La metamorfosis de Franz Kafka
Pretendo centrar estas líneas no en el rol que cumplen las relaciones interpersonales a lo largo de la historia de Gregorio sino más bien en el de su relación intrapersonal. Y aunque sé que ambas caminan siempre juntas, me ha sido de mucha sorpresa no poder encontrar en varios análisis ni una sola referencia a la disputa presente dentro del protagonista. Enfrentamiento de dos fuerzas poderosas que citando a Freud podríamos llamar, pulsión de vida y pulsión de muerte.
Gregorio Samsa amaneció convertido en un monstruoso insecto. Y sin embargo no dejo de pensar que en aquella extraña mañana ese insecto solo dejo de habitar un plano metafísico, para de una vez por todas pasar al plano de lo real. Afirmando entonces que Gregorio era, al menos en un existir más allá de los límites, ya desde hace tiempo ese insecto. No es entonces el cambio, la metamorfosis, lo que aparece en mí como eje principal sino su conciencia de la misma. Es necesaria la consumación en lo físico, al igual que en un síntoma histérico. Un conflicto latente allá solo en el cuerpo una manera de expresión. Conflicto que toma una significación en mí como conflicto de base ética, en donde la libertad toma protagonismo.
Análisis sobre La metamorfosis de Kafka
Es interesante tomar este despertar de Gregorio esa mañana no tan solo en un plano literal, en donde el dormir se interrumpe, sino más bien en un despertar de naturaleza reflexiva y espiritual. Su vida antes del hecho concreto de la transformación había transcurrido como un sueño en donde Gregorio no era más que un espectador (pasivo) y que a pesar de ser un sueño intranquilo, por lo mismo, probablemente más profundo.
El ser humano, planteado desde el punto de vista existencialista, es un ser en búsqueda de sentido. Ya Jesús en su encuentro con el diablo pronuncio una frase que sigue resonando en nosotros “no solo de pan vive el hombre”. Y es que aun con todas nuestras necesidades físicas cubiertas hay una parte dentro de nosotros que sigue insatisfecha. Existe una necesidad de sentido. Ahora bien, tomando conciencia de esta situación humana podemos ver que la respuesta a esa necesidad de sentido toma caminos muy variados y hasta a veces contradictorio. Pero posicionándome en una óptica objetivista afirmo que existen caminos apropiados para el hombre y otros en los que el hombre se pierde. Abandonando todo relativismo y partiendo desde una ética pronunciada por Spinoza veo en esa búsqueda de sentido la posibilidad para el desarrollo de las potencialidades inherentemente humanas. Y es tan solo en ese desarrollo en donde el hombre se afirma en su ser y logra así hallar un sentido plenamente humano.
El camino de Kafka
No fue este el camino que Gregorio eligió. Nuestro personaje se encuentra preso de una orden que no es la suya, una orden dada por una autoridad sin nombre, orden que “colma” la necesidad de sentido y escribo colma entre comillas para resaltar la falsedad de esta afirmación. Esta orden cubre, esconde, la pregunta por el sentido y hace a nuestro protagonista vivir una vida que no es la suya. Utilizo bien la palabra vivir ya que Gregorio vive, pero no existe. Gregorio como persona se pierde en el momento en que esa orden lo posee.
Este abandono de su libertad es el que va a dar por resultado la metamorfosis consumada en el plano real. Pero vuelvo a afirmar que Gregorio era ya un insecto antes de este hecho. Es el cambio real una brusca toma de conciencia. Es una orden puesta por su ser perdido, una orden de formular esa pregunta escondida. Es en este estado de insecto real en el que Gregorio puede ver su vida en perspectiva. Y es en este punto en donde tomo partido por dos posibles causas de esta situación ¿es en si la metamorfosis una oportunidad para Gregorio de revertir su situación, en donde la cura para la misma sea una verdad que surja de su interior y un cambio de paradigma? ¿O es en sí mismo esta metamorfosis un castigo impuesto en donde no existe solución posible más que la muerte? Tiendo a inclinarme a favor de la primera opción y esta elección está fundamentada en una señal concreta.
Negación y la racionalización
La negación y la racionalización como fenómenos observables en la clínica psicoanalítica se hallan presentes también en el protagonista quien a pesar de encontrarse frente a una situación límite elije más bien en un principio evadirla, mas una misión llevada a cabo sin éxito. Su transformación, aunque se nos presente como un hecho absurdo, tiene para Gregorio un valor de lucha en la cual escapar no es una posibilidad. La dificultad debe ser resuelta solo y tan solo por él, sin ayuda posible. La soledad de su condición le resulta insoportable pero el protagonista debe entender que no existe nadie que pueda revertir el hecho más que el mismo.
Ya desde el comienzo la brusquedad de la situación despierta en Gregorio una suerte de reflexión en donde se pone de manifiesto su condición de deudor. Esclavo de un trabajo rutinario y desgastante se consuela en la proximidad de su redención. Su odio a la actividad que debía efectuar se veía atenuado por la esperanza de poder saldar su deuda y ponerse a salvo. Su vida estaba atravesada por el trabajo en el almacén, sus relaciones no pudieron nunca abandonar la superficialidad. En esta, su vida, las únicas dos distracciones que sin duda lograron estirar el pronosticado final eran sus trabajos de carpintería y la adoración por su pequeña hermana. Son ambas expresiones de un Gregorio diferente, expresiones de humanidad en donde sus potencialidades se ponen en juego.
Hay durante la historia un acontecimiento en el que creo se resume el drama. Su madre y su hermana comienzan a vaciar de muebles su habitación con el fin de que Gregorio pudiese disfrutar de las paredes limpias y corretear sin impedimentos. Aunque de noble motivo, esta acción efectuada por sus familiares hace comprender al protagonista que su ser humano, su humanidad, está muriendo. Ya la familia toma a Gregorio por su condición de insecto. Esta revelación le produce mucha angustia, entonces en un último esfuerzo se aferra a un cuadro colgado en la pared. Se posa encima de este, defendiéndolo, aferrándose a su humanidad. Cuando la madre lo ve cae desmayada y su hermana reacciona muy bruscamente, saca a su madre de la habitación. Gregorio las sigue y cuando sale se encuentra con un padre enfurecido que intenta asesinarlo. Un padre que comienza a arrojarle manzanas. Gregorio muy asustado intenta volver a su habitación mostrando que él no quería hacer ningún daño, logra volver pero una de las manzanas lo alcanza y se le incrusta en su caparazón.
Encontramos en esta escena un Gregorio distinto. Decide defender su humanidad, el no quiere ser un insecto. Logra salvar su cuadro, pero cuando sale de la habitación se encuentra con esa autoridad implacable que es encarnada por la figura del padre. Es interesante que ambos padres aparezcan en el libro sin un nombre propio, a diferencia de su hermana Grete. Su padre aparece en la escena violentado y arrojando manzanas. El símbolo de la manzana es utilizado en la biblia como conocimiento, el conocimiento del bien y del mal. Y entiendo que en esta escena su asociación no está demás. Esta manzana representa a mí entender una elección, una elección que Gregorio debe tomar. Defender su humanidad o aceptar su realidad. Al igual que Adán y Eva debe elegir. Decide aceptar, Gregorio agacha la cabeza y se marcha a su habitación pero esta elección no esta exenta de consecuencias. La manzana se incrusta en su caparazón y esta lo acompaña hasta el día de su muerte.
La humanidad de Gregorio Samsa
Es en esta escena donde surge en mí la necesidad de escribir estas líneas, ya que en ella veo la posibilidad de Gregorio de aferrarse a su humanidad. La posibilidad de comenzar a abandonar esa posición de insecto y así quizás lograr un nuevo cambio. Es en esta escena donde veo el conflicto intra psíquico en donde Gregorio tiene que elegir si seguir su convicción o subordinarse a una autoridad. Existen dentro nuestro potencialidades que son inherentes a nuestra condición humana. Potencialidades que podemos desarrollar o no. Esa es nuestra elección. Gregorio al igual que nosotros tenía la capacidad de amar, la capacidad de razonar, la capacidad de crear, pero el desarrollo de estas no fue el camino que el eligió. Prefirió seguir otra orden, una que no venía de su interior sino de una autoridad exterior. Ocasionándole esta su conflicto y más tarde su condición de insecto. Todos tenemos una necesidad de sentido, y todos elegimos qué camino tomar. Es en este punto en donde afirmo que en algún momento todos fuimos Gregorio, la lucha esta en dejar de serlo.




DavidRubio
Excelente análisis de esa obra maestra. Un texto muy interesante y creo que estos comentarios deberían de ser más habituales en una red social. Saludos
Un-servidor
Muchas gracias! Feliz de que te gustara, gracias por tu lectura.
Elisa
Excelente comentario!