor es un gran actor de teatro, uno de los más famosos de México. A nadie más le hace la voz, solo a mis textos, porque fuimos compañeros de estudios. Con decirte que hemos grabado ya 8 casets de mis cuentos, que se venden mucho; yo creo que desde hace unos 10 años que empezamos, hemos vendido unos 20 mil, y no tanto por la calidad de mis textos, sino porque el Sr. Guizar es muy reconocido, y todo lo que hace lo convierte en oro.
Un saludo, mi querida Eva. Te extraño cuando no sé de ti. A propósito, Sandra Legal, ha desaparecido de la red ¿Sabes la causa?
Jorge Martínez
Eva Franco
Me alegro por tus proyectos, y te mando mis mejores deseos para que se cristalicen,
No se nada de Sandra, le he escrito y nada…
Éxitos y un gran abrazo.
Inquietud
Gracias por tu relato amigo Volivar, como siempre me gusto mucho
Maria-Olariaga
Buenisimo, Jorge, Me encantó, muy bien
armado, no se sospecha en absoluto el final, bien sorpresivo. Muy bueno, te felicito
Cenicienta-literaria
Querido amigo, Jorge.
Precioso e ingenioso, como es costumbre. Siempre le pones una nota divertida, incluso a la muerte.
Me encantó de veras. Disculpa mi alejamiento temporal; como te expliqué me debía a mi tio enfermo.
Por cierto, estás guapísimo en la fotografia.
Besines
Cenicienta-literaria
Por supuesto mi voto.
Mauro.Rosencrantz
Excelente historia amigo, me gustó mucho y qué más te puedo decir, ¿Que eres un gran escritor? ya todos lo sabemos. Amigo ya sabes te mando todas las vibras y los mejores deseos para ti y tu familia y es un placer seguir leyendo tus historias.
Mauro.Rosencrantz
Por cierto ya estamos en visperas de dia de muertos, definitivamente la mejor epoca para deleitarse con historias como las que acostumbras
Florencio.Malpica
bueno, y con toque, caracteristico, de humor mejicano…voto
MAFALDA
¡Como se nota que estamos en vísperas de la noche más terrorífica del año, colegas!. Mi voto, Jorge.
lepanchotcagag
Pase la noche en vela leyendolos, a ti, volivar y a vimon y me consegui con puros muertos, con el segundo me asuste y contigo quede, de la risa muerto. Mejor imposible. Felicitaciones por ese muerto vagabundo.
VOLIVAR
Lepanchotcagag: gracias por leer mi texto Una Noche Siniestra… me causaste tremenda risa. Mil disculpas por agradecerte hasta ahora tu amabilidad con este amigo tuyo.
Jorge Martínez
VOLIVAR
Mafalda, te pido me disculpes por agradecerte tan tarde que hayas leído mi cuento Una Noche Siniestra. Un saludo desde México, querida amiga, esperando que ya estés bien en todos los aspectos.
Jorge Martínez
VOLIVAR
Florencio: amigo, estoy seguro que me vas a perdonar mi retraso en agradecerte la lectura de mi cuento titulado Una Noche Siniestra. Te doy las gracias y te envío un saludo afectuoso desde México.
Jorge Martínez
VOLIVAR
Mauro, mi querido amigo: en primer lugar una disculpa por la tardanza en agradecerte tu comentario, alentador, hermoso, a mi cuento titulado Una Noche Siniestra. Gracias, asimismo, por esa preocupación que me has demostrado por la salud de mi esposa. De mi parte te deseo lo mejor de la vida: el amor, mucho, inmenso, que te haga muy feliz.
Jorge Martínez (Michoacán)
VOLIVAR
Cenicienta literaria: amiga mía, tan querida a quien extraño mucho: perdona que hasta hoy te agradezca tu amabilidad en leer y comentar mi cuento titulado Una Noche Siniestra.
Espero te hayas ya repuesto de los sufrimientos de las últimas semanas.,
Y otra cosa, querida mía: ¿ya sabes cuántos están enamorados de tus ojos, primorosos?¿Verdad que te los regalaron los luceros? ¿Recuerdas? Fue cuando soñabas que eras una Ninfa, no, no, una Hada.
Y ya, linda, comparte tus letras, tan bellas, con nosotros.
Jorge Martínez
VOLIVAR
María Olariaga: amiga mía, querida, hasta ahora te agradezco le lectura y comentario a mi cuento Una Noche Siniestra, pidiéndote disculpas por mi tardanza. Eres a toda madre (muy linda). Por mi parte, nunca dejo de leer lo que publicas, para deleitarme un rato. Un saludo muy afectuoso. preciosa.
Jorge Martínez (México)
VOLIVAR
Inquietud: amiga, muy tarde, a decir verdad, pero te agradezco tu amabilidad en leer y comentar mi cuento Una Noche siniestra. ¿Cómo estás, linda? digo, ¡Cómo estás linda!
Jorge Martínez (México)
VOLIVAR
Salieri: amigo mío, qué amabilidad la tuya con este cuate mexicano (yo). Gracias por leer mi cuento titulado Una Noche Siniestra… Y mil disculpas por la tardanza de mi agradecimiento, y, además, porque el texto no alcanzó a ensangrentarse, aunque, te diré que poco faltó para que hubiera otro muertito.
Jorge Martínez
VOLIVAR
A. Vargas: qué agradable ha sido para mí saber que leíste mi cuento titulado Una Noche Siniestra. Cuánto te agradezco que me disculpes por mi tardanza en darte las gracias.
Espero que todo esté bien en tu familia.
Jorge Martínez (México)
VOLIVAR
Pernando Gaztelu: amigo, hasta hoy he podido agradecerte tu amabilidad en leer mi cuento Una Noche Siniestra; espero me perdones el retraso. Gracias por todo; eres todo un escritor, un escritor con todas las letras, las bellas letras.
Jorge Martínez
VOLIVAR
Sol, mi agradecimiento por la lectura que hiciste de mi cuento titulado Una Noche Siniestra Un saludo desde México.
Jorge Martínez
VOLIVAR
Carlos G: te agradezco la lectura de mi cuento Una noche Siniestra; eres muy amable. Un saludo desde Michoacán
Jorge Martínez
VOLIVAR
Max Sanabria: muchas gracias por la lectura de mi cuento titulad Una Noche Siniestra. Un saludo muy afecuoso desde México
Jorge Martínez
Karla
Maravilloso Jorge! Un fuerte abrazo!
VOLIVAR
Karla, tú siempre tan linda. Gracias por la lectura de Una Noche Siniestra
Un saludo desde tu tierra
Jorge Martínez
volivar
gracias, a todos los falsarios por apoyarme leyendo este cuento.
Un saludo afectuoso
Jorge Martínez
Un-servidor
Muy buen relato, atrapante y con un final inesperado! Mi voto.
VOLIVAR
Un servidor. Gracias, amigo, por tu lectura de mi cuento Una Noche Siniestra. Gracias, asimismo, por tu comenario.
Jorge Martínez
Erg
Jorge.. siempre quedo sorprendida al leerte, eres un genio. Abrazos y mi voto.
VOLIVAR
Erg. amiga, mira, no me digas genio, porque luego voy a querer conceder algún deseo y lo voy a lograr
Pero, ya en serio, te agradezco la lectura y tu amable y enusiasta comentario a mi cuento Una Noche Siniestra.
Un saludo afectuoso desde México
Jorge Martínez
VOLIVAR
Erg, nuevamente yo, porque escribí puras burradas arriba: quise decir: que no me dijeras genio que porque luego iba yo a querer conceder algún deseo y no lo iba a lograr.
Bueno, valga este otro mensaje para saludarte de nuevo, y desearte lo mejor del mundo, que dicen que es el amor, ¿tú lo crees? Yo pienso que sí, que ese noble y hermoso sentimiento es la felicidad.
Jorge Martínez